lunes, 29 de agosto de 2011

Quartett

"Viudas"
de Marcos Carnevale
con Graciela Borges, Valeria Bertucelli, Rita Cortese y Martin Bossi


Elena (Graciela  Borges) es documentalista. En plena filmación de su última obra que versa sobre las mujeres y sobre el amor en el mundo femenino, recibe la noticia de que su marido ha sido internado a causa de un ataque  cardíaco. Su amiga y asistente en el rodaje, Esther (Rita Cortese) ha recibido un llamado anónimo diciendo lo que había pasado con Augusto.

La mujer que lo trajo al sanatorio está apenas vestida. Pronto sabrán que Adela (Valeria Bertuccelli) es amante de Augusto desde hace un poco más de cinco años. Por esas cosas casi caprichosas de cumplir las últimas voluntades de los seres queridos, Elena queda atada a Adela cuando Augusto le pide segundos antes de morir que cuide de ella.

De allí en más "Viudas" aborda la historia de estas dos mujeres fracturadas por la pérdida, cómo intentan abordar el proceso de recomposición de los daños cada una de ellas y por sobre todo, la presencia omnisciente de Augusto en cada una de sus vidas.
El amor, la diferencia de edad entre ellas (que genera situaciones sumamente irónicas cuando todas las personas las confunden como madre-hija o a Adela como la hija del fallecido), la traición, la necesidad de ir rearmando el rompecabezas de una nueva vida a partir de la pérdida de un ser querido son los temas que aborda el director Marcos Carnevale (dirtector de la brillante e inolvidable "Elsa & Fred", de "Anita" y "Noche de Ronda", de la divertidisima "Almejas y Mejillones" y de la fallida e impostada "Tocar el Cielo").



Sabe imprimir el timing exacto para que el drama no desborde, entrecortando siempre las tensiones con mucho humor en sus diálogos -el guión es coescrito con Bernarda Pagés- y dotando a sus criaturas con los elementos necesarios para poder atravesar esas situación tensas con mucho humor y poder reirse o sonreir
sobre lo que les pasa.

Carnevale se maneja perfectamente dentro de este terreno (hasta se da el gusto de aparecer en un cameo junto con el director de la anterior película de Graciela Borges -"Dos hermanos"-, Daniel Burman) y domina al cuarteto de actores sacando lo mejor de cada uno de ellos. 

Graciela Borges imprime su carisma en pantalla, su tono de voz tan característico que ya es como una marca registrada y seduce con una presencia fuerte y avasallante componiendo una vez más el que quizás es su papel más visitado (una señora de clase acomodada con un muy buen pasar). Su Elena es una mujer fuerte, independiente, que se ve completamente quebrada ante la noticia insospechada que su marido tenía un amor paralelo. 

Por su parte, Valeria Bertucelli entrega una composición con momentos de muchísima ternura y con un registro completamente fresco y espontáneo en sus reacciones, en sus miedos, en sus inseguridades, en su manera de afrontar su futuro.
Como dos caras de una misma moneda, cada una de ellas ha amado a ese hombre a su manera, y están en un desamparo profundo que las hermana y aún cuando Elena trate de rechazar a su "rival", su desvalimiento la doblega y expone su parte más vulnerable.

Completan el cuarteto Rita Cortese en otra composición llena de ritmo de sitcom en sus respuestas con su perfil cascarrabias y  diálogos plagado de ironías y Martin Bossi, componiendo a la  mucama de Elena.

Martin Bossi encuentra el tono exacto para Justina, una travesti que presenta un desafío para su carrera, constituyéndose en un excelente debut cinematográfico. Las escenas de Bossi con Borges tienen una química innegable en la pantalla y son fragmentos realmente muy ricos en la descripción del vínculo quizás sin decir demasiadas palabras.

El producto funciona, por un guión que sólo quiere presentar situaciones sin caer en ningún tipo de dramatismo innecesario, sino por el contrario, coqueteando con pasos de comedia y una vez ganado el terreno, hace la diferencia al apoyarse en un elenco completamente sin fisuras con cuatro actuaciones formidables. Sobre el tramo final, una nueva vuelta de tuerca en el vínculo entre estas dos mujeres hará que la historia cierre con un tono esperanzador, volviendo sobre la posibilidad de rearmar la felicidad aún a partir de momentos dolorosos.

El tema central de la película a cargo de Vicentico es otro de los aciertos que da con el tono justo que requiere la trama.

La mujer y el cine


CONCURSO IBEROAMERICANO DE CORTOS

REALIZADOