domingo, 22 de julio de 2012

Sabes quien me viene a cuidar?

"Amigos Intocables"
de Eric ToledanoOlivier Nakache
con Francois Cluzet, Omar Sy, Anne Le Ny, Audrey Fleurot, Clotilde Mollet y Cyril Mendy


Siempre aparece una de esas películas, cada tanto, que nos sorprende más que gratamente.
Una película simple, sencilla, que no intenta más que contar una historia casi sin pretensiones, dándonos una bocanada de aire fresco que deja como una huella de afecto que dura aún por mucho rato después de verla. Me acuerdo por ejemplo de "Cinco días sin Nora" o "Gigante", con una historia pequeña pero potente o en otro órden de cosas la animada "Mary y Max", una delicia descubiertas casi por casualidad.

Ya desde el arranque en "Amigos Intocables" -del duo de directores Eric Toledano y Olivier Nakache, de una prolífica producción pero de los que no se ha estrenado nada en nuestro país-, nos están avisando que se trata de una historia verídica y hasta luego, tendremos el placer de conocer a los verdaderos personajes, ejes centrales de este relato.

La base de la historia se centra en Philippe -François Cluzet a quien vimos en "La Mentira" o en "No se lo digas a nadie"- que padece una enfermedad que lo ha dejado tetrapléjico y sólo es capaz de "movilizarse" del cuello para arriba.

Después de una intensa selección para designar a su próximo asistente, el millonario Philippe decide elegir inesperadamente a Driss (Omar Sy en una estupenda actuación, llena de energía) quien solamente tenía como intención que le diesen una constancia de haberse presentado a esta entrevista y poder seguir cobrando, de esta forma, su seguro de desempleo.

Pero en ese mismo momento, Philippe le propone probar una relación laboral por sólo un mes y ese mes, justamente, pasará más rápido de lo que ambos esperaban y para cuando se den/nos demos cuenta, ya estará instalada y más que cumplida la ley de toda buena comedia donde la pareja de caracteres completamente opuestos se atraen y es así como dos personas que parecía que no tenían nada en común terminen convirtiéndose en compinches inseparables. O dependerá de las vueltas del destino...

El film de Toledano y Nakache se detiene en la descripción detallada del crecimiento de esa relación, primeramente laboral y que después deviene en amistad, en vinculo filial casi como padre-hijo, en compinches, en camaradería, en un vínculo completamente diferente al esperado por ambos. El espíritu descontracturado de Briss hace que Philippe quede cautivado por la alegría, por el buen humor, por las situaciones nuevas que la vida le presenta a través suyo, llegando casi a olvidarse de su limitación física en sus momentos cotidianos.

Y si bien los directores no dejan de pasar revista a todos los puntos necesarios, conocidos y casi obvios de una receta para construir una buena comedia (que contenga momentos brillantes de humor, compensados con guiños de todo tipo en cada uno de los personajes secundarios y con una exacta dosis de momentos conmovedores) el secreto del éxito de la fórmula es que en ningún momento caen en la lágrima fácil o en el sentimentalismo.
Dosifican las dosis de una manera tal que todo se aborda en su justa medida y uno como espectador se rinde ante la seducción de estos dos seres completamente fracturados, cada uno en lo suyo, sin que el relato caiga en ningún momento en la sensiblería sino que se posiciona desde el optimismo y desde la búsqueda de una verdadera recomposición desde la diferencia.

Que tiene sus clichés, los tiene. Pero hay una seducción particular y una química completamente irresistible entre los dos protagonistas, ya desde el primer momento en que se encuentran y que logra sostenerse -aún con algunos puntos demasiado convencionales- y que permite de el film se disfrute de principio a fin.

Con un trabajo sumamente complejo porque solamente en su rostro están concentradas todas las gamas de emociones por las que pasa Philippe, Francois Cluzet logra divertir, conmover, mostrar un perfil más duro y exigente,  disfrutar de las ocurrencias que le propone su nuevo "secretario"... pasa por un increíble abanico de situaciones y a todas les pone un acertado matiz en cada momento.

Omar Sy arremete con una personalidad avasallante para componer a ese Briss con una situación familiar y personal sumamente complicada, con una vida no tan acomodada como la que tiene Philippe,  pero lo deslumbra con esa sabiduría de la calle y con un humor y un optimismo a flor de piel que contagia e invade la casa del millonario y que irradiará, por supuesto, hacia todo su personal de servicio (excelentes roles secundarios a cargo de Anne Le Ny y sobre todo una acertadísima y sorprendente Audrey Fleurot).
Absolutamente recomendable, "Amigos Intocables" se convierte en uno de esos filmes que gustan a todos los públicos y que inesperadamente aparecen para instalarse con su simpleza y su lección de buen cine sin más elementos que una interesante historia para contar y un ojo sincero y fresco para retratarla.
Deliciosa, imperdible.




1 comentario:

Pabela dijo...

Esta es una de mis grandes deudas que voy a tener que saldar. Había leído alguna crítica tibiona, otras un poco más entusiastas y ahora vos me convenciste que la agregue a la lista! Allá vamos entonces.