lunes, 27 de febrero de 2012

Lo que pasó mientras te hacías la dormida

"Mientras duermes"
de Jaume Balagueró
con Luis Tosar, Marta Etura, Alberto San Juan, Petra Martinez y Amparo Fernández


Jaume Balagueró es un director español que cultiva la vertiente de un cine de terror y suspenso sutil, alejado de algunas obviedades y de todos los lugares comunes del género, y que va ejercitando y perfeccionando a medida que hilvana nuevas realizaciones a su trayectoria.
Tras un éxito de taquilla como fue [REC] y ya conocido por "Los sin miedo" y "Frágiles" (galardonada durante el 2006 con una serie de premios en los Festivales en donde se había presentado más el Goya a los mejores efectos especiales), su última película "Mientras Duermes" es otro ejercicio de suspenso psicológico en manos de un director que sabe perfectamente cómo hacer las cosas.

César (Luis Tosar, nuevamente inquietante en la piel de un perverso y maléfico personaje) trabaja como encargado en un edificio. La infelicidad cotidiana lo atraviesa de tal forma, que no dudará ni un minuto en manipular la información que tiene de cada uno de los habitantes del edificio, de forma tal de arruinarles cualquier vestigio de felicidad que pueda haber en sus vidas, vidas tan pequeñas como envidiables para una personalidad como la de César.

Su trabajo le da una enorme herramientas que es la posibilidad de hurgar y conocer detalles de las privacidades de cada uno de ellos, sus entradas y salidas, estudiarlos, manejar detalles que nadie conocería, manipular correspondencia, manejar discrecionalmente cierta información... Como algunos porteros, César juega a ser un poco dueño del edificio, un pequeño Dios manejando vidas ajenas.
Pero perderá  los límites cuando aparezca en el edificio Clara (Marta Etura, la protagonista de la brillante "AzulOscuroCasiNegro" de Daniel Sánchez Arévalo y de "Eva" reciente ganadora en los Goya de este año), la vecina del 5to. "B" que parece irradiar pura felicidad.

César se ve compulsivamente obligado a dañarla, a penetrar en su departamento y en su mundo para inflingir dolor y angustia, siendo que a la vez parece estar profundamente enamorado de la persona a la que él justamente victimiza.
Con una personalidad tan patológica, será dificil que pueda reconocer algún límite y por lo tanto el juego se tornará cada vez más peligroso, cada vez más macabro y cada vez más oscuro, e incluso será inevitable que continúe haciéndolo aún cuando su trabajo y su propia vida corran peligro.


Jaume Balagueró sabe cuáles son las teclas que tiene que pulsar para que "Mientras Duermes" no sea una película de suspenso más, para que los momentos en los cuales tiene que crispar al espectador lo logre y con creces.
 
La oscuridad que irradia el personaje de Luis Tosar (excelente como ya lo conocimos en sus temibles  personajes de "Celda 211" y "Te doy mis ojos" con una gran diversidad en los diferentes papeles que encara como lo demuestran "También la lluvia" "Los lunes al sol" y su intervención en la plural "18 comidas") es central para la trama y fundamental para que el mecanismo de la historia suene creible en todo momento.
 
Balagueró evita por todos los medios caer en el lugar común de la sorpresa y el susto. Elige entonces -como hacía Hitchcock-, sólo mostrar el peligro para el espectador sufra a la par del protagonista y ésta es la línea de trabajo más acertada que puediera haberse elegido para manejar el suspenso que quiere transmitirnos la película.
 
Para ello, el director opta por plantarnos en el punto de vista del protagonista.
Se vale de su mirada para que nosotros como espectadores, podamos ser y sentir como César. Vemos todo el tiempo por sus ojos, sentimos el mismo peligro que él siente y casi llegamos a constituirnos en cómplices de sus acciones, llegando a dañar finalmente a quien él esté dañando.
El guión de Marini, agrega tensión y desestabiliza con dos personajes secundarios fundamentales para la trama: una niña, vecina del edificio que trata de chantajear al portero porque lo ha visto salir varias veces del del departamento de Clara y con la ruptura que significa que aparezca en escena el novio de Clara, un papel jugado con pericia por Alberto San Juan.

Cumpliendo ampliamente con lo que promete el cine de género y con un despliegue inteligente dosificando discretamente las dosis para sostener la tensión a lo largo de todo el film, "Mientras Duermes" realmente cumple con el cometido de adentrarnos por un poco más de una hora y media en la mente oscura y desequilibrada de un hombre tan parecido al que nos podemos encontrar todos los días cuando entramos a nuestro edificio.

domingo, 26 de febrero de 2012

Tan fuerte, tan cerca, tan lejos de Foer

"Tan fuerte y  tan cerca"
de Stephen Darldry
con Tam Hanks, Sandra Bullock, Max Von Sydow, Viola Davis, Jeffrey Wright, Zoe Caldwell y Thomas Horn como Oscar Shell


Cuando hace algunos años cayó en mis manos la novela de Jonathan Safran Foer "Tan fuerte, tan cerca" sólo tenía la referencia de que se trataba del mismo autor de "Todo está iluminado" (que había tenido también su adaptación cinematográfica  de la mano de Liev Screiber en "Una vida iluminada" con Elijah Wood) y no mucho más que eso.

Lo que encontré, en ese momento, fue un texto totalmente rupturista, con una manera increíblemente creativa de contar una historia más allá de los valores literarios que uno pueda o no encontrarle. Una novela conteniendo fotos, páginas
en blanco, correcciones en rojo, tarjetas personales de presentación, dibujos, más fotos, tachones, borrones y otras fotos más.
Una novela que no solamente quería presentarse como una novela, sino que además se constituía -más allá de tocar algunos puntos sensibles de la reciente historía norteamericana- en una invitación a incorporarse como lector en la historia de una manera lúdica y que, por fuera de lo que se pretendía contar, habia un acento e interés especial en la forma de la propuesta y en los elementos que el autor ponía a disposición del lector al momento de desplegarla.

Oskar, el niño portagonista y narrador central de la historia,  es realmente un chico muy particular, cuya vida se ve alterada cuando pierde a su padre en en el atentado a las Torres Gemelas.
En algún sentido, tanto en la novela como en la versión cinematográfica se hace un especial hincapié en presentarlo a Oskar muy hermanado con el famoso protagonistas de la novela de Mark Haddon "El curioso incidente del perro a medianoche", un niño introvertido, verborrágico, con una delgada línea dentro o fuera del Aspergher y un mundo interior complejo y profundo.


Su mundo ya desequilibrado se  perturba más aún, cuando descubre, revolviendo entre las pertenencias de su padre, un sobre con una llave y la palabra 'Black', escrita en él. La posibilidad de decodificar ese mensaje oculto en la llave junto con ese nombre y ninguna otra referencia adicional, hace que Oskar inicie una búsqueda exhaustiva a partir de estos pocos datos, cruzándose con distintos personajes en su obsesión por encontrar al "Black" que pueda finalmente vincularse con su padre.

El guión de Eric Roth ( quien ha escrito "El curioso caso de Benjamin Button" "Munich" "El informante" o "Forest Gump" entre otros), lamentablemente no logra transmitir lo que Safran Foer propone en su libro.
Una propuesta y de por sí difícil, lograr extrapolar el componente lúdico de la novela que incita al lector al juego literario y a desplegar la propia imaginación sobre el texto, esa todo un desafío. Roth, en las antípodas del juego de Foer,  elige anclar en los fragmentos más melodramáticos de la idea, poniéndolos de relieve y navegando sobre aguas demasiado conocidas sin que exista una posibilidad de que el espectador pueda ir construyendo un rompecabezas propio.

Pese a que acompañamos gustosamente a nuestro pequeño héroe Oskar en su cruzada alocada y desesperada (gracias a una intensa y carismática actuación de Thomas Horn donde Daldry se luce una vez más en la dirección de actores infantiles como en "Billy Elliot" sabiendo lo dificil que a veces resulta, aún en los momentos donde el niño luce más sobresaltado), este guión tan empeñado en buscar la lágrima fácil y el tono sufrido de casi todos los personajes le resta fuerza a la propuesta que tenia la novela original en cuando a la exploración de Oskar en un universo complejo e impenetrable al que debe enfrentarse, intentando reconstruir una identidad.


