miércoles, 28 de marzo de 2012

Cronenberg al diván

"Un método peligroso"
de David Cronenberg
con Keira Knightley, Viggo Mortensen, Michael Fassbender, Vincent Cassel y Sarah Gadon



Basada en un guión del célebre Christopher Hampton (de quien hace poco vimos "Chéri" y firma también los guiones de "Expiación, deseo y pecado" "Relaciones Peligrosas" "El secreto de Mary Reilly" y "Carrington" entre tantas otras) quien a su vez adapta la novela “A most dangerous method” de John Kerr y la obra de teatro “The talking cure” de su autoría, "Un método peligroso" es, lejos, lo más flojo de David Cronenberg en este último tiempo.

Cronenberg revolucionó con una nueva forma de narrar, el cine en los inicios de los ochenta. Con un cine de género que no era exactamente de terror ni de suspenso, su mano y su mirada de los personajes hacía la diferencia. Sus primeros éxitos son "Scanners" "Cuerpos invadidos" y un gran hit: "La mosca" donde ya la firma de Cronenberg como director garantizaba todo un estilo.
Le siguieron propuestas mucho más arriesgadas donde quiso adentrarse en protagonistas más inaccesibles y complejos como en "Pacto de Amor/Dead Ringers" y los gemelos ginecólogos más perversos de la historia del cine interpretados por Jeremy Irons, "M. Butterfly" y la ambigüedad sexual de la famosísima ópera llevada a la pantalla y una deslumbrante y arriesgadísima adaptación de un gran libro de Burroughs "Festín Desnudo / Naked Lunch".
Ya en una búsqueda de un cine más personal, se adentra en otro tipo de conflictiva en sus últimos opus y nos brinda dos filmes de gran factura como "Promesas del Este" y "Una historia Violenta" en donde no pierde su sello personal, pero apuesta a una madurez del relato y un registro menos arriesgado.

Analizando entonces su carrera, "Un método peligroso" no puede leerse como más que un gran traspié, muy por debajo del nivel que Cronenberg nos tiene acostumbrados.

En este caso, el relato se inicia en el momento en que el Dr. Carl Gustav Jung comienza a tratar a una nueva paciente, Sabina Spielrein, una mujer con un traumático pasado que debe sobreponerse a las heridas que le dejó un padre violento. 
Jung decide recurrir a Sigmund Freud, en pleno momento del desarrollo de la teoría del psicoanálisis, una nueva terapia que se apoyaba en el uso de la palabra y que en ese momento, aún estaba en pleno desarrollo y con ciertas inestabilidades.
Es por ello que el relato discurre como entre dos andariveles que si bien se entrecruzan, la puesta los diferencia perfectamente.
Si bien le da prioridad al tratamiento del caso de Spielrein y es justamente ella la que triangula el vínculo y se relaciona tan fuertemente con estos dos hombres, el otro punta del relato es la rivalidad intelectual Freud-Jung. Y desde el planteo y la puesta de Cronenberg, el ritmo, el compás y la presencia de ambos sub-relatos, es completamente diferente.

Obviamente que el plato fuerte del film para los amantes del psicoanálisis es ver a dos monstruos en acción y recrear estos históricos encuentros, pero lamentablemente es justamente en esos momentos donde los diálogos se hacen algo tediosos y bastante complicados de seguir y la historia se "aplasta" contraponiendose con momentos más dinámicos cuando alguno de ellos se enfrenta a Spielrein.
El vínculo Jung-Freud está mucho mejor resuelto en los momentos epistolares, más calmos y distendidos, donde se puede disfrutar como espectador, del pensamiento de ambos.
Pero se torna extremadamente complejo y sobrecargado de palabras en los momentos de esgrima verbal, donde el contrapunto y la velocidad del diálogo hace que sea dificilmente disfrutable aún cuando los temas sobre los que discurren son sumamente interesantes (la represión sexual, el masoquismo, las pulsiones y los impulsos).

Como puntos a favor, podemos decir que Cronenberg logra una excelente recreación de época con un diseño de producción,  vestuario y fotografía, delicados y al servicio de la historia.
En el terreno de las actuaciones Viggo Mortensen es Freud en una actuación interesante, algo contenida pero acertada y con una máscara que lo favorece y de la que Mortensen se apropia y aprovecha.
Michael Fassbender sobresale en un Jung con todas sus contradicciones, entre la pasión, la profesionalidad y el cientificismo y logra ser el mejor del trío interpretativo principal.  Una pequeña participación de Vincent Cassel como el trágico Otto Gross, suma un aporte interesante dentro del elenco.

Pero un capítulo aparte merece la interpretación de Keira Knightley en el papel de Sabina. Evidentemente confundida en el armado de su personaje y sobre todo en las escenas iniciales, la sobreactuación, sobreabundancia de gesticulación e infinidad de tics que despliega Knightley hasta llega a hacer molesto el discurrir del primer tramo del film.

Totalmente desajustada y fuera de registro con el resto del elenco, es increible que un director talentoso como Cronenberg no haya dado en la tecla para que justamente una actriz como Knightley, acostumbrada a encarnar algunas heroínas de la época.
Después, ya en la segunda mitad del film, hay algunos momentos en donde lo etéreo de su figura hace presente ese objeto de deseo sobre el que gira y se contruye un ícono de la psicología moderna. 

Como saldo, un conjunto de partes interesantes que no logran ser en ningún momento más que el todo. Dos personajes fuertes, pilares en la búsqueda científica, una excelente interpretación de Fassbender y un diseño de arte delicadamente deslumbrante no alcanzan para mantener el interés y que "Un método peligroso" se gane un buen lugar dentro de la obra de un cineasta que ha logrado sacudir las estructuras.


lunes, 26 de marzo de 2012

Peleándose como chicos

"Un dios salvaje"
basada en la obra "Un dios salvaje/Carnage" de Yasmina Reza
de Roman Polanski
con Kate Winslet, Jodie Foster,  Christoph Waltz y John C. Reilly

No quisiera entrar en la polémica de "Consideramos como cine, una obra de teatro filmada casi sin poder romper con el esquema netamente teatral que impone la obra?".
Porque de todos modos hay adaptaciones de obras teatrales absolutamente geniales que nos responderian ampliamente la pregunta.

Sin ir más lejos es prácticamente imposible pensar que "Incendies" la brillante pelicula canadiense de Denis Villeneuve, es, en realidad la adaptación de una obra de teatro de  Wajdi Mouawad, que forma parte de una hermosa trilogía.

O por nombrar algunos otros ejemplos, están los ganadores del Oscar al mejor guión adaptado, donde los límites teatrales están muchisimo más difusos, como en "La Laguna Dorada" de Ernest Thompson, "Conduciendo a Miss Daisy" basado en la obra de teatro de Alfred Uhry o "Relaciones Peligrosas" la delicada película con que Stephen Frears llevó a la pantalla a la obra de teatro de Chistopher Hampton.

Polanski, lamentablemente esta vez, trabaja con una idea que ya es ancestral, como en el "Huis Clos" de Sartre donde el encierro hace explotar a cada uno de los personajes. Siguiendo el texto de Yasmina Reza (famosa autora conocida también por su exitosísima "ART") ahora se enfrentan y se entrecruzan estos cuatro personajes en un lujoso departamento de Manhattan.

El hecho por el cual ambas parejas están reunidas es porque el hijo de una de ellas ha agredido al hijo de la otra pareja. No fue un simple juego de niños ni mucho menos, fue una agresión con un palo que provocó que el damnificado se quedara con un par de dientes menos...

Por un lado, los padres del agredido, son Jodie Foster y John C. Reilly, anfitriones de la reunión. Por otro lado -o en la otra punta del ring, digamos- los padres del agresor son Kate Winslet y Christoph Waltz.

A los pocos minutos de correr la acción, se están despidiendo en el pallier del edificio, esperando el ascensor e inexplicablemente la pareja invitada ingresa nuevamente al departamento de los anfitriones una vez que aparentemente había quedado todo bastante en claro.

Con la excusa de un café, siguen charlando y supuestamente sacándose chispas y lo que a Reza le parece políticamente incorrecto, dista mucho de lo verdaderamente revolucionario aún en materia de teatro. En la local "El gran deschave" o en el superclásico "Quién le teme a Virginia Wolff?"  realmente la violencia verbal y lo dicho cobraba una presencia fuerte en escena, no así en "Un dios Salvaje", pieza sumamente sobrevalorada, con pocas condiciones para su trasposición cinematográfica, habiendo ya diferentes films que hablan de la violencia escolar y de las familias que la sufren desde cualquiera de las dos puntas que son mucho más interesantes (sin ir más lejos, se encuentra próximo el estreno de "Tenemos que hablar de Kevin" Crítica aquí).

Reza juega con parlamentos supuestamente revulsivos, irreverentes y rupturistas, cuando no son más que algunos dardos livianos entre dos parejas semi-acomodadas, clase media con algunas diferencias. Mientras que en "Quien le teme..." los protagonistas se vomitaban crueles reproches y verdades, acá a duras penas en algunos momentos el guión realmente logra un punto de interés.
Mucho palabrerío para que finalmente haya muy pocas cosas interesantes que decirse, defecto que ya por supuesto tenía la pieza original y que inexplicablemente tuvo una trasposición al cine cuando ya desde su ámbito teatral carecía de verdadero efecto.

Obviamente que Polanski cuenta con cuatro protagonistas de primer nivel y eso es lo único que logra mantener medianamente el interés.
Aunque Jodie Foster no logra dar demasiado con la carnadura del personaje (trabajo que en la puesta de teatro local estaba brillantemente a cargo de María Onetto),  John C. Reilly, como su esposo, sí logra encontrar la vuelta para jugar la oposición con el marido de la pareja "contraria".
Kate Winslet aprovecha algunos momentos de lucimiento de su personaje para hacer verdaderamente la diferencia -aunque lejana de sus trabajos anteriores- y Christoph Waltz, quizás el personaje menos amigable de la pieza, demuestra que puede brillar aún cuando le toca el papel menos agradecido de la obra.

Un juego de alianzas que se van modificando en los distintos momentos de la obra, pivotando entre diferentes puntos de vista y la genial frase de Groucho Marx que los pintaria de cuerpo entero a cualquiera de ellos cuatro: "Estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros" dado que el juego que propone Reza es el de justamente no tener un lugar definido sino ir cambiando a medida de la conveniencia de cada uno de ellos.

El espíritu de una pieza que no alcanzaba a  remontar vuelo en ningún momento, tiene ese mismo espíritu durante toda la duración del film aunque Polanski con su manera de filmar, trata de transformarla en interesante y de encontrar la manera de introducirnos en ese duelo de parejas que tiene mucho de cliché, de frase hecha, de todo lo siempre dicho y muy poco de originalidad.
En algunos destellos lo logra, en otros momentos, se lo extraña muchísimo.

martes, 20 de marzo de 2012

Les Avants VI: "Les adoptés"

Lazos familiares

"Les adoptés"
de Mélanie Laurent
con Mélanie Laurent, Marie Denarnaud, Dennis Menochet, Audrey Lamy y Clémentine Célarié



Mélanie Laurent ya es una cara conocida no sólo en el cine francés sino también internacionalmente. La conocemos por "Bastardos sin gloria" de Quentin Tarantino, dentro de poco veremos su trabajo en "Begginers" por la que Christopher Plummer ha ganado el Oscar al mejor actor de reparto y entre otros papeles ha brillado en "El concierto" "Paris" y la inédita en nuestro pais "Je vais bien, ne t'en fais pas".
Ahora es el turno de ponerse también del otro lado de la cámara (otra película del ciclo,"Tournée" ,es también el debut como realizador de otro gran actor, Mathieu Amalric Crítica aquí) en su debut en el largometraje con "Les Adoptés".

La historia, inmersa en una especie de matriarcado donde las mujeres dominan el pulso de la historia familiar,  está contada en tres capítulos a partir de tres de sus personajes: Marine, Lisa y Alex. 

Presentamos primero a Lisa -aunque su historia es la segunda en desarrollarse-: ella es la madre soltera del grupo, y vive su presente  expresándose mediante su pasión por la música, dedicada al cuidado de su hijo y enfrentando su imposibilidad de rearmar su vida de pareja (personaje a cargo de la directora, Mélanie Laurent, quien ha lanzado también este año su carrera discográfica en Francia, transformándonse en una artista polifacética).
Marine (Marie Denarnaud en un trabajo delicioso y con un rostro intensamente cinematográfico) se ha convertido en la hermana adoptiva de Lisa cuando se separaron sus padres. 
Atiende una coqueta librería dedicada a literatura anglosajona y es quizás la que más lucha por anclar en los vínculos familiares. Completa el equipo femenimo, su madre, rol a cargo de Clémentine Célarié en un trabajo lleno de sutilezas, que la actriz sabe aprovechar tanto en su mirada compinche a las historias de sus hijas como en los momentos más dramáticos con una máscara emocionada, emotiva y contenida.

Estos personajes femeninos son los que dominan las líneas de esta historia  hasta que aparece Alex (un excelente trabajo de Dennis Ménochet) quien de alguna manera rompe el equilibrio, ese "status quo" alcanzado por estas dos hermanas, un vínculo sólido y estrecho, íntimo y cómplice que se ve "amenazado" ante la aparición de un gran amor para Marine. Ya una vez lograda la incorporación de este "intruso" en el seno familiar, un hecho fatal hará que todo vuelva a desmoronarse para tener que reconstruirse de otra manera, con otro panorama, un nuevo rompecabezas.

Tres historias para contar este tríptico en donde el juego entre equilibrio, desequilibrio y vuelta al nuevo orden, está presente en forma permanente.

Laurent, co-autora también del guión sorprende gratamente con una historia muy bien planteada, con diálogos sumamente inteligentes y alejados de todo tono discursivo, para pararse en la vereda totalmente opuesta y lograr contar una historia tan creíble como conmovedora. No solamente el guión nos acerca situaciones  con un tono sincero y directo, sino que también cada uno de los personajes está muy bien construido -y donde se nota que ha habido evidentemente un gran trabajo de casting- desde la entrega de cada uno de los actores que lo componen.
Mélanie Laurent  en la piel de Lisa, acierta con una composición ambivalente entre el amor a su hermana y los celos que se presentan ante la aparición  de ese extraño, ajeno al seno familiar al que deben incluir.  Y sobre todo tiene un notable desempeño como directora, logrando que la historia, a pesar de transitar momentos realmente dramáticos, no pierda jamás el rumbo de lo que pretende contar.

Con una mirada muy amorosa para cada una de sus criaturas, equilibra con mucha sutileza la tragedia y la esperanza, las luces y las sombras del entramado familiar, las decisiones y las encrucijadas de sus personajes. Se nutre, en algunos momentos, de una voz en off (sin abuscar de ella como pasa en algunos otros guiones) que aparece en momentos especiales en donde acompaña al relato,  y le imprime una  mayor intimidad y logra implicar al espectador completamente en los detalles de  la historia.

Cierra con un epílogo muy a tono con el resto de la historia, en donde sin desbordes ni lugares comunes,  nos deja algunas imágenes que nos acompañan aún después de la proyección. Otro trabajo interesantísimo , una sólida opera prima, dentro del ciclo "Les Avants" de este año.


lunes, 19 de marzo de 2012

Les Avant V: "Romanticos Anonimos"

Gracias por el chocolate

"Románticos Anónimos" ("Les emotifs anonymes")
de Jean-Pierre Améris
con  Benoît Poelvoorde, Isabelle Carré y elenco


Angélique (Isabelle Carré, en un papel completamente diferente, teniendo en cuenta que hace poco la vimos en "El refugio" de François Ozon o en otros trabajos tan diferentes como en "Las oficinas de Dios" o "Anna M.") es una de las mejores chocolateras del mundo, pero lo mantiene en secreto porque su timidez no le permite exteriorizarlo. Y no es una tímida culaquiera, incluso necesita ayuda terapeútica y concurre a un grupo de autoayuda para superar ese problema.

Justamente como chocolatera, se presenta una mañana bien temprano a pedir trabajo en la fábrica que regentea Jean-René (Benoît Poelvoorde) y finalmente obtiene el puesto porque hay algo en ella que enamora al dueño de la empresa.
Lo que ella no se anima a decirle, por tímida, es que ella no venia a buscar un trabajo como vendedora, pero eso será lo de menos...

Como la nueva vendedora de la firma, Angélique se dará cuenta que la empresa tiene pocos pedidos, está quedando completamente fuera de mercado porque no presenta productos nuevos y que, más tarde o más temprano, si no implementan un cambio brusco, un buen golpe de timón, en cualquier momento irán a la quiebra.
Y cuando la situación sea extrema, será el momento ideal para que ella decida comenzar a urdir un plan que le permita desplegar sus recetas magistrales, salvar a la fábrica con sus nuevas creaciones y poder lanzar una nueva línea de productos que atraiga a la clientela... todo esto, por supuesto, sin dejar en evidencia que la chocolatier es precisamente ella.

Si bien la comedia nunca abandona un tono completamente blanco y está filmada en forma tradicional, lo que el argumento tiene de novedoso es ver a los dos protagoinistas, adultos -cuarentones, podríamos decir- atravesando experiencias amorosas que de tanto candor, tanta timidez, tanta vergüenza los vincula más con el universo adolescente que con el universo adulto.

Esa veta de timidez extrema que los lleva a cometer tropiezos y enredos, está muy bien explotada por el director y sobre todo por los dos protagonistas centrales, completamente creíbles y con una excelente química en pantalla que hacen que el producto realmente cumpla con el cometido de entretener desde el registro de humor familiar, tradicionalmente encontrado en las comedias hollywoodenses y francesas de los años '50.
Una gran entrega de parte de Benoît Poelvoorde e Isabelle Carré que demuestran que más allá de sus extensas carreras y de haber logrado trabajos en tonos absolutamente discímiles, se disponen desde las primeras escenas a un juego que les rinde sus frutos, rebosa de simpatía y hasta cada uno de ellos tiene un momento para lucirse en un cuadro musical, que refuerza aún más el estilo clásico y candoroso de la propuesta.

Una propuesta entretenida que además, gracias a su corta duración (no llega a 80 minutos) hace que gane ritmo respecto de otras comedias estrenadas recientemente en donde un argumento se estira durante casi 120 minutos perdiendo el totalemente el ritmo que toda buena comedia debe tener.
De esta forma "Románticos Anónimos" (pequeños cambios en un título original que quería significar algo un poco diferente) se convierte en un entretenimiento liviano, delicado y muy bien actuado, ideal para distenderse y pasar un buen rato.

sábado, 17 de marzo de 2012

Mucha tela para cortar



"Novias, madrinas, 15 años"
de Diego y Pablo Levy
con José Antonio Espido, Héctor Alberto Pasalaqua, Moisés Khabie, Elías Levy y  Pablo Sayago


Evidentemente los hermanos Levy, directores de este documental, han pasado muchas horas entre las telas de la sedería "Kreal", empresa familiar y único escenario de este pequeño documental que nos lleva a recorrer en tan sólo 60 minutos, un universo de personajes que se encuentra escondido en un negocio del centro del barrio de Once.



 
 
"Novias, madrinas, 15 años", presentada ya en el BAFICI, muestra un caleidoscopio de retratos personales tanto de los vendedores como del dueño. Y cada uno de estos vendedores, con una personalidad propia y definida, deja entrever sus rasgos característicos con el simple hecho de dejarlos hablar frente a la cámara para compartir anécdotas de sus inicios laborales, técnicas sobre el arte de atender al público, experiencias personales al haber trabajado tantos años para la misma empresa, secretos para cerrar una buena venta.
Y de esta manera, van seduciendo lentamente al espectador que termina completamente inmerso en este microcosmos tan especial.
 
Quizás el valor agregado que tenga es que, además, cada personaje dará ciertas pinceladas sobre los restantes, como un juego de espejos que se cierran sobre sí mismos y como una suerte de contraposición de las miradas propias y ajenas. Empleador, patrón, dueño por un lado y empleados, trabajadores, vendedores por el otro van armando un interesante rompecabezas que gana fuerza con la frescura con la que cada uno de ellos aborda a la cámara para contarnos parte de su historia.

Si bien básicamente lo que trata de plantearse es la historia de cada uno de los empleados a través de sus experiencias, también son ellos los que van presentando a sus compañeros mediante algunos detalles más o menos sobresalientes del temperamento de cada uno.
Obviamente, cada uno irá poniendo su cuota para terminar de construir al gran personaje del film que, en forma directa o indirecta, va sobrevolando todo el relato: Elías Levy, dueño del negocio y con un espíritu gruñon, cascarrabias, exigente y aparentemente inflexible.
Todo el mundo sabe que el éxito o el fracaso de cualquier negocio está en formar un equipo, y ese espíritu de equipo, aún con sus contratiempos, sus diferencias, sus rasgos personales tan discímiles entre unos y otros, va aflorando permanentemente a lo largo de todo el documental. "Hay equipo", dirían los futboleros y sobre todo ... hay pasión.
Los vendedores, algunos con más fuerza, otros con menos de acuerdo a sus rasgos más personales, todos sienten pasión por lo que hacen y han sabido crecer dentro del oficio y confesar finalmente el placer de cerrar una buena venta, cuánto más dificil, mejor.

