domingo, 8 de julio de 2012

Triángulo criptico

"3 - Cómo recuperar a tu propia familia?"
de Pablo Stoll
con Humberto Vargas, Sara Bessio y Anaclara Ferreyra Palfy

Tal como lo sugiere el título ya desde un inicio, hay tres personajes que centralmente conforman la historia que es básicamente la  de una familia tipo, tipo disfuncional.
Y de estas familias disfuncionales ya hemos visto muchísimo tanto en el cine mainstream como en el cine más independiente -que sería el caso de esta nueva producción del cine uruguayo-, ha sido objeto de estudio de los directores más famosos y de los más amateurs, han puesto el ojo los guionistas más celebrados y desde este lugar se han contado las historias más fallidas.

Sin embargo, hay algo en lo disfuncional que seduce a Pablo Stoll, director de las consagradas "25 watts" y "Whisky" y de la inédita en la Argentina (por suerte) "Hiroshima", una película fallida de principio a fin.

De las dos primeras, Stoll toma como ya dijimos esa mirada incisiva a las relaciones humanas, y a las relaciones familiares más particularmente, atravesándolas con el costumbrismo que diestramente maneja con su cámara, haciendo que sus personajes resulten queribles y hasta conocidos. Lamentablemente quedan resabios de una "Hiroshima" anterior, en donde parece no haber podido encontrar nuevamente el tempo preciso para la presentación de los personajes y el desarrollo de algunas de las situaciones por las que cada uno de ellos atraviesa.

Como una mala copia de la nouvelle vague francesa, Stoll se demora en algunas situaciones cotidianas, con una observación detallada y precisa pero también con un estiramiento innecesario de algunos tramos en los cuales la acción se estanca y no logra avanzar y que atenta fuertemente contra el resultado general del film y de mantener el  interés del espectador.

Lo que "3" tiene para contar en este caso es la historia de Ana, una típica adolescente de padres separados que parece no querer encuadrar en los cánones que (le) pide la escuela, aún a riesgo de perder su último año de la secundaria y consecuentemente perder también su viaje a Bariloche.

Mientras tanto, la mamá de Ana, Graciela,  tiene que cuidar a su tía enferma en sus últimos días de vida  y poco puede preocuparse de ella.

Su padre, Rodolfo, es odontólogo y ya desde el inicio del film es un personaje que no hace más que ir cayendo barranca abajo, por lo que sólo puede acompañarla  de la mejor manera posible, pero todos sus esfuerzos no son vistos por Ana más que con una mirada entre burlona y sobradora, quedándose con esa imágen hasta patética de su padre.

Entre todos sus intentos por lograr hacer pie en algún proyecto, en algo de su vida, Rodolfo pareciera querer  volver a "reconquistar" a su mujer y más que eso, a recuperar el espacio que tenía dentro de la familia y que tenía esa familia en su vida... hace ya diez años.

Con muy pocos elementos sobre los móviles y las razones que mueven a cada uno de los personajes -con una construcción que muchos directores utilizan para no tener que mostrar expresamente algunas situaciones- Stoll trata de apoyarse en lo sugerido más que lo explícito.
Pero en muchas de las situaciones que plantea la película, esta falta de elementos, que en otros films pueden suman porque  hace que no sobreabunde información ni que se subraye lo obvio, en otros casos como sucede aquí en "3", finalmente restan, porque el espectador queda un poco a la deriva, sin poder entender concretamente qué le pasa a cada uno de los protagonistas.

Quizás el personaje de Graciela, la madre de Ana (en una acertada composición de Sara Bessio) sea el personaje que se ve más favorecido por el guión.
Es en donde se plantean las situaciones más concretas y es el que, a simple vista, trata de guardar alguna coherencia con lo que siente y es la que menos duda.
Mientras cuida a su tía en el sanatorio conocerá a Dustin (Néstor Guzzini en la personaje mejor interpretado del film, lleno de frescura y naturalidad) y es allí, donde aparece,  en media de la confusión general, un intento de salvación, una puerta de salida.

Mientras tanto Ana, en plena adolescencia y sin demasiados bordes de parte de los padres, aparece como el más desprolijo y desequilibrado de los personajes del triángulo, por momentos complejo de entender y por momentos sumamente entendible ante la falta de contención de su entorno. En completa caida libre, Rodolfo, intenta pivotar entre los otros dos personajes de la historia y hacerse de un nuevo lugar, establecer un nuevo orden que sea quizás el que más se parezca a un orden anterior, a algo que se añora profundamente.


Con una cadencia morosa y una extensión de casi dos horas que no la favorece en los más mínimo  "3 - Cómo recuperar a tu propia familia?" gana en los momentos en que refleja las situaciones cotidianas y los momentos simples como Stoll  sabe retratarlos, pero no logra la consistencia necesaria para atrapar al espectador. Asi como los personajes vacilan, dudan, sienten que no pueden encontrar su camino, la película en si misma no logra encauzarse en su propia historia y se torna demasiado sinuosa y hasta por momentos algo críptica.
Un cineasta interesante, una película fallida.

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