El  cast de super estrellas de Hollywood para los padres de Oskar no fue una buena elección ya que no son papeles sumamente importantes dentro de la historia.
Sin embargo, Sandra Bullock como la mamá de Oskar que tiene una participación más importante que las breves apariciones de Tom Hanks, tampoco logra en ningún momento encontrar la cuerda precisa para esta historia. Con una pena exagerada y un tono monocorde a lo largo de toda la narración, tampoco suma a que la propuesta gane fuerza.
Y es Max Von Sydow quien encuentra un poco más el estilo que tenía que imponer para un personaje a la vez querible, sufrido y complejo dentro de la historia.
Con estos elementos, sin embargo, Daldry logra construir un film que obviamente daba para muchísimo más y para que se animara a alejarse de los convencionalismos y lograr un tono más personal e innovador dentro de su filmografía.
Pero adhiere nuevamente a las fórmulas que tanto resultado le han dado como la ya mencionada "Billy Elliot" "Las Horas" y "El Lector" todos ellos, films participantes de los premios de la Academia.
Daldry  filma con una mirada estilo y una estética propia y se nutre de rubros técnicos impecables pero en este caso particular no logra que "Tan fuerte y tan cerca" se encuentre a la altura de un gran film, como para competir dentro de las diez mejores del año.

Seguramente, alejada de la época de los premios, "Tan fuerte y tan cerca" podría haberse tomado como una historia interesante, bien contada aún  con una extensión que podría haberse reducido para que ganara fuerza y evitando algunas reiteraciones (el protagonista escucha muchísimas veces los mensajes que dejó su padre en el contestador automático, aparecen varias veces los encuentros con los diferentes Black a los que OSkar entrevista una vez que ya el espectador ha entendido de sobre el mensaje).
Pero quizás dentro del pelotón de las películas del Oscar, con una novela tan interesante como base, con un prestigioso director al mando de un elenco interesante, uno se acomodó en la butaca con demasiadas expectativas. Que no se llegan a cumplir del todo.

martes, 21 de febrero de 2012

Verne tambien come pochoclo

"Viaje 2: La isla misteriosa"
de Brad Peyton
con Dwayne Johnson, Josh Hutcherson, Luis Guzman, Michael Caine y Vanessa Hudgens



Como un gran entretenimiento concebido para el disfrute de toda la familia, es siempre bueno abrevar en las novelas de famosos escritores, sobre todo si se trata de Julio Verne, con sus fabulosas narraciones que siguen siendo grandes motores para el desarrollo y la estimulación de la imaginación (aún con los grandes avances tecnológicos y con toda la invasión de lo electrónico que existe hoy en el mercado) y que producen fascinación y nos dan la posibilidad de darnos una inmersión en el terreno del relato fantástico.

Sólo queda de Julio Verne algún puntapié inicial, algunos guiños y básicamente algunas de sus más famosas creaciones (como el Nautilius y las referencias a sus escritos) en "Viaje 2: la isla misteriosa": una gran producción de la Warner apuntando básicamente al gran pasatiempo familiar y que aún enfrentada a grandes películas nominadas al Oscar y que vienen coronadas de grandes premios, sigue arrasando en la taquilla local.

El héroe de nuestra historia tiene nombre y apellido: Sean Anderson (Josh Hutcherson quien ya habia aparecido en "Viaje al centro de la tierra" -la primera entrega de la saga- y con una consagrada actuación en "Mi familia - The kids are all right"). Él será quien recibda una señal codificada asegurando, mediante un crípitico mensaje que deberá descifrar, la existencia de la isla misteriosa que él tanto buscaba y en la que piensa indudablemente que se encuentra su abuelo paterno (valiosa participación de Michael Caine en un papel completamente descontracturado).

Su padrastro Hank (Dwayne Johnson, masa de músculos dispuesta a la aventura al que no le vendrían mal un par de clases extra de actuación, aunque impone al menos su simpatía y su destreza), lo acompañará finalmente en esta búsqueda llena de aventuras, misterios y descubrimientos asombrosos ya que comparte junto a Sean el fanatismo por las historias de Verne, Stevenson y Swift.

Para llegar a la Isla, sólo Gabato (Luis Guzmán en un papel divertido y muy a su medida) será el unico piloto que por una suma de dinero impensada para el tipo de viajes que hace en su helicóptero desvencijado, se preste a internarse en un terreno donde nadie se anima a penetrar.
Lo acompañará su hija  (Vanessa Hudgens, la bonita morocha de High School Musical y que hace una buena pareja adolescente con el protagonista) y  así formarán un equipo dispuesto a sobreponerse a las más diversas situaciones de peligro que les propondrá la misteriosa isla del título.

