jueves, 7 de marzo de 2013

Les Avants I: Vous n'avez encore rien vu

"Vous n'avez encore rien vu"
de Alain Resnais
con Sabine Azéma, Anne Consigny, Lambert Wilson, Pierre Arditi, Mathieu Amalric, Michel Piccoli, Denis Podalydès e Hippolite Girardot



En "Vous n'avez encore rien vu" un afamado autor de teatro, Antoine d’Anthac (una especie de alter ego de Jean Anouilh?) ha muerto.

Pero ha encargado especialmente a su hombre de confianza que convoque a todos sus actores fetiches para que puedan escuchar todos juntos su testamento. Nadie imaginaría el verdadero objetivo de esa reunión y 
leyendo el testamento se termina develando lo que ellos deberán hacer.
Y no es nada más ni nada menos que juzgar una nueva puesta en escena de « Eurydice », una de sus más famosas piezas. Esta nueva versión, hecha por la Compagnie de la Colombe, será montada solamente si ellos, conocedores del tema, logran consensuar y darle su aval.


Los más reconocidos actores y actrices del cine y del teatro francés actual, forman un verdadero «dream cast» que Alain Resnais ha logrado reunir, teniendo en cuenta que cada uno de ellos ya ha anteriormente dado vida a alguno de los roles de la pieza a través de las diferentes adaptaciones y montajes que "Eurydice" ha tenido. 

Y mientras todos ellos están sentados viendo esta nueva puesta, en elegantísimos sillones negros, no pueden impedir las ganas que brotan de entrar nuevamente en cuerpo y alma de cada uno de los personajes, rememorarlos, evocarlos, volverlos a vivir.
Una fuerza inexplicable se apodera de estos artistas, haciendo que vuelvan a jugar cada uno de los personajes otra vez: allí están Sabine Azéma y Anne Consigny diciendo los versos de Eurydice mientras que Lambert Wilson y Pierre Arditi se "visten" nuevamente de Orfeo para la ocasión.

Somos testigos, entonces, de una doble o triple puesta en escena de la misma pieza jugada al mismo tiempo. Dos Eurydices y dos Orfeos se interrelacionan mediante actores que los han personificado en algún momento, restando importancia al tiempo y al espacio y con registros tan diferentes que la historia logra multiplicarse como un eco coral delicioso.

Mathieu Amalric, Michel Piccoli, Denis Podalydès y Anne Duperey -entre otros-  reviven también cada uno de ellos a sus criaturas mientras el aire se tiñe de un aroma de puro teatro con una de las puestas más ingeniosas que se hayan visto en el cine en el último tiempo. 

Resnais logra un film absolutamente encantador, complejo y profundamente irresistible tanto para los amantes del buen cine como para los amantes del teatro, demostrando que el teatro filmado no tiene porque guardar la estructura que la mayoría de los realizadores suele darle dentro del cine.

Una "mise en abyme" perfecta, multiplicada en el presente, el pasado y el futuro, pronunciando los versos que se van replegando hacia el infinito. 
Con el pretexto de revisitar la mitología – Eurydice retorna a los infiernos y Orfeo no puede resistirse a darse vuelta para mirarla- el film habla, entre otros, de temas universales como: el amor -la dificultad del amor de durar-, de la muerte -la omnipresencia del fin-, la resurrección, la identidad con tonalidades mucho más realistas que sus últimas creaciones. 

Es prácticamente increíble que este film tan jovial, tan creativo, tan novedoso, haya sido filmado por un cineasta de 89 años.
Un film pleno de vitalidad, completamente sorprendente por su novedad y es definitivamente algo a lo que alude el título "vous n'avez encore rien vu" ("todavía uds. no han visto nada") y lo cumple con creces. 
Resnais se vale de su propia experiencia filmográfica y se da toda la libertad necesaria para jugar, para librarse a la aventura junto a sus actores favoritos. Ellos dialogan a través de la pantalla no tan sólo con el público -rompiendo la famosa cuarta pared- sino también se abre el cana de diálogo con las nuevas generaciones de actores, encarnados por esta Compañía que está montando una nueva puesta. 

Los artificios visuales -superposición de imágenes, incrustaciones, cambios en los puntos de vista, primeros planos y otros bien exacerbados- enriquecen cada acto de « Eurydice et Orphée » mezclada sutilmente con otra pieza de Anouilh « Cher Antoine ou l’amour raté », de forma tal que el film, siendo categóricamente teatral, respira un aire ineludiblemente cinematográfico. 

El guión pendula entre la escritura teatral y el lenguaje cinematográfico, dos formas de expresión tan diversas que se vuelve sumamente interesante en la atracción de opuestos. 
En este caso, Resnais gana fuerza amalgamándolas, más que dedicarse a mostrar las diferencias.
Construida como una elegía al cine y al teatro « Vous n’avez encore rien vu » rinde sobre el final, un pequeño homenaje al mundo de los artistas, con un tono lúdico, tierno y movilizador.



1 comentario:

RECOMENZAR dijo...

hermoso tu blob diferente te dejo un abrazo latiente