La mirada que cada uno de ellos tiene sobre si mismo y los sobre todo los fragmentos elegidos por los directores, privilegian una mirada directa, con mucho humor, con mucha frescura y básicamente apelando a la cotidianeidad que se impregna en las diferentes situaciones y en las anécdotas que se van desarrollando a lo largo el film.

Completan el paisaje, la interacción de cada uno de ellos con los distintos tipos de cliente y sin duda la escena más divertida con la clientela es justamente la del dueño, explicando cómo procede con la gente que él sabe que viene a preguntar, a molestar, a hacerles perder el tiempo y que positivamente que no va a comprar nada.


Quizás pueda tener una extensión demasiado breve y uno se queda con ganas de más, no solamente de un panorama más intenso de las vidas de los vendedores, sino que quizás se podría haber profundizado más en algunos temas que deja sugeridos o presentados, pero que no alcanza a desarrollar, sobre todo en algunos aspectos personales de cada uno de los protagonistas.
Si bien todo lo contado es pequeño y como que hasta pareciera sin importancia, los directores, grandes conocedores de la empresa familiar, tratan de eludir cualquier hechura casera, cualquier familiaridad con algunos personajes para presentarlos y retratarlos como si hubiesen hecho una investigación por caminos más desconocidos.

Como debut es altamente promisorio aunque de todas formas algunas elecciones estéticas perjudican el resultado final ya que el hecho de que la mayor parte del tiempo los personajes hablen a la cámara y que no hayan encontrado la posibilidad de hacer pié en el local de venta para incluir otros espacios de sus vidas personales lo presenta al trabajo como demasiado simple.
Aún así la frescura, la originalidad del tema, la sinceridad con la que cada uno hace su aporte hacen finalmente de "Novias, madrinas, 15 años" un documental sumamente querible.

viernes, 16 de marzo de 2012

Les Avants IV: "Un suceso feliz"

Cartas a Paris

"Un suceso feliz"
de Rémi Bezançon
con Louise Bourgoin, Pio Marmai, Josiane Balasko, Firmine Richard y Thierry Frémont


Rémi Bezançon después de "Amor de familia - Le premier jour du reste de ta vie" (estrenada en nuestro país el año pasado) elige llevar a la pantalla la existosa novela autobiográfica de Eliette Abecassis sobre una pareja jóven, sin hijos,  que comienza a armar una vida en común. 
El suceso feliz al que refiere el título es la llegada de su primer hijo, que quiebra profundamente ese universo de soltería para cambiar por completo su vida cotidiana.

Un estilo particular para narrar aparece ya desde la manera en que nos presenta a los personajes, con un juego ingenioso e divertido en el que los protagonistas juegan a seducirse mediante la cajitas de filmes del video club que atiende Nicolás (Pio Marmai). Ella, Bárbara (hermosa y super expresiva Louise Bourgoin de "La fille de Monaco" en un trabajo comprometido del que sale totalmente con honores) es candidata a un PhD y se encuentra preparando su tesis final.

Este primer acercamiento de Nicolás y Bárbara dentro de un mundo casi idílico, soñador y sentimental se presenta con una estética que remite, aunque quizás algo lejanamente a la estética propia del cine de Jean-Pierre Jeunet. Mundo que contrasta también con el tratamiento visual de la segunda parte del film, menos poético y más realista, cuando el director comience a poner en marcha su verdadera tarea.

 
En palabras del propio director, el objetivo del film ha sido el de romper con todos los tabúes, con esos temas que la sociedad francesa elige no hablar.
Primeramente, lo que más resalta durante todo el relato es romper con esa dificultad de sincerarse y dejar claro que no todos los sucesos que rodean a la maternidad son perfectos, dulces y gratificantes. El personaje central, Bárbara, atraviesa una enorme cantidad de contradicciones: desde la revolución hormonal, un nuevo físico, la imposibilidad de dormir y descansar correctamente, los cambios en la sexualidad de la pareja y la dificultad de incluir a ese nuevo integrante de la familia -entre tantas otras-.
 
Todas y cada una de ellas, son analizadas en la historia imaginada por Abecassis y ahora retransmitidas por Bezançon con muchísima honestidad y sin tomarlas livianamente.
 
Pero el estilo con el que elige encarar estos temas es completamente opuesto al dramatismo y la supuesta seriedad con la que debieran abordarse. Prefiere atravesarlos mediante situaciones y diálogos que se van articulando en forma de espejo fiel y los retrata con completa naturalidad y con una simpleza tal que facilita el acercamiento y la empatía del espectador hacia un tema que no ha sido siempre tratado por el cine de esta manera.

En otra línea de trabajo, apunta también a ensayar una explicación para un tema que obviamente existe, pero del que poco se habla: el de las estadísticas que indican que hay un gran porcentaje de parejas jóvenes que se separan durante el primer año después de tener su primer hijo.
  
La llegada de este bebé plantea en palabras de Bárbara "Me ha obligado a ir al fondo de las cosas, a superar mis límites, me ha confrontado con lo absoluto: del amor, del sacrificio, de la ternura del abandono. Me ha dislocado, transformado. ¿Por qué nadie me lo había anunciado ? ¿Por qué nadie habla de ello ? ".
Y tanto la escritora como el director dan respuesta mediante un retrato simple y sincero, valiente y sin tapujos del atravesamiento de este momento tan particular y de las crisis que se presentan en el momento en donde supuestamente todo debiese ser felicidad.

Bezançon  trabaja con una idea casi rupturista dentro del cine francés y habla de la maternidad desde un lugar nuevo y poco conocido. No obstante, uno de los puntos fuertes es que el guión no pierde en ningún momento una mirada amorosa hacia sus personajes y no olvida en ningún momento el buen humor que hace más facilmente digerible el hecho de lidiar con temas urticantes.


Con una cantidad de detalles que abren diferentes y pequeñas lineas de interés (la incapacidad de Nicolás para salir de su mundo de juego y hacerse cargo de las responsabilidades, los miedos, las angustias, los apremios económicos, el posponer proyectos para darle lugar a este nuevo bebé, la sensacion de "no vamos a poder con esto" que aparece sobre todo en Bárbara cuando tiene que salir de la clínica al mundo con su criatura), cada detalle está impecablemente fotografiado y retratado por Bezançon sin grandes parlamentos ni discursos enciclopedistas, sino, por el contrario, a través de situaciones y detalles que la cámara retrata formando un grupo de "polaroids" de la nueva vida de la pareja.


Y como si con la llegada de este nuevo integrante de la familia, la pareja no tuviese suficiente, también tendrá que lidiar con las opiniones y encuentros/desencuentros con las respectivas familias políticas.
La obstetra ya les había advertido que no debían hacerle caso a nadie del entorno, pero mal que les pese, tendrán que incorporar también en su nuevo orden a la fuerte presencia de las "suegras", que son también figuras fuertes dentro del film.
Sobre todo el personaje de la madre de Bárbara (en la piel de Josiane Balasko, la protagonista de "El encanto del Erizo", quien también tiene trabajos en la dirección como "Cama para Tres" con Victoria Abril y "La Cliente" con Nathalie Baye) quien tiene las lineas más hilarantes del guión, que permite otro gran trabajo y el lucimiento de Balasko y que nos acerca además una resignificación del lugar de la madre cuando Bárbara es también, ahora, madre.

Un enorme placer, una perlita dentro del nuevo cine francés, completamente disfrutable de principio a fin con una mirada sincera, honesta, despojada de las convenciones, que deja abiertas muchas lineas para la reflexión y el café después del cine. Una delicia.

jueves, 15 de marzo de 2012

Les Avants III: "Tournée"

Noches de Burlesque

"Tourneé"
de Mathieu Amalric
con Mathieu Amalric, Mimi le Mieux, Miranda Colclasure, Dirty Martin, Julie Atlas, Rocky Roulette, Angela de Lorenzo y elenco






Si bien Mathieu Amalric es una conocidísima figura del cine francés, con grandes éxitos (incluidas las próximas a estrenarse "Les derniéres jours du monde" y "Poulet aux Prunes") como "Las hierbas salvajes" "El primer día del resto de nuestras vidas" "Un secreto" "Reyes y Reina" y una inolvidable interpretación en "La escafandra y la mariposa", siempre lo hemos conocido delante de las cámaras.
Con unos cuantos cortos en su haber, Amalric con "Tournée" hace su grand debut como director con un film que ha sido selección oficial del Festival de Cannes y previo a este ciclo de "Les Avants" ha sido conocido en el Festival de Cine Internacional de Mar del Plata y en el último BAFICI en Buenos Aires.


Amalric también se pone en la piel de Joachim, un alter ego ideal, contruido a su propia medida, que es el protagonista del film.
Joachim es un productor televisivo, quien luego de haber tentado suerte en Estados Unidos, vuelve a su país -Francia- para intentar imponer un espectáculo que presenta una nueva forma de show: el New Burlesque.
Qué es el New Burlesque? Como las mismas protagonistas lo definen en un fragmento del film: "es un show hecho por mujeres y dedicado a las mujeres, donde el hombre ya no lo controla todo".

Con un registro casi documental, muchos momentos de improvisación y una linea dramática que va estructurando parcialmente el relato, la mayor fuerza del film radica en las potentes personalidades de las mujeres que conforman esta troupe que mezclan permanentemente algo de porn stars, algo de cabaret en la sangre y rodéandolas aparece permanentemente un aire felliniano con esos cuerpos exhuberantes y sensuales, con un maquillaje exagerado y una sonrisa postiza que desdibuja el dolor de cada una de ellas.

Irregular en toda su estructura, es justamente eso lo que puede seducir de "Tournée". Mientras que Amalric se ha construido un personaje que le sienta bien, tan extrovertido y extravagante como frágil y humano, su imponente figura se balancea en la historia con el interés del espectador en ir sumergiéndose en el mundo de cada una de las artistas de este nuevo tipo de espectáculo que pretenden montar y tratar de ubicar en algún teatro importante.
Y es en esa diversidad de temperamentos, de caracteres, de formas de enfrentar la realidad que tiene cada una de estas particulares estrellas del Burlesque, es que el film crece en interés y en una narración plural que atrapa.

Obviamente la estructura que elige Amalric como director es arriesgada. El encuadre, la forma narrativa, el tema que intenta mostrar, los personajes jugando en forma permanente sobre el filo de las situaciones, los excesos,  todo en "Tournée" es riesgo, prueba, adrenalina, desestructura. Y quizás no sea fácil que cualquier espectador pueda entrar en ese juego en donde se han borrado expresamente algunas convenciones para armar un relato coral, descontracturado y en más de una ocasión, politicamente incorrecto.

Cada una de las protagonistas, todas ellas haciendo hincapié en un lugar diferente para la mujer en este tipo de espectáculos, son puro desparpajo y libertad y cada una de ellas tiene una historia interesante para contar formando un grupo de personalidades tan heterogénea como uno pueda imaginarse.
Son ellas las que llevan la voz cantante de la narración y las que nos van contando sus historias con una forma seductora de irnos acercando a su mundo y caer en la tentación de querer saber algo más de cada una de ellas.

No todo es diversión y a pesar de que el grupo exhuda alegría y hasta pareciera que están de viaje y no precisamente por trabajo, antes de completar el recorrido a París comienza a desbarrancarse el proyecto cuando Joachim es traicionado por un "socio" en el show business y queda toda su troupe a la deriva para tratar de volver a recomponerse de la forma que cada uno pueda.
Aún con toda esa melancolía, esa tristeza y la frustración que llevan en sus valijas, vuelven a hacerlas una y otra vez ya que todas ellas saben que uno de las frases más emblemáticas es que "El show debe continuar".
 

miércoles, 14 de marzo de 2012

Les Avants II : "Polisse"

Adiós a la inocencia

"Polisse"
de Maïwenn
con Karin Viard, Marina Fois, Joey Starr, Maïwenn, Naidra Ayadi Sandrine Kiberlain



Maïwenn vuelve a armar una estructura coral como en "El baile de las Actrices" ahora en “Polisse”.
Ya no trabajando el registro de comedia de sus obras anteriores, sino que ahora se zambulle de lleno en el día a día de la Unidad de Protección de Menores de la Policía de París, vertebrando la historia desde dos lugares.
El primero, la vida privada de quienes trabajan en esa Unidad: sus vinculos familiares, laborales, sentimentales, sus microcosmos personales expuestos honestamente por el ojo siempre alerta de la directora.
Por el otro, relata con más detenimiento algunas de las historias con las que estos trabajadores se encuentran al desarrollar sus tareas en la Brigada de Protección de Menores.

El personaje que se reserva Maïwenn para ella misma, como actriz de su film, es quizás uno de los más interesantes en la articulación de este relato coral. Ella es una fotógrafa que por una tarea especial compartirá una etapa de su trabajo en esta división. Al no encontrarse involucrada en el trabajo cotidiano, sino que solamente irá acompañando a los agentes que desarrollan su tarea,  logra captar todos los momentos con una distancia ideal para presentar algunos de los problemas que se tratan en el film, recortando además el punto de vista fijando el ojo de su cámara fotográfica a manera de lupa para agrandar lo que (nos) quiere puntualizar.

Dentro de estas dos líneas con las que trabaja el guión, Maïwenn parece encontrar un cauce más fluido en las historias personales de cada uno, mientras que en los casos con los que deben lidiar cada uno de ellos como trabajo, pierde por algunos momentos espontaneidad y hasta toca algunos lugares comunes y obvios en la narración. Otro punto que pudiera jugar en contra es una excesiva duración que se hubiese visto beneficiada logrando sintetizar algunos de los tantos temas que abre el relato.

Con momentos que rozan el documental, tal como había mostrado Claire Denis para otra dependencia pública -en ese caso vinculada con los embarazos, la profilaxis sexual y la programación familiar- en "Las oficinas de Dios", la cámara nos sumerge dentro de la acción misma y acompañamos a la rutina de los protagonistas en plena acción.
En este punto, el film gana en fuerza, credibilidad y ritmo, contagiándonos la adrenalina con la que vibran los personajes y haciéndonos formar parte del equipo de trabajo de la Unidad, como también deja caer la mirada en esos momentos totalmente contrapuestos, llenos de burocracia, la papelería: los trámites más rutinarios.

Sin tomar partido en ningún momento y manteniendose  alejada de cualquier juzgamiento en cada uno de los relatos, se irán entremezclando historias en donde se tocan temas como la pedofilia, problemas raciales, abuso infantil, maltrato y se van entretejiendo dentro de una trama armónica que la directora maneja sutilmente, sin subrayados ni haciendo prevalecer una historia por sobre las otras.

Sobre el final, algunos temas personales capturan por completo la trama, dejando quizás relegado el relato de los sucesos de los pacientes que asisten, pero el muy buen trabajo de guión hace que cada historia tenga un sentido al haber llegado, aunque fuere tangencialmente, a modificar algo en la vida de los trabajadores.  O no.


Maïen ha contado con un dream cast del cine francés, con notables actuaciones de Karin Viard (prolífica actriz que participa en otro de los filmes del ciclo "Ma part du gateau" y que hemos conocido en "Cena de Amigos" "Potiche" "Paris" "Reinas por un dia" y "El empleo del tiempo" entre tantas otras) y Marina Fois.

Una de las grandes sorpresas del elenco es el trabajo de Joey Starr, un rockstar en la vida real que ha tenido problemas con la ley y ha cumplido condenas, que entrega uno de los primeros trabajos para el cine y se constituye en una actuación enorme, que transmite un conjunto de emociones de registros bien diferentes de los que Starr sale más que airoso dentro de un elenco de excelente nivel en el que encontramos, entre otros a Sandrine Kiberlain, Nicolas Deuvauchelle y la ganadora del César a la mejor actriz Revelación Naidra Ayadi.

Aún cuando la historia pretende dar algunas pinceladas que los que conocen del tema pueden tildar de pretenciosas o demagógicas y de algunos cierres "facilistas", "Polisse" se construye como un relato interesante para asomarse a la problemática social de hoy en un segmento muy marcado, filmado con nervio y al mismo tiempo con sentimiento.
Una propuesta interesante con un elenco de lujo y una gran pericia en el entramado de los relatos.

martes, 13 de marzo de 2012

Les Avants I: "Las mujeres del Sexto Piso"

La tentacion vive arriba

"Las mujeres del sexto piso"
de Philippe Le Guay
con Fabrice Luchini, Sandrine Kiberlain, Natalia Verbeke, Carmen Maura, Lola Dueñas y elenco


En el marco del París de los sesenta, un agente de bolsa, de vida acomodada y bastante burguesa verá conmocionada su cotidianeidad con sus nuevas vecinas de edificio.
Él es Jean-Louise Joubert, en la piel de Fabrice Luchini, nuevamente luciendo muy fresco y hasta ingenuo en un nuevo rol de comedia, tal como habia jugado ya en "Potiche - Las mujeres al poder" como marido de Catherine Deneuve en el homenaje sesentoso de Francois Ozon
Sandrine Kiberlain -bella y elegante como siempre, a quien recientemente vimos en "Un affaire d'amour" y pronto será la maestra de "Le petit Nicolas"- es Suzzane, su esposa, arquetipo de la mujer de la alta sociedad. Fria, distante, consumiendo su tiempo en actividades sociales y con un vínculo distante y poco afectuoso con su esposo.
Completa el panorama familiar un hijo que asiste a un colegio pupilo, razón por la cual sólo comparte algunos fines de semana con ellos.

El frágil mundo de Suzanne entra en problemas cuando el personal de servicio que se encontrabaja trabajando en su casa presenta la renuncia.
Ese será el momento donde irrumple María, la nueva mucama de la familia, interpretada con una mezcla de candor y mucha sensualidad por Natalia Verbeke (de extensa carrera en el cine español e intervenciones en el cine nacional "El otro lado de la cama" "El método" "EL hijo de la novia"). María es una de las mucamas españolas que se han instalado en unos cuartos pequeños del sexto piso del edificio, huyendo a cualquier precio del régimen franquista que azotaba en ese momento a la sociedad española.

Planteada como una contraposición de dos universos que parecen no tener puntos de contacto, al tándem de mucamas españolas (entre las que se encuentran la siempre pintoresca Carmen Maura -quien ha sido nominada al César como mejor actriz de reparto por este trabajo- componiendo a la tía de Verbeke, Lola Dueñas, Berta Ojea y Nuria Solé entre otras) que se muestran alegres, dispuestas, de espíritu libre y con una chispa especial que se opone fuertemente la pintura de burguesía francesa. Mucho más estructurados, acartonados y hasta con un semblante sinceramente poco feliz.

No faltará mucho para que Joubert se vea seducido por ese universo que se desarrolla paralelamente a su vida, en ese sexto piso tan diferente al suyo.
A medida que vaya conociendo ese micromundo y avancen los días, Joubert se sentirá particularmente atraido por Maria que lo dispone hacia una relación de disfrute muy particular en su vida, en un terreno para él, desconocido por completo.
Pero nada es perfecto, obviamente, y María también tiene asuntos de su pasado a cuestas que irán influyendo en sus decisiones estando además siempre presente la figura de su tía quien advierte rápidamente lo que está pasando entre ellos.

A pesar de algunos momentos con toques de drama, "Las mujeres del Sexto Piso" no pierde en ningún momento el espíritu alegre de comedia, intentando no sólamente entretener sino brindar al mismo tiempo, un pequeño fresco social de esa época, mostrando a dos grupos tan contrastantes y diferentes y con dos formas completamente opuestas de abordar la vida y el disfrute.

Aún cuando Le Guay (de quien comercialmente no se ha estrenado ningún film en la Argentina) aborda esas diferencias desde un lugar que puede sonar tradicional y estereotipado, acierta en recurrir a este artilugio de mostrar un esquema conocido, con el efecto de causar la inmediata adhesión del espectador en el ritmo y la situación a la que nos quiere llevar.

Como una pequeña fábula de la irrupción de algo distinto en la vida de Jean - Louise, el director trabaja en un tono de comedia amena, administrando tanto los toques de humor (personificados mayoritariamente en la relación de Carmen Maura con sus amigas mayores), pequeñas dosis de drama (sobre todo en algunos momentos de la siempre exacta Lola Dueñas que entrega también un trabajo con matices interesantes y además en las situaciones donde el peso del pasado recae en María para tomar decisiones sobre esta nueva relación que se plantea) y un hilo romántico para esta historia que suena creible y entretiene.


Impecable en los rubros técnicos (ha sido nominada también al César como mejor diseño de vestuario y mejor decorado) "Las mujeres del Sexto Piso" se constituye en un agradable pasatiempo con muy buenas actuaciones y una historia sencilla pero efectiva.
Ya lo decía Marilyn, la tentación vive arriba. En este caso, en el sexto piso.