Con un dejo del cine que amaba ver en mi niñez -sin ir más lejos mis hijos la disfrutaron muchísimo-, hay que dejarse llevar desde el inicio con la propuesta del director Brad Peyton (el mismo de "Como perros y gatos 2" que evidentemente conoce el divertimento para el público masivo, pero que ganaría mucho más en una propuesta de dirección más creativa y menos amparada en los efectos especiales) para poder creer las soluciones que propone a cada una de las vueltas inverosímiles que propone la historia.

El equipo de valientes de "Viaje 2" completo

Dentro de selvas que respiran a la vista el dejo de decorado artificial "plantado" dentro de un lujoso estudio, con imágenes digitales pegadas no muy sutilmente en algunos casos como fondo; las aventuras de estos intrépidos seguidores de Verne encierran desde encontrar elefantes enanos y gigantes mariposas, internarse en la cueva del Capitán Nemo para hallar la vitácora del Nautilius hasta enfrentar una especie de iguana-dinosaurio gigante decidida a despedazarlos al instante, cabalgar en abejas enormes -que luego serán perseguidas por unos pájaros multicolores, de hermosa apariencia pero muy peligrosos- o cuidarse de no ser electrificados por una anguila de increibles dimensiones.
 
Como más de uno podrá preveer (sin que esto signifique que les estoy contando el final de la historia) todo saldrá más que bien para que pueda dejarse abierta la posibilidad de que puedan continuar con esta temática con una pizca de Verne. Sobre el final un plano del libro "De la tierra a la Luna" nos invita a seguir escuchando narraciones extraordinarias plenas de efectos especiales, mucho ritmo y acción que dejen satisfechos a todos los integrantes de la familia y que por supuesto rinda su tan esperado objetivo en la taquilla.

Más allá de todo, se disfruta y mucho.

lunes, 20 de febrero de 2012

Fragmentos desde mi Alzheimer

"La dama de hierro"
de Phyllida Lloyd
con Meryl Streep, Jim Broadbent, Anthony Head, Richard E. Grant y Roger Allam

Phyllida Lloyd y Meryl Streep ya habían trabajado juntas en el boom musical recreando los grandes éxitos de Abba "Mamma Mia!".
Para Lloyd ése era su debut cinematográfico y aún sin tener una gran trayectoria cinematográfica se animó a encarar a una de las figuras más importantes y controvertidas de la historia reciente: Margaret Thatcher, ex primera ministra británica, ícono en los '80 e inolvidable en nuestro país por su participación dentro de la Guerra de las Malvinas.

Con un retrato similar al que habia planteado en su momento Stephen Frears con "La reina", el film de Lloyd, al igual que el de Frears, tienen como eje central la fuerte figura de sus protagonistas. Básicamente son retratos de personalidades importantísimas encuadrados dentro de un par de hechos políticos relevantes.
Pero también, y aún superando a la figura que representan, son filmes que se han apoyado en el enorme trabajo de sus actrices. Asi como en su momento, la impecable Helen Mirren se alzó con el Oscar y el gran reconocimiento de cuanto premio se haya dado durante ese año, es ahora Meryl Streep la que parece que este año arrasará con cuanta estatuilla y premio le pongan en su camino.
Y obviamente que es otro reconocimiento más que merecido ya que ha probado más que fehacientemente que es una actriz absolutamente capaz de abordar cualquier tipo de trabajo, desde sus momentos más dramáticos como en "La decisión de Sophie" "La duda" "Los puentes de Madison" o "Las Horas" hasta sus momentos de comedia en  "Enamorándome de mi ex", la reciente "El diablo viste a la moda",  la muy recordada "La muerte le sienta bien" o malvadamente genial en  "La Diabla". Se divierte prestando su voz en "El fantástico Mr. Fox" y juega a la comedia musical, cantando y bailando en la ya nombrada "Mamma Mia!" demostrando que no hay género que se le resista (y si no lo creen, con sólo mirar el trailer quedarán cautivados por su gigante actuación).


La narración de este biopic arranca retratando a Mrs. Thatcher en sus 80 años, devariando, hablando con su esposo ya fallecido (otra gran actuación de Jim Broadbent, ganador del Oscar por "Iris" y a quien vimos recientemente en el ultimo trabajo de Mike Leigh "Un año mas") y recordando fragmentos de su historia personal.

De esta manera, cuando su hija la convence de deshacerse de las pertenencias de Dennis, su marido,  comenzarán a dispararse vivencias y recuerdos que la directora alterna con algunas mínimas imágenes de archivo, que básicamente  utiliza para contar en forma resumida, los momentos más relevantes del paso de Thatcher por el poder, las diferencias existentes dentro de su ministerio y fundamentalmente la manera en que una mujer logró abrirse un lugar tan importante dentro del Parlamento británico.

Confundida entre las esquirlas de su pasado que aparecen demasiado vívidas y una figura omnipresente de su marido al cual no puede hacer desaparecer de su cabeza por más que lo intenta profundamente, la figura de Thatcher pivota entre una pintura de mujer fuerte e intempestiva y la fragilidad con la que la encontramos en el presente de la narración.

Básicamente lo que cuenta en un puñado de anécdotas "La dama de hierro" es una historia bastante conocida y no tiene demasiado artificio en su manera de contarla. Lloyd se afinca en una forma sencilla y directa, mientras que el gran peso y desafio, recae en la actuación de Streep para sacar adelante un papel complejo y que representa todo un desafío, del que por supuesto, sale airosa y con todos los honores.

Meryl Streep es creible en un 100%, tanto en las escenas donde se la ve como la mujer luchadora que no dudará en su empuje y sus convicciones para llegar al poder, como en la anciana senil invadida por sus memorias y confundiendo permanentemente presente y pasado, atrapada por sus recuerdos.
Es otro gran trabajo para una gran actriz, lleno de matices, miradas, inflexiones en la voz (es asombrosa en sus parlamentos como primer ministro y lo diferente de su voz como una anciana desolada ante la presencía de su difunto esposo como visita fantasmática) y sus posturas y señales corporales.
 
Lloyd elige también hacer pie y relatar desde la ancianidad de Margaret, lo que hace a Thatcher una figura mucho más querible y vulnerable, por más que siga presente en nuestro imaginario colectivo la época fulgurante de la Dama de Hierro durante la guerra de Malvinas.
Cinematográficamente, la película no tiene demasiados méritos ni tampoco la directora se esfuerza por plantear un retrato más allá de las convenciones y los lugares por los cuales no debía dejar de pasar.
Por el contrario, toma una postura muy determinada desde el inicio del film y peca justamente por no aprovechar todos los elementos para construir un retrato más sinuoso y menos lineal, para una figura tan controvertida como la de Margaret Thatcher.

Asi todo, el filme muestra un fragmento de la historia reciente muy interesante y por sobre todas las cosas es un absoluto festival Meryl Streep que se disfruta de principio a fin.


miércoles, 15 de febrero de 2012

El cine sonoro me dejó mudo!

"El artista"
de  Michel Hazanavicius
con Jean Dujardin, Bérénice Bejo, John Goodman, James Cromwell y Malcolm McDowell

Corre el año 1927. 
Los protagonistas de las películas de la pantalla grande son las megaestrellas de un cine que es el espectáculo por excelencia, época dorada del cine mudo y en un radiante blanco y negro, tiempos tantas veces referenciados por Hollywood y por los grandes directores.
George Valentin (Jean Dujardin) es una de esas celebridades, un ícono de la época, amado por la crítica pero principalmente idolatrado por el público.

Más preocupado por seguir sosteniendo un rotagonismo y con sus aires de "divo" de la época, Valentin jamás hubiese pensado que el negocio del cine iría mutando... y menos aún pensaría que él no ellegaría a encontrar un lugar, un espacio, una posibilidad dentro de ese cambio veloz e intempestivo.

Su productor, Al Zimmer (en una excelente participación de John Goodman) vislumbrará más rápidamente el cambio dentro del negocio, pero por más que trate de advertirle y hacerlo entrar en raoznes, de convencerso para aggiornarse a los nuevos tiempos que corren, no cualquiera puede convencer a una mega estrella.

Paralelamente, una bailarina que actuó con él en un papel mínimo en una de sus películas, comienza a cautivar al público y convertirse en la nueva "niña mimada" hasta llegar a oponerle una fuerte competencia. 
Y el director nos acompaña también a vivenciar el proceso que va desde la portada del Variety preguntándose "Quién es esa chica?" hasta el espaldarazo y llegar a  convertirse en una estrella absoluta del cine sonoro, acompañamos a Bérénice Bejo (uno de los rostros más hermosamente filmados en el radiante blanco y negro del cine actual) en la piel de Peppy Miller, haciendo el camino completamente inverso al del desdichado Valentin. El ciclo se repite, los nuevos tiempos "fabrican" nuevas estrellas dejando de lado a las estrellas del viejo paradigma.
No solamente la llegada del cine sonoro impactará en la vida profesional de Valentin, sino que conjuntamente a esos cambios, comienza a desmoronarse su vida afectiva y como ha sucedido ya en otros retratos tanto en relatos ficcionales como por ejemplo "El ocaso de una vida - Sunset Boulevard" o en algunos biopics sobre estrellas del cine de todos los tiempos, aparece la oscuridad de ver se generará una sombra personal proporcional al fulgor de su momento de gloria. 
Una reflexión que si bien  Hazanavicius aplica al cambio cine mudo-cine sonoro, perfectamente puede ir en el mismo sentido de cómo el cine apagó a la radio, para luego ser avasallado por la televisión, como nuevas olas van imponiendo cambios en el arte y en la vida de los artistas.
De cómo algunas corrientes cinematográficas que tuvieron su tiempo apogeo, luego se fueron empalideciendo (quien intenta filmar con un aire de Nouvelle Vague o sigue los designos del Dogma de Von Trier en el Hollywood de hoy?, por sólo poner un par de ejemplos).
Y de cómo, por ejemplo, la tecnología (efectos especiales, cine 3D, salas equipadas con sonido y sistemas especiales) fue abriendo la posibilidad de un cine diferente, menos artesanal, más implicado con las grandes producciones, en donde muchos artitas no pudieron encontrar su lugar y quedaron sepultados bajo las nuevas corrientes.



Como un gran tributo al cine mudo, a los filmes de acción de ese momento -una clara referencia a los seriales- y a las estrellas de la época más dorada, "El Artista" se constituye como un espacio para que el cine reflexione sobre si mismo, sobre la posibilidad de deconstruirse y construirse nuevamente que puede brindar el arte y fundamentalmente sobre lo duro del ocaso una vez conocida la fama y el glamour.

No solamente cuenta con un elenco de secundarios importantes como James Cromwell en el papel del chofer del protagonista, una brevísima aparición de Malcolm McDowell y la reaparición de Penelope Ann Miller sino que acierta fundamentalmente en ambos protagónicos.
Jean Dujardin tiene el phisique du rol adecuado y necesario para el papel. Se desenvuelve perfectamente bien tanto en la primer etapa de esplendor como en la segunda mitad donde incursiona más en el terreno del drama, con la dificil tarea de manejarse con una gestualidad más marcada y no poder expresarse con el apoyo de las palabras. Bérénice Bejo, como ya fuera dicho, irrumpe con este papel protagónico seduciendo a la cámara con un rostro y una sonrisa intensamente particulares e irradia simpatía y gracia en todas sus apariciones. Y sobre todo logra con Dujardin una excelente química.

En plena temporada de premios y Oscars por venir, "El Artista" cuenta con 10 nominaciones a los premios y sinceramente no deja de ser una película de muy buena factura técnica, un espectáculo en si mismo que brinda ese sabor de homenaje autorreferencial que atrae y ha cautivado a la crítica y también al público, pero en mi opinión personal no tiene el perfil de la gran película del año.
Sin embargo, tanto en los círculos de los críticos como en el BAFTA ha sido muy bien recibida, tuvo también el premio del público en el Festival de San Sebastián y la Palma en Cannes como mejor actor... es altamente probable que a la hora de los Oscar pueda aparecer con más de una sorpresa.

viernes, 3 de febrero de 2012

Tilda cria cuervo(s)

"Tenemos que hablar de Kevin"
de Lynne Ramsay
con Tilda Swinton, John C. Reilly y Ezra Miller

Tan desordenada como la mente de Kevin, la tercer película de Lynne Ramsay (de quien se vio en nuestro pais "El viaje de Morvern - Morvern Callar" con Samantha Morton), nos presenta un puzzle para que vayamos descontruyendo a medida que transcurren las escenas.
Nada está narrado cronológicamente y es quizás en ese punto donde radica  el mayor interés que tiene el espectador en ir descubriendo lentamente el suceso impresionante que fue el punto de inflexión para esta familia tipo y que la ha diezmado por completo.

No es tarea simple penetrar en el universo que plantea la directora, sin embargo hay algo hipnótico en cada una de las escenas, sobre todo en aquellas en donde Kevin transita entre sus 6 y 8 años y se muestra naturalmente el grado de violencia y de maldad con el que trata a su madre Eva (nuevamente un trabajo más que descollante de la gran Tilda Swinton injustamente olvidado a la hora de las nominaciones a los premios Oscar de este año).

En forma casi permanente se establece la duda de si Kevin es el resultado de una imposibilidad de empatizar con el mundo que lo rodea, si sencillamente es un niño "dificil" que su madre no puede ni pudo manejar o si hay un componente natural para que Kevin se incline a desplegar su maldad gozando en cada uno de sus actos. O es más fuerte el deseo de llamar la atención que borra los límites de cualquier normalidad y lo conduce a una especie de locura? Es una reacción casi lógica a la falta del amor filial de su madre?
Narrada casi permanentemente desde el punto de vista de Eva y entretejiendo y conectando diferentes imágenes y momentos que su mente asocia desordenadamente, la narración se establece de una particularmente original. Casi construida como un "racconto" personal, el eje central es el derrotero moral que tiene la protagonista sobre el hecho de haber contribuido directa o indirectamente a la formación de un "monstruo" dentro de un ambiente familiar en donde se intentó dar lugar a la comprensión pero quizás faltaron establecer claramente los limites.

Ezra Miller también brilla en los momentos más psicópatas de Kevin donde una mirada punzante y diabólica desestabiliza a una madre que no sabe cómo contenerlo, cómo reaccionar.
Kevin además disfruta mostrándole a su padre una cara antagónica, completamente opuesta, a la que muestra con su madre y  estableciendo de esta forma un peligroso triángulo entre ellos.


Pero son mucho más despiadadas todavía las escenas que protagoniza el pequeño Jasper Newell que representa a Kevin durante su infancia. El grado de maldad y manipulación de este pequeño Kevin generan una repulsión muy fuerte en el espectador. La imposibilidad de Eva de traspasar prematuramente algunas barreras y ofrecer su amor hace que las cosas paulatinamente se sumerjan más en las aguas del descontrol y la violencia.

Mediante algunas escenas donde la madre es juzgada y menospreciada en la mirada social nos vamos dando cuenta del impacto que ha tenido lo que Kevin ha hecho -un drama que ha pasado de la intimidad de su casa, de su nucleo familiar a un estado público-, pero el rompecabezas se irá armando a medida que el guión aporte mayores datos. Siempre nutriéndose del impacto de una escena, de un acto, sin abundar demasiado en palabras -los dialogos son más bien líneas cortas y lacerantes entre los personajes y en las primeras escenas hasta pareciese que Kevin padece de autismo por la falta de comunicación verbal con sus padres -, luego se irá develando eso tan terrible que ha sucedido y que es el eje central de la historia.
Y allí, mostrando sólo algunos elementos para que de a poco se vaya develando lo que Kevin ha hecho, es donde la película de Ramsay gana en complejidad narrativa y en contundencia dramática.


Con un registro lacónico y a la vez directo, Lynne Ramsay logra sumergirnos en el universo de esta familia contando con Tilda Swinton para Eva en una labor intensa y acertada, transmitiendo en sus miradas la desesperación y la angustia que la embarga, John C. Reilly como el padre y como ya fuese dicho acierta con Ezra Miller y Jasper Newell para duplicar la maldad de Kevin y hacerla traspasar la pantalla.

Cualquier familia quisiera ocultar los problemas, lo que subyace, "lavando los trapos sucios en cada casa". Pero lamentablemente la fuerza de la psicopatía de Kevin hace emerger el problema causando irreparables consecuencias y en  "Tenemos que hablar de Kevin" queda también explícita esa marca de que todo lo que no se resuelve termina impactando fuertemente quizás en un punto donde no haya retorno ni solución alguna.
Tenemos que hablar de Kevin y de tantas otras cosas....

miércoles, 1 de febrero de 2012

Grupo de familia

"Los Descendientes"
de Alexander Payne
con George Clooney, Judy Greer, Matthew Lillard, Beau Bridges, Shailene Woodley, Robert Forster Nick Krause








"Mi familia parece un archipielago,
 todos parte de un todo,
 pero separados y solos
... y siempre alejándose lentamente"

(el personaje de George Clooney, Matt King, en un momento del film)






En esta época del año, como ya se adelanta en varios de los posteos, es la gran temporada donde se presentan todas aquellas películas que vienen ganando cuanto premio se cruza por su camino e irrumpen en la carrera de los Oscar. Siempre aparecen también algunos productos muy bien hechos pero que si no tuviesen el marketing propio de los Oscar, hubiesen pasado más desapercibidas como "Historias Cruzadas" o las ya estrenadas en su momento sin una gran repercusión como "El juego de la fortuna" y "El arbol de la vida".

No es precisamente el caso de la brillante "Los descendientes”, la última realización de Alexander Payne, el director de "Entre Copas" y "Las confesiones del Sr. Schmidt" y que había llamado poderosamente la atención con la excelente comedia independiente "La Elección". En este caso Payne traza un retrato minucioso pero simple, profundo pero sin grandes pretensiones, de los vinculos que se establecen en una familia tipo (madre-padre-dos hijas) en el medio del paisaje paradisíaco de Hawaii.

Como dice el protagonista en un pasaje del film, por más que el lugar sea paradisíaco, ellos también tienen problemas y no viven de vacaciones y felices todo el tiempo, por más que pasen sus días en un lugar soñado. Es en este entorno de belleza natural absoluta donde se cuenta la historia de Matt King (George Clooney), casado y padre de dos hijas de 10 y 17 años.

Su universo de seguridad y aparente solidez se ve completamente derrumbado cuando su esposa sufra un terrible accidente que la deje en coma con peligro de muerte. Y es en este momento donde Matt tratará de "surfear" las peores aguas cuando su pequeño mundo familiar se desmorona estrepitosamente.
Se pone en evidencia que Matt tiene serios problemas para vincularse con sus hijas, la mayor de las cuales es prácticamente una desconocida para él, al no poder acercarse a su mundo adolescente y es justamente Alexandra (magnífica Shailene Woodley en este papel de hija mayor que hubiese merecido que se la considerase en las nominaciones para el Oscar) quien hará detonar un secreto desconocido para Matt que hará cambiar profundamente su visión del pasado y del presente de su pareja y de su familia.

Paralelamente al relato de su nucleo familiar, Matt atraviesa un momento de lazos endebles y complicados con familia de origen, tomando el rol de la voz cantante del grupo de primos que ha heredado unas tierras de sus ancestros y están precisamente decidiéndose en el proceso de venta a alguna de las corporaciones que proyectan hacer emprendimientos turísticos en la zona.

Con un personaje central tironeado entre sus lazos con el pasado y su presente caótico, el guión del propio Alexander Payne basado en la novela de Kaui Hart Hemmings -cuya edición pocket acaba de ser publicada en el mercado local-   maneja sutilmente cada una de las diferentes lineas argumentales sin abandonar en ningún momento el registro de comedia aún en las situaciones más dramáticas.
Sin sobrecargar las tintas y apoyándose en diálogos completamente creíbles y situaciones que logran empatía directa con el espectador, somos testigos del doloroso proceso de Matt y su familia para ir encontrando su lugar y su recomposición atravesando un momento sumamente complicado.

En la máscara de Matt King, a George Clooney se lo siente como pez en el agua después de "Amor sin Escalas" y "Secretos del Poder". Tan preciso y conmovedor en los momentos más introspectivos del film como gracioso en los pasos de comedia que juega ante la sorpresa y las decisiones colaterales que toma cuando su hija le devela ese secreto desagradable, entregando una vez más un gran trabajo.
Como Alexandra, Shailene Woodley logra ese perfil de la adolescente rebelde y contestataria sin trazos gruesos y anclando en su necesidad de afecto y de poder vincularse con su padre.

El resto del elenco acompaña, cada uno en su personaje, de una manera impecable ayudados también por un guión inteligente que plantea, aún en situaciones dificiles lidiando con temas de vinculos familiares, enfermedades, desencuentros, rupturas, despedidas, poder contarlo siempre con una mirada honesta y verdadera, cargada de sinceridad y sencillez.

Una verdadera perla dentro de las comedias de Hollywood que muchas veces no logran encontrar el mix perfecto entre temas serios y una mirada más desplazada hacia el humor que hacia la tragedia, sin dejar de darle la seriedad exacta que cada tema necesita.

Es evidente que Payne maneja estos mecanismos, sabe lo que hace y en el producto final, como espectadores, le quedamos inmensamente agradecidos de habernos paseado durante casi dos horas por hermosos paisajes, maravillas naturales increibles e incluir dentro del tour, un viaje interior a la reconstrucción de cada uno de nuestros vinculos más primarios.
Un viaje hacia ese archipiélago complejo y entrañable que es la familia.


Clooney, Woodley -su hija- y sus suegros