martes, 13 de enero de 2015

Hay que poner lo que hay que poner...

"TESTOTERONA"
de Sabina Berman
con Osmar Nuñez y Viviana Saccone
Dirigida por Daniel Veronese
En el Multiteatro


Quien haya visto hace algunos años "El método Grönholm" (que también ha sido una puesta del mismo director) - o, salvando las distancias sucede también con "Toc-Toc" - recordará que la obra, si bien tenía un texto sustancioso y un elenco impecable, contaba con el gran plus de los casi constantes giros y vueltas de tuerca que enriquecían la obra a medida que iba transcurriendo... hasta llegar a un final sorprendente.

Algo similar pasa con "TESTOSTERONA" la obra de la mexicana Sabina Berman (con puestas en México y en España) que si bien tiene un arranque tibio y un planteo que parece quedar estancado en un primer momento en la superficie, va creciendo a medida que los dos protagonistas juegan sus estrategias - algunas premeditadas, otras, que simplemente se despliegan a través de los hechos que van sucediendo-.

Todo ocurre en el piso 38 de un prestigioso diario de una gran influencia a nivel nacional. A juzgar por los rascacielos que se ven desde los vidrios del pequeño imperio de la oficina del Director y por las referencias del clima -se ve una nevada estéticamente hermosa gracias al diseño de escenografía de Alberto Negrín- podemos pensar -además de algunas pistas que aportan los personajes- que, por ejemplo, podría estar desarrollada en una Nueva York en plena Navidad.

Pero lugar no es determinante. Tampoco lo es la época del año en la que se sitúa, pero este dato sí sirve para generar algunos datos adicionales como que la protagonista tiene una cierta confianza con el Director y será la encargada de comprarle los regalos navideños a toda su familia, a pesar de que no es ella su secretaria y también para poder mostrar, adicionalmente, las prioridades que pondrá cada uno de ellos al momento de compartir las celebraciones navideñas compatibilizando trabajo con familia.

El Director (Osmar Nuñez) la ha citado en su despacho a la Subdirectora, encargada de la Sección de Contenidos del diario (Viviana Saccone) para avisarle que él se ve obligado a dejar su puesto porque debe tratarse por una enfermedad que requerirá de mayores cuidados.
La propuesta es simple y quedará contundentemente plasmada a los minutos de iniciada la obra: uno de los dos postulantes se quedará con el puesto, el otro será inmediatamente despedido.

Berman juega obviamente, con la lucha de poder pero fundamentalmente con la lucha de poder en el marco de la lucha de los sexos. No casualmente el oponente de Maggie (Saccone) será un hombre, el otro subdirector del diario, Betetta, que si bien no aparece sobre el escenario es el tercero en discordia en esta especie de "triangulación" del poder y la ambición por el puesto.

Todos conocemos de una u otra manera el ancestral argumento de "mujeres contra hombres", de lo doblemente difícil que es que una mujer acceda a ocupar cargos cada vez más altos dentro de una estructura empresarial verticalista -aún cuando ya ha habido grandes avances en el tema- y de las diferentes necesidades que están casi implícitas o atadas a la estructura de cada sexo (el reloj biológico y la necesidad de ser madre, el hombre que puede ocupar más horas en la empresa porque tiene al ama de casa ideal que se ocupa de los hijos) y sabemos que esto puede llevar a caer en ciertos estereotipos muy marcados al momento de delinear los diferentes roles.
Pero Berman no tiene miedo a atravesarlos porque sabe que su mirada puede ir un poco más allá y ganarle la pulseada con un texto inteligente y atractivo.

"TESTOSTERONA" se divide claramente en dos partes.
En la primera, pareciera que le costara tomar vuelo y calentar lo motores, pero una vez que comienza a develarse capa sobre capa la historia interna que hay entre Maggie (Saccone) y Antonio (Nuñez) la historia comienza a tomar forma. Ellos si bien han trabajado juntos por más de veinte años y se conocen desde hace mucho más tiempo aún tienen secretos guardados y cosas por decirse.
Él ha sido en cierta manera el mentor y el vehículo para que ella desarrollara su carrera profesional plenamente. Ella lo ha admirado abiertamente y en silencio, y será -tormenta de nieve de por medio- una noche de confesiones y es allí donde la situación comienza a plantarse en el escenario de otra manera -aún transitando por ciertos lugares comunes de los que Berman se nutre para darle fuerza e intriga-.

Ya para el cierre de la primera parte donde Maggie claramente viene a pelear por su deseo (el puesto?, el Director?, su carrera?, su propia vida?) la historia tomó el vigor necesario para dar paso a una segunda parte mucho más intensa e interesante.

En la segunda parte, rica en giros donde nunca sabemos quien está encerrando a quien, la figura de "el tercero en discordia" es el eje fundamental sobre el que giran los protagonistas.
Aquí el tono, pasadas las confesiones, será el de enrostrar verdades y poner los puntos. Cada uno tendrá su momento de exasperación, de explosión y hay un juego de cazador/cazado que los intérpretes aprovechan al máximo para establecer las diferencias respecto de los matices que habían transitados los personajes durante la primera parte.

No conviene adelantar demasiado, sólo decir que Vivana Saccone demuestra una vez más que puede atravesar distintos estados de ánimo, resolver situaciones complejas inherentes al personaje y tornar creíbles las distintas pulsiones con una solidez asombrosa (este trabajo es impecable, junto a otros trabajos notables como el lanzado "En la cama" de Muscari, o el dúo con Julio Chávez en "La Cabra").
Siendo un texto de solamente dos personajes, la responsabilidad de la obra no solamente recae en que el texto sea atractivo sino en la manera en que los dos protagonistas lo pueden volcar en escena.
Y para ello el complemento ideal de Saccone ha sido en este caso Osmar Nuñez (ganador del premio ACE 2014 por "El Angel de la Culpa" y nominado por su brillante composición de Tennessee Williams en "Noches Romanas" junto a Virginia Innocenti y ahora reconocido más popularmente por su personaje del abogado de Oscar Martinez en "Relatos Salvajes").
Él es Antonio, el poderoso director del Diario a quien el texto de Berman no le regala las mejores líneas -Saccone tiene situaciones mucho más ricas para su lucimiento y las aprovecha toda vez que se le presentan- pero que de todos modos también sabe exprimir, sobre todo en la segunda parte cuando aparecen ciertos pliegues diferentes, ciertos recovecos de su personaje que le permiten mostrar un perfil más vulnerable.

El slogan de la obra reza "Tenés lo que hay que tener?"

Y no cabe ninguna duda que, dirigidos por la mano segura de Daniel Veronese (con una amplia trayectoria en el teatro independiente y con puestas tan exitosas como "Gorda", la ya mencionada "El método Grönholm" "Los elegidos" con Jorge Marrale "El descenso del Monte Morgan" con el impecable trio Oscar Martinez / Carola Reyna / Eleonora Wexler o la version de "Un travia llamado deseo" con Erica Rivas y Diego Peretti y con otros dos espectáculos actualmente en cartelera "El Crédito" y la recientemente estrenada "Bajo Terapia") Viviana Saccone y Osmar Nuñez desmuestran sobre el escenario que tienen absolutamente todo lo que tienen que tener.

No hay comentarios: