domingo, 29 de enero de 2012

Peter Capusotto: demasiado chico para pantalla grande

"Peter Capusotto y sus 3 dimensiones"
de Pedro Saborido
con Diego Capusotto, Ivana Acosta, Jacquie Decibe y Alfonso Sierra
 

Y finalmente Diego Capusotto logró llevar a los personajes más famosos de su programa televisivo a la pantalla grande, y a partir de ese momento, por supuesto, asume el riesgo que ésto implica. Todos sabemos que no son muchas las adaptaciones o traspasos de formatos que pueden sostenerse dentro del esquema cinematográfico ni es todo tan fácil como parece...  no siempre lo que funciona bien como producto televisivo asegura que ese mismo rendimiento se pueda lograr en su trasposición cinematográfica.


En este caso, previo a un auspicio delirante, "Peter Capusotto y sus 3 dimensiones" tendrá en el personaje de Violencia Rivas a la que guie de alguna u otra manera la narración del film. Ella se convierte en una suerte de hilo conductor del relato, a través de la lectura de una carta con una serie de reflexiones acerca del entretenimiento y sus vinculos actuales con la televisión, las redes sociales, internet y el espectáculo como entretenimiento en general.

Si bien mediante esta serie de reflexiones, lo que el guíón de Saborido y el mismo Capusotto pretende, es darle una cierta idea de guión y de historia para constituirse en un producto cinematográfico más típico, la gran disparidad de los "sketches" que pretenden vincularse es justamente lo que subraya la falta total de coherencia en el relato.
Relato por cierto inexistente y que hubiese tenido una mayor naturalidad si no se lo hubiese pretendido ajustar a nigún tipo de formato preestablecido. Quedan de esta manera cada una de las partes, de esas piezas, como muy presionadas a responder a la consigna del debate sobre el entretenimiento que plantea el personaje de Violencia, aunque algunas de ellas sólo están vinculadas demasiado tangencialmente.

Dentro de la galería que despliega Capusotto no solamente estará Violencia Rivas sino también Micky Vainilla, el cantante pop nazi en un reportaje sobre el contenido y la realización de su nuevo film; Jesús de LaferrereBombita Rodríguez que da vida al relato que logra tener un eje temático sumamente creativo, con mucho humor y acertado en la sorpresa de incluir fuertemente la imágen de Perón y Evita dentro del fragmento, siendo éste, lejos, lo mejor del film.

Sin solución de continuidad aparecen personajes, tandas comerciales, auspicios, y dentro de los desniveles que presupone cualquier relato fragmentado, habrá algunos que logren mejor que otros su cometido.

Habiendo ya aclarado que no se trata de una película sino que podría definirse más acertadamente como un programa televisivo más extenso (ni siquiera aprovecha demasiado el tema de que en el cine podría tocar alguna temática diferente a la televisiva por restricciones propias que se imponen en el medio y en la difusión masiva) y con una producción en 3D que no suma ni resta a lo que se pretende mostrar -aún cuando sobre el final logra un par de efectos más divertidos- lo que "Peter Capusotto y sus 3 dimensiones" logra finalmente mostrar tiene desniveles realmente importantes que sólo serán "perdonados" por sus fans más acérrimos y un público que parece dispuesto ya desde el inicio a divertirse desenfrenadamente y que festeja sobrecargadamente cada gag.



En ese desnivel, aparecen después de algun fragmento muy efectivo y sumamente risueño otro con una falta completa de timing y que se termina alargando innecesariamente, totalmente contrapuesto al anterior que aniquila estrepitósamente la situación graciosa  y el ritmo generado por el anterior.
Incluso en algunos fragmentos la idea se resuelve en una forma demasiado precaria, en apariencia como si faltase un trabajo de pulido del guión o de buscar una forma más inteligente o creativa para rematar la situación. Pareciera, a simple vista, como si de movida se hubiese apostado al éxito del producto televisivo, sin medir un desfio estético y un planteo más acabado que presupone el guión de un film.

Obviamente que ninguna de las fallas apuntadas hará que los seguidores no disfruten de la película porque realmente tiene momentos muy graciosos, pero a pesar de la gracia natural, los queribles personajes y el humor delirante ilimitado "Peter Capusotto y sus 3 dimensiones" huele más a estudiantina y programa televisivo que a una película que merece ser vista en los cines (y abonando el precio de una entrada 3 D !!!!)

lunes, 23 de enero de 2012

Preparen los pañuelos

"Amor por siempre"
("A Little Bit of Heaven" o encontrada también con el título de "Earthbound")
de Nicole Kassell
con Kate Hudson, Gael García Bernal, Peter Dinklage, Lucy Punch, Treat Williams y las participaciones de Whoopi Goldberg y Kathy Bates.

Nicole Kassell, la misma directora de "El hombre del bosque" con Kevin Bacon, cambia completamente de registro para contarnos una historia más convencional, que ya se ha visto demasiadas veces en el cine y a la que sólo en algunos momentos logra darle una vuelta de tuerca.

El atravesamiento de una enfermedad terminal, con sus distintas variantes y en sus distintos registros es un tema demasiado visitado en el cine y el teatro -sin ir más lejos hace dos semanas se estrenó "50/50" lidiando con el tema del cáncer pero desde un lugar que se permitía jugar incluso con un ritmo de comedia  (Reseña)-. Y se presenta como más fuerte y más subrayado cuando la enfermedad es cáncer, es entonces cuando pareciera que el melodrama ya está prácticamente asegurado.

Y en este caso el guión cuenta la historia de  Marley (Kate Hudson intentando vibrar en un rol un poco más "comprometido" para su carrera luego de algunos traspiés en películas que no han tenido demasiada trascendencia) una mujer exitosa en su trabajo, con una vida aparentemente tranquila y sin sobresaltos, cuando es diagnosticada con un cáncer de colon terminal. 

Esto, en apariencia no modifica sus fuerzas y sus ganas de vivir, pero obviamente tendrá notables dificultades en el momento de sobrellevar esta noticia, comunicarla a su familia y seguir sosteniendo su trabajo cuando  su punto de vista sobre la vida, ha cambiado, por supuesto, drásticamente.
Su encrucijada queda planteada cuando durante su tratamiento, Marley se enamora del Dr. Julian Goldstein (uno de los ingresos de Gael García Bernal a la factoría hollywoodense), quien la guia en su evolución y queda impactado por el espíritu de lucha y el buen humor con el que Marley encara su diagnóstico.

Sólo con resumir algunas de estas líneas del guión, el espectador más avesado que haya tenido la oportunidad de pasar algunos años de su vida en las butacas del cine de barrio, ya seguramente ha visto esto en una, dos, tres o mil ocasiones...

El guión no aporta demasiados elementos novedosos sino que quizás su objetivo haya sido el de poder contar en forma interesante y de factura atractiva, esta historia sumamente convencional sin tener mayores pretensiones.
Kassell, sin embargo, si bien no cuenta con un guión brillante, SI cuenta con un elenco de primeras figuras desplegando interesantes trabajos en los roles secundarios.

Lucy Punch como la amiga de Marley (a quien vimos en la versión americana de "La cena de los tontos" y sobre todo en "Conocerás al hombre de tus sueños" de Woody Allen), Peter Dinklage (el enano de "Muerte en un funeral" y la inédita y brillante "The Station Agent"), Treat Williams como el padre de Marley y sobre todo una madre de libro que encarna Kathy Bates (casi tan genial e insoportable como la Anjelica Houston de "50/50") hacen que pese a la liviandad del argumento la película sea sumamente llevadera.
Como adicional, una aparición angelical de Woopi Goldberg completa este ensamble de roles secundarios que sostienen fuertemente a la pareja principal.

Allí está Kate Hudson como Marley, con su belleza y su simpatía a flor de piel, más creíble en los momentos de comedia que en los más dramáticos, pero saliendo completamente airosa del desafío de un papel diferente al que desempeña generalmente en la pantalla grande.

Como su médico de cabecera encontramos a un Gael García Bernal alejado de otros roles donde parece estar más cómodo (ni que hablar de "Amores Perros" o "También la lluvia" de Icíar Bollain o "Y tu mamá también" por mencionar solamente tres de sus roles más emblemáticos) y lamentablemente brinda una actuación en la que se evidencia que no pudo terminar de encontrar su lugar en esta comedia romántica con toques de melodrama clásico.

Al vínculo que tiene con Hudson, le falta magnetismo, no hay una fluidez y una química que facilite que uno crea convencidamente lo que se (nos) pretende contar. Es más, en algunos momentos, pareciera que uno está esperando que aparezcan algunos de los personajes secundarios que levantan mucho más la película que la historia principal en si misma.




Aún con los apuntes de un guión con pocas sorpresas y de una historia ya visitada -y más de una vez-, los buenos trabajos actorales y la correcta dirección de Kassell hacen que la película si bien no se destaca, pueda tener resultados dignos, sin que esto signifique que sea un film inolvidable. Ni mucho menos.

viernes, 20 de enero de 2012

Stiller y Murphy: modernos Robin Hood's

"Robo en las alturas"
de Brett Ratner
con Eddie Murphy, Ben Stiller, Casey Affleck, Tea Leoni, Alan Alda, Matthew Broderick, Gabourey Sibide y Michael Peña


Brett Ratner es el director de la saga de "Rush Hour" y, entre otros productos, de la comedia con Nicholas Cage "Hombre de Familia". Es productor de exitosas series televisivas, por lo que tiene más que claro el ritmo que hay que imprimirle a un guión para que pueda  ser una receta apetecible para el público en general.

"Robo en las alturas" ("Tower Heist" en el original) obviamente no se escapa de esta regla y Ratner sabe como manejar los hilos para que la película esté narrada siempre en un tono liviano de comedia y sobre ese tono poder sostener algunos apuntes de acción, suspenso y que todo el elenco pueda lucirse, cada uno en su justa medida.


Josh Kovacs (Ben Stiller) es el gerente a cargo de uno de los edificios más lujosos y seguros de Nueva York y lleva a cabo esta inmensa tarea desde hace más de diez años. Dentro de este edificio, en el piso más alto y más lujos que pueda imaginarse, vive Arthur Shaw (otro trabajo interesante de Alan Alda) que tras ser acusado de una estafa mutilmillonaria con los fondos de sus inversores, este magnate de Wall Street debe permanecer por orden del FBI bajo arresto domiciliario.

La historia se complica un poco más aún cuando Josh le termine confesando a todos los empleados del edificio que están a su cargo, que los fondos de pensiones de todos ellos estaban en manos de Shaw, quien les había dado la promesa de triplicarlos en la bolsa... pero con todos los sucesos recientes queda más que claro que lo han perdido todo. 

Ante las decisiones que toman los empleados, sobre todo de ellos que estaba muy cercano a jubilarse, Josh reacciona y quiere hacer justicia por sus propias manos.
Y como el plan "A" para salvar todo -que incluía una charla personal con el Sr. Shaw- sale mal, e impensadamente Josh pierde su trabajo, deberán rapidamente armar un plan "B".
Un plan muchísimo más osado, incierto, casi imposible, pero divertido. Basándose en la famosa historia de Robin Hood de robarle a los ricos para repartir entre los pobres, ha llegado la hora que, en nombre de todos ellos, Josh tome revancha sobre el multimillonario estafador.

Con una primera parte en donde el guión se toma el tiempo de irnos presentando a cada uno de los personajes centrales que confluyen en el plan de Josh, la película toma un ritmo más interesante en la segunda mitad ya cuando este plan comienza a ponerse en acción, aunque no pierde en ningún momento ni el suspenso ni el ritmo de comedia.

Quizás como espectador se hubiese agradecido que el guión se "jugara" con trazos de humor un poco más delirante y desenfrenado porque las situaciones daban para ese registro.
Sin embargo, opta por algo más convencional dentro de los cánones de la comedia para todo público y conduce un elenco coral en donde cada uno en su momento tiene su lucimiento.

Acompañan a Josh / Ben Stiller en el plan, Eddie Murphy como el ladrón "profesional" al que requieren ayuda (una vez más Murphy haciendo un papel que remite permanentemente a "De mendigo a millonario" o  más aún a "Un detective suelto en Hollywood"), su cuñado Charlie (Casey Affleck de "Gone baby Gone" y "La gran estafa") y  el recientemente desalojado del edificio por problemas financieros Mr Fitzhugh (Matthew Broderick, si! el de las ochentosas "Juegos de Guerra" y "Un experto en diversión").
Serán también de la partida, algunos empleados y ex-empleados de la torre (la nominada al Oscar por "Preciosa" Gabourey Sibide, el ascendente Michael Peña) y completa el elenco la Agente Especial e investigadora del FBI que persigue al estafador y termina involucrada en los planes de esta pandilla interpretada por Téa Leoni (de "Spanglish", "Las locuras de Dick y Jane" con Jim Carrey y la mencionada "Hombre de Familia").
 
Un guión dinámico aunque poco novedoso, entretiene y permite que cada uno de las estrellas del elenco pueda mostrar lo que sabe hacer.
Aún cuando para que el plan "B" del equipo pueda ir saliendo airoso, el guión plantea demasiadas convenciones a las que tenemos que pasar por alto (en este importantísimo edificio lleno de cámaras todo el mundo parece "distraido" y poco atento a su trabajo, como detalle mínimo...), "Robo en las alturas" termina constituyéndose en un producto bien hecho y que logra cumplir con el objetivo del mero entretenimiento.
 
De todos modos, si no fuera porque cortaron la luz en casa y fue la excusa para tener un par de horas de aire acondicionado, se puede esperar a verla en DVD y juro que no pasaría nada...

jueves, 19 de enero de 2012

Apocalipsis ¿Now?

"Melancholía"
de Lars von Trier
con Kirsten Dunst, Charlotte Gainsbourg, Kiefer Sutherland, Charlotte Rampling, John Hurt, Stellan Skarsgård, Brady Corbet y Udo Kier
 http://www.melancholiathemovie.com/


Lars Von Trier  ha sido, desde siempre, un gran provocador. Y lo ha demostrado en cada uno de sus films.
Ahora es el turno de "Melancholia", su nueva creación que vino acompañada de las explosivas declaraciones de su director en pleno Festival de Cannes.
 
En esa ocasión y por suerte, decide dejar atrás vejaciones, mutilaciones y sufrimientos varios de su opus anterior "Anticristo" y  pone ahora la mirada, como es habitual en sus historias basadas en fuertes heroínas femeninas, en la historia de dos hermanas, Justine y Claire, quizás  vislumbrando algún rasgo cínico de parte de Von Trier ya desde sus nombres.

La película abre con un largo e intenso clip de más de siete minutos, con reminiscencias al Mallick de "El arbol de la vida". Con bellísimas imágenes que luego el espectador volverá a encontrar dentro del film, dotándolas de un contexto y un significado, esta apertura es de una estética a la que Von Trier nos tiene acostumbrados, sumamente detallista y con un lirismo único y exquisito. El planteo, ya desde este inicio, es el de un planeta en oposición/colisión con la Tierra y cómo incidirá en la vida de los personajes principales.

El primer capítulo es el dedicado a Justine (Kirsten Dunst, ganadora de la Palma de Oro como mejor Actriz en el Festival de Cannes, con un rostro único y una belleza digna de las sufridas heroínas de Von Trier) en donde más allá del apocalíptico mensaje del fin del mundo con esta supuesta colisión planetaria, vemos como en su propio universo, su microcosmos, ella se va desmoronando. Colisiona con sus propios ideales, no encuentra ni el eje ni la órbita de su lugar en su familia y Von Trier detalladamente muestra lo que evidentemente para él es la célula más corroida de la sociedad: la familia.

Toda esta extensa primera parte se desarrolla durante el día del casamiento de Justine, evento que evoca por ejemplo a "La Celebración" de Vinterberg  o "A Wedding" de Altman.
Uno de esos casamientos soñados, casi de novela, donde muy de a poco, toda la fachada de la boda principesca empieza a resquebrajarse sin que la protagonista pueda evitar de ese desmoronamiento.
Con una madre completamente desprejuiciada y con una mirada llena de cinismo sobre el matrimonio que despliega con toda su hiel en el discurso hacia los novios (una brillante participación de Charlotte Rampling), un padre absolutamente desdibujado y fuera de sintonía (William Hurt), un novio que tiene un proyecto hermoso que secretamente Justine no comparte, un cuñado empecinado en cubrir todas las apariencias y rodear de lujo la escoria (Kieffer Sutherland en una actuación a la que le encuentra el tempo necesario para verse crispado pero sin saturarse) y un jefe que parece tenerla en cuenta hasta que también se comience a caerse su máscara y sólo pueda verse que detrás de esa "amistad" hay una fuerte y desmedida exigencia laboral a la que ella venía sometiéndose.

Justine intenta por todos los medios evadirse, encontrar un lugar, una calma en el medio de su tormenta y su apocalipsis personal y si bien el planeta Melancholia está aparentemente poniendo en riesgo la vida en la Tierra, ella está muy alejada de un Universo tan inmenso cuando no puede dominar siquiera los hilos de su propio microcosmos.

Una segunda parte se ocupará de Claire (otra muy buena actuación de Charlotte Gainsbourg, nuevamente a las órdenes del director danés) y se vincula con la anterior dado que Justine buscará refugio por una temporada en la casa de su hermana, para poder enfrentar el fracaso y la depresión que aparecieron en medio del caos personal desplegado en el primer capítulo del film.

Claire sí tiene una familia constituida (su esposo, encarnado por Kieffer Sutherland y su hijo) y por ende, se encuentra mucho más impactada por el posible choque planetario. Por un lado, por el sesgo trágico y  apocalíptico que le transmite su marido científico que se encuentra estudiando el tema y por el otro, la imposibilidad de lidiar con la profunda angustia que le provoca la incertidumbre de cómo lidiar con el final de  la vida de su hijo si esto ocurre.

Asi como chocarán los planetas, los mundos de las dos hermanas están en permanente contraposición, casi también colisionando y  la mirada de Von Trier pasa del desequilibrio de Justine, a la desesperación de Claire y la desesperanza de su marido.
Todos estos elementos vuelven a nutrir una mirada desalentadora del mundo en que vivimos, pasnado nuevamente el filo del bisturí sobre la compleja red que traman las relaciones familiares y personales.
Lejos, muy lejos de sus mejores trabajos, siempre este directos nos acerca algún punto de vista interesante que logra captarnos  la atención. Alguna de las múltiples subtramas que se desarrollan, logrará que cada uno se sienta identificado con la temática que más le sea afín de todas las que en este mosaico de las relaciones humanas, Von Trier deja desplegado.


Dunst y Gainsbourg son las dos heroinas "vontriernianas" que llevan adelante la narración y que se embarcan en esta nueva aventura del director danés. Mientras Gainsbourg tiene un sufrimiento más marcado (nunca tanto como Emily Watson en "Contra viento y marea" o Björk en "Bailarina en la oscuridad"), Dunst tiene un padecimiento más interno al no encontrar la posibilidad de hacer pie en su realidad para modificarla. Esto aparece como un elemento nuevo en la mirada de Von Trier donde siempre sus heroínas son vapuleadas por su mundo externo, un entorno hostil y agresor.
Si bien Justine se ve tironeada por un nucleo familiar y laboral que no le facilita su despegue, su sufrimiento parte desde su interior al no poder disfrutar de lo que se le presenta favorable, aún cuando su marido la incorpore en un proyecto hermoso, ella sostiene su incapacidad de tomarlo.

Más alla de algunos apuntes nuevos y una estética exquisita (partiendo de la escasez de recursos con el que el Dogma había planteado moverse dentro del cine, sobre todo, los primeros minutos de proyección son asombrosos) y extremadamente cuidada, Von Trier no tiene mucho nuevo para decir y "Melancholia" -como alguna de sus últimas obras- termina pecando de pretenciosa, al abarcar temas demasiado universales, cuando en realidad él siempre se ha movido mejor contándonos historias más pequeñas y derroteros personales más acotados.

miércoles, 18 de enero de 2012

Telaraña

"Secretos de Estado"
de George Clooney
con Ryan Gosling, George Clooney, Philip Seymour Hoffman, Paul Giamati, Marisa Tomei y Evan Rachel Wood

Después de su debut en la dirección con "Confesiones de una mente peligrosa" y de la destacada y multipremiada  "Buenas noches y buena suerte", Clooney no solamente carga en sus espaldas la dirección de este nuevo proyecto que es "Secretos de Estado" sino que también es el actor principal y tiene participación en la adaptación de la obra teatral "Farragut North" de Beau Willimon en el guión para la pantalla grande.

En este caso, se sumerge por completo en el complicado mundo de la política y los intereses de los candidatos y sus oposiciones.
Nos introduce en este mundo a través de la mirada de su protagonista Stephen Meyers (Ryan Gosling, en otra de sus excelente actuaciones pero que de todos modos nos sorprenderá dentro de un par de semanas en la demoledora  "Drive") quien como secretario de prensa y comunicaciones de un importante gobernador, ahora candidato a la presidencia (George Clooney).

Stephen se verá poco a poco envuelto en un juego cuyas reglas son claras pero que evidentemente hay que tener muchas aptitudes para poder jugarlas sin salir lastimado.
Y en ese derrotero personal, es que la cámara de Clooney acompaña a Stephen cuando ante la búsqueda de su lugar profesional y sus ambiciones ponga a prueba su escala de valores.

Y dentro de este juego, aparecerán distintos personajes, cada uno disputando y sacando ventajas de los intereses notoriamente contrapuestos.
Aparecen como elementos fundamentales del juego:  el jefe de prensa de la campaña (Philip Seymour Hoffman), el que cumple idéntico puesto pero para el candidato contrario (Paul Giamatti) -quien va a tenderle diferentes "trampas" en las cuales Stephen puede llegar a caer-, el poder y el peso de los medios (introducidos en el guión a través de la figura de la periodista encarnada por Marisa Tomei)...

Pero una pieza fundamental dentro de este juego estará dada por la presencia de una jóven que trabaja dentro de la campaña (hermosísima y con un brillante desempeño de Ewan Rachel Wood a quien vimos en "A los 13" ,"Que la cosa funcione" de Woody Allen y que fue la hija de Mickey Rourke en "The Wrestler") que con el devenir de los sucesos terminará siendo utilizada por varios de los personajes para ir sacando ventaja de su situación y desencadenando el conflicto más fuerte de la historia.

George Clooney como director se maneja perfectamente para poder contar la historia en una forma compacta y que comienza a interesar sobre todo en su segunda mitad, después de una presentación algo morosa e intrincada, pero que una vez puestos en juego todos los personajes, comienza a desarrollarse armónicamente y con un interés que crece sin perder tensión.
Justamente sabe, conoce y tiene por sobre todas las cosas un muy claro manejo de los actores, y aún con ciertas desprolijidades del guión, Clooney logre reunir un elenco completamente compacto que es como una especie de "dream team" del que se nutre para contarnos esta historia de ambiciones desmedidas, traiciones, bandos enfrentandos, encuestas, corrupción, inmoralidad, falta de códigos y búsqueda de poder.


Dentro del elenco sumamente homogéneo, cada uno en su papel logra generar un personaje creible, compacto, bien actuado y todos forman un equipo consistente sin que ninguno de ellos ni sobresalga ni desentone.
Nuevamente la máscara de Ryan Gosling es única y transmite toda la gama de sensaciones por las que atraviesa el personaje desde sus inicios en los que tiene una mirada más comprometida con su trabajo, hasta en las escenas finales donde su frialdad se pone de manifiesto en mover las piezas a su conveniencia sin ningún tipo de escrúpulos.

"Secretos de Estado" quizás sea una de estas películas que la carrera de las premiaciones y los Oscar hace que estén en el candelero y quizás se espere mucho más de lo que realmente son, pero alejándonos de esa tendencia del momento anual de los premios, sabe sostener un relato interesante con buenas actuaciones.
Y con una elección de Clooney desde la dirección, mucho más abocada a los matices, las miradas y las insinuaciones que por las obviedades y los comentarios explícitos, lo que hace crecer a la historia tejiendo lentamente una telaraña donde cada uno de los personajes, y a su turno irá cayendo con diferentes consecuencias.

lunes, 16 de enero de 2012

Recuerdos de la infancia I: Manha Manha!

"Los muppets"
de James Bobin
con Jason Segel, Amy Adams y Chris Cooper, Jack Black y las participaciones de Rashida Jones, Alan Arkin, Zach Galifianakis, Sarah Silverman, Emily Blunt, Woopi Goldberg, Selena Gomez, Judd Hirsch, Mickey Rooney y Neil Patrick Harris



James Bobin (en su debut en la pantalla grande) toma las riendas, dentro del imperio Disney, para volver a traer al cine a quienes fueran un super exito durante la década del '80 y aún antes, la genial creación de Jim Henson: "Los Muppets".

El argumento se detiene en Walter, el fan número uno de los Muppets quien sueña con conocer en algún momento el gran Teatro de Los Muppets en Los Angeles. El ha crecido junto a su hermano mirando las desventuras de estos personajes y han formado desde siempre, desde sus recuerdos más entrañables, parte de su vida y no hay cosa más importante en el mundo para él que conocerlos en persona, en sentirse parte de ese universo.

Su hermano Gary (Jason Segel el de "I love you, man", "Forgetting Sarah Marshall" y de la serie de televisión "How I met your mother", quien además asume el rol de guionista de la película) planea un viaje con su novia Mary (Amy Adams, quien ya había trabajado para la factoría Disney por ejemplo en "Encantada") para ir de su pueblo de Smalltown a Los Angeles. Una pareja que destila un surbarayado corte naif casi parafraseando a las parejas Disney y  Gary piensa que ese viaje puede ser la gran oportunidad de que Walter conozca a sus ídolos, aún cuando Mary planeaba un romántico viaje a solas.

Finalmente logran llegar a lo que queda del antiguo teatro de los Muppets, hoy completamente abandonado, siendo la sombra de lo importante y esplendoroso que alguna vez supo ser. Hoy por hoy, sólo le interesa al petrolero Tex Richman (Chris Cooper en un papel de villano de caricatura que le sienta muy bien). Según algunos estudios que realizó su empresa, sabe casi a ciencia cierta que debajo de este teatro podrá extraer petróleo con lo firma un convenio comprando el teatro con un supuesto ánimo de restaurarlo cuando en realidad planea demolerlo.

Apenas se enteran de los planes del petrolero, surge la idea de Walter y de Gary de montar un gran show. Para eso, tiene que volver a reunir a todos los personajes de los Muppets -quizás el fragmento donde van en busqueda de cada uno de ellos y nos enteramos qué camino tomó cada uno es el pasaje más irónicamente autoreferencial del film y muy disfrutable para los más grandes- e intentar recaudar, de esta forma, la suma de U$S 10 millones que son necesarios para re-comprarle el teatro a Richman.

Planteado así el argumento, sólo resta decir que toda la película exhuda un aire completamente "ochentoso" -hay un personaje del robot que es delicioso-, nostálgico, de vuelta a las raíces, de que hemos tenido una infancia hermosa y que dentro de la candidez que mostraban estos personajes, nos han divertido y nos han acompañado haciéndonos reir con sus desventuras.

Lo más interesante del guión y del planteo general de "Los Muppets" es que aún cuando ellos mismos se sienten que ya no son un producto posible dentro de un mercado tan canibal como el actual y piensan en algún momento que el mundo los ha olvidado casi por completo, tienen la posibilidad de ver en Walter y en él, a tantos otros fans que son el génesis de su posibilidad de volver a ser estrellas. Pero el plus más fuerte de la idea es el de volver a las raíces sin necesidad de hacer ningún tipo de concesiones con el sistema, un sistema que de por si resulta expulsivo a este tipo de productos tan fuera de órbita con los que acutalmente existen para el público infantil.

Todo por el contrario Kermit (nuestra adorada Rana René),  Fozzie (nuestro adorado Oso Figaredo), la inolvidable Miss Piggy, Animal -el loco de la batería- y Gonzo, entre tantísimos otros, volverán a reunirse para producir un show que respeta en forma absolutamente fiel el espíritu original y distintivo de los Muppets.
Justamente una de las canciones principales del film "Man or Muppet" plantea y condensa el mensaje del film en cuanto a no renegar de lo que uno es, de la escencia de cada uno y de las decisiones de no traicionarse y
seguir lo que indican nuestras percepciones y nuestros sentimientos.


Brillantemente, sin traicionarse a si mismos pero si riéndose de ellos -uno puede divertirse encontrando una catarata de chistes autoreferenciales- juegan con humor a sus momentos de esplendor de antaño y a la pérdida de vigencia que han tenido entre los más menudos (el protagonista de "Modern Family" confunde a la Rana René -o Kermit- con una tortuga Ninja!).
El guión se nutre con guiños a todo Hollywood (referencias a "Kill Bill", a "La guerra de las Galaxias", a los grandes musicales de Hollywood, a "El diablo se viste a la moda" entre tantas otras) que se festejan desde la platea y cuentan, como ha sido marca registrada en su programa, con la participación de importantísimas estrellas del showbizz.


Una hermosa fábula donde los Muppets luchan para volver a tener un lugar, y apelando exclusivamente a reflotar su espíritu original, lleno de candidez, de humor sano, de los mejores gags haciendo uso del slapstick y generando un clima de comedia blanca familiar, notablemente alejados de tanta violencia y humor grosero que hay actualmente en los productos televisivos. Y confirman de esta manera, que siguen siendo una marca registrada de nuestros recuerdos y que tienen plena vigencia para hacer reir a toda la familia, un placer que hoy, butaca con butaca, podemos comenzar a compartir con nuestros hijos.

Y es emocionante ver que tanto ellos, como nosotros, nos estamos sonriendo o riendo a carcajadas con los muñecos más adorables que uno guarda en su memoria. Gracias Muppets!

lunes, 9 de enero de 2012

Ardillas a la parrilla

"Alvin y las ardillas 3"
de Mike Mitchell
con Jason Lee, David Cross y Jenny Slate


Llama la atención que habiendo tenido dos entregas anteriores relativamente dignas dentro de lo que se espera de este género, los productores hayan tenido la necesidad de hacer naufragar -en sentido figurado y literalmente- a estas simpáticas ardillas.
Y lo han hecho en el peor de los sentidos, forzando con esta tercera entrega, un producto completamente alejado del espíritu del cartoon original y de las ediciones anteriores y que se encuentra absurdamente fuera de las expectativas que generan estas pequeñas estrellas del pop americano.

La excusa para traerlas una vez más a la pantalla grande, que tampoco queda del todo clara, arranca con estas simpáticas ardillas disfrutando de sus vacaciones a bordo de un crucero de lujo que nos remite directamente a "El crucero del amor". Ya desde las escenas iniciales  Alvin está con muchas ganas de hacer travesuras y merced a una de ellas terminan todos como náufragos en una solitaria isla que entre otras sorpresas, esconderá un tesoro.

El guión ya desde esta primera parte en el crucero, es completamente deshilvanado y apenas entreteje algunas escenas en forma de "sketches" que no guardan demasiada coherencia entre sí, que presentan una narración episódica y con pequeñas ideas que no logran una cohesión en ningún momento.

Además de esto, pasadas las escenas inciales del crucero, se borra completamente el espíritu de comedia que suele rodear a las ardillas para pasar con una ruptura bastante fuerte, a una historia que tiene mayores condimentos de película de acción y de aventuras... algo quizás, un poco inesperado para estos personajes.

El guión incluso, presenta ciertos guiños que difícilmente el público más menudo pueda captar, con "homenajes"  a películas como "Náufrago" con Tom Hanks y su inseparable compañero Wilson, "Indiana Jones" en su primera entrega y la típica escena de la bola persiguiendo al protagonista y hasta con un toque de la serie "Lost" con los náufragos varados en la isla y un toque de escenarios selváticos.


Nada tiene demasiada coherencia, nada tiene demasiada gracia y aunque las que salvan las papas del fuego son las simpáticas ardillas, lamentablemente la cuota de humor esperado faltó completamente a la cita y el director Mike Mitchell (quien también fue director de "Shrek para siempre" "Gigolo por accidente" y "Superescuela de Héroes") no encuentra el camino para conducir a estas ardillas con su propia impronta y guardando fidelidad al espíritu "ardilleril".

Jason Lee ya hasta parece demasiado maduro para este papel completamente insulso y sólo la película gana un poco de ritmo en el clip final donde realmente las ardillas explotan lo que más saben hacer: un par de covers de los que el público menudo está esperando para abandonar la sala con un poco de ritmo.
Justamente el ritmo que vino faltando durante todo el resto de la película...

lunes, 2 de enero de 2012

Solo cuando me rio

"50 / 50"
de Jonathan Levine
con Joseph Gordon - Levitt, Seth Rogen, Anna Kendrick, Bryce Dallas Howard y la participación de Anjelica Huston



Adam Lerner (Joseph Gordon-Levitt quien cada vez apuesta a roles más interesantes a partir de "(500) días con ella" o "El origen") tiene 25 años y una vida tranquila: un trabajo que le gusta, una novia que ama, amigos y hasta una familia de origen completamente disfuncional con una madre antológica y un padre que ha perdido conexión con el mundo hace ya un tiempo.

El golpe de timón de la historia será cuando a Adam le diagnostiquen un tipo de cáncer muy raro, sobre todo considerando que es muy joven y que lleva un estilo de vida saludable.
Asi todo, por más inconcebible que fuese la noticia, el cáncer se hace presente y a partir de ese momento, Adam deberá sobrellevar un tratamiento de quimioterapia sustentado por un seguimiento terapéutico y con ayuda de su terapeuta, empezar a internalizar que esta enfermedad ya forma parte de su vida...

Basado en un hecho real, el director Jonathan Levine (primer título de este director que se conoce en las pantallas argentinas) construye una comedia dramática con un estructura típica, pero excelentemente bien resuelta: logra sostener el hilo dramático de la historia sin caer en ningún momento en golpes bajos y se esmera ayudado por el guión, en tratar de esquivar todos los lugares comunes que un film de este tipo podría presuponer.

Gran parte del mérito, es además, la inteligente construcción del guión de Will Reiser nutrido de diálogos reales, sin impostaciones  estridencias y con una galería de personajes secundarios que nutren la historia de una manera armónica y bien sintonizada al no perder de vista, el eje de la historia en manos de su protagonista.
Este guión ya ha sido ganador del mejor guión original en el National Board of Review y en el Washington Film Critics Awards y está nominado en el Independent Spirit Awards y el Critics Choice Awards.

Levine ha logrado rodearse de un elenco de primer nivel, construyendo con cada uno de sus actores, un personaje que fue modelando a su medida. Una vez más  Joseph Gordon-Levitt demuestra que puede tener el peso de la película en sus espaldas y logra transmitir todas las contradicciones de un jóven que cree tenerlo todo y que tiene que atravesar un proceso de aceptación de una enfermedad dificil, codearse con la muerte en las charlas con sus compañeros de tratamiento (un buen complemento a cargo de Philip Baker Hall y Andrew Airlie), comunicárselo a sus amigos y a su familia, y ver como toda su red de relaciones va modificándose con la noticia tan inesperada como impactante.

En el papel de su amigo, compinche y "confesor", despunta las líneas más divertidas e ingeniosas del guión, un Seth Rogen que ha encontrado un espacio en la "nueva" comedia americana -como lo ha hecho en las producciones de Judd Apatow en las que ha participado ("Ligeramente Embarazada" "Super Cool")- o también prestando su voz para producciones animadas como las taquilleras "Kung Fu Panda"  "Monster vs. Aliens" y "Shrek Tercero" y la super recomendable: "Paul".

Bryce Dallas Howard como la novia de Adam, tendrá que atravesar junto con él, este proceso de incluir la enfermedad en sus vidas (que a cada uno lo irá llevando por caminos diferentes dentro del proceso) y Anna Kendrick (quien ya había brillado en "Amor sin Escalas" junto a George Clooney) como una psicóloga jovencísima, recién recibida, que deberá ayudar a Adam para sobreponerse a la noticia;  son las dos presencias femeninas que acompañan al protagonista.

Y sin lugar a dudas, la crispada intervención de una Anjelica Huston sobresaliente en el papel de la madre de Adam, robando la pantalla en cada uno de los momentos que aparece es la cereza de la torta. Huston la dota de una enorme, que va del amor desmedido al desinterés, del egocentrismo a la necesidad de demostrarle todo su afecto, sufre y a la vez niega la dimensión del problema. Ella es uno de los grandes motivos, entre otros tantos, para no perderse esta comedia agridulce que se constituye en una perlita dentro de lo que el alícaído panorama de la cartelera actual viene ofreciendo.

Con muchos puntos en común con otra deliciosa comedia agridulce como "It's a kind of funny story" (Ver reseña) "50/50" logra plantear una historia conmovedora, sin perder el buen humor y haciendo gala de un guión que pone la inteligencia de los diálogos al servicio del espectador.

domingo, 1 de enero de 2012

Poniendo todo en blanco y negro

"Historias Cruzadas"
de Tate Taylor
con Emma Stone, Jessica Chastain, Viola Davis, Bryce Dallas Howard, Octavia Spencer y la participación de Sissy Spacek y Allison Janney



Quizás sea prudente comenzar diciendo que "Historias Cruzadas" tiene todos los condimentos que los miembros de la Academia adoran, razón por la cual pareciera prácticamente inevitable que se hable de ella a la hora de las apuestas por las nominaciones al Oscar y que empiece a circular como una gran nominada nominada y que hasta llegue, posiblemente,  a ser ganadora en múltiples rubros, en todos los premios que empiezan a repartirse por esta época del año.

Hecha esta aclaración, "Historias Cruzadas", basada en el best seller que tuvo un  éxito completamente arrollador en los Estados Unidos ("The Help" de Kathryn Sockett), tiene un sabor a todo lo conocido y todo lo ya contado sobre esa Mississippi de los años '60 en donde el conflicto racial estallaba en cada una de las casas de familia que contaban con una criada, a la que prácticamente trataban como a una esclava.

Partiendo de ese punto y habiendo existido grandes películas en torno a este tema como "El color Púrpura", la miniseria televisiva "Raices", la brillante película de Alan Parker "Missisipi en llamas", o "The Long walk home" con Woopi Goldberg y Sissy Spacek y otras que han tratado los conflictos raciales fuera del entorno de los años sesenta como la extensa filmografía de la primer época de Spike Lee  -subrayando sobre todo a la magistral "Haz lo correcto"- o los filmes de John Singleton, todo lo que sucede en "Historias Cruzadas" suena a repetido, reiterativo y tratado con poca creatividad.

La que lleva la voz cantante de la historia es Skeeter (Emma Stone), una chica de la high class sureña que quiere ser escritora. Al volver a su casa natal en el descanso de la Universidad ve que las mujeres negras que están trabajando en las casas de familia, tienen muchas costas interesantes para contar. 
Y todo lo que estas mujeres tengan para decir, va a sonar verdaderamente escandaloso en los oídos de las amigas de Skeeter que dar forma a esa sociedad tan acartonada de la época.
Estas voces de las clase más oprimida, de los lugares más olvidados, de los derechos más ignorados, son las que van encontrando un caudal y un lugar para expresarse, cuando Skeeter les vaya dando forma en su libro a cada una de estas expresiones y de estas historias.

A pesar de que la extensión se hace notablemente excesiva y que el guión revisita todo los lugares comunes posibles, son los personajes de Viola Davis (actriz nominada al Oscar por su brillante papel el "La prueba",  que es quien será la primer mucama que pondrá la voz en el libro) y de Octavia Spencer (simpática en su composición, a quien vimos últimamente en la versión americana de "La Cena de los tontos" y en "Flypaper" con Ashley Judd y Patrick Dempsey) los que amenizan y dan un mayor interés a la historia.

En contrapartida, los personajes de las mujeres americanas se construyen como demasiado prototípicos de una clase social elevada, subrayan hasta el mayor grotesco la diferencias raciales y  de clases sociales durante esa época, sin el menor atisbo de sutileza de parte del guión para darle fuerza sin perder la credibilidad.
Lamentablemente Bryce Dallas Howard (quien aparece en otro reciente estreno cinematográfico "50/50" que si vale la pena -ver reseña- está sumamente sobreactuada), Ahna O'Reily y Anna Camp componen el grupo de amigas de Skeeter que se ven completamente alteradas ante las ediciones y las noticias sobre el libro con un nivel de obviedad que llama la atención, transformándose prácticamente en caricaturas estereotipadas de lo que quieren representar.

Emma Stone navega entre dos aguas, tratando de hacer que su criatura suene sensible, comprensiva pero a la vez sin perder de vista el éxito editorial que cree tener entre sus manos para su primer gran novela y de esta forma, poder cumplir su sueño de convertirse en escritora.

Como puntos a favor, por suerte, en toda buena producción siempre hay lugar para unos buenos roles secundarios que eleven medianamente el nivel de la propuesta. Es placentero encontrar en este caso a Allison Janney, Sissy Spacek y Mary Steenburgen en tres roles pequeños pero interesantes, las tres por igual irradiando talento en la pantalla.

Adocenada, transitada, poco novedosa, todo lo que "Historias Cruzadas" intenta contar no sorprende ni aporta nada mejor de lo ya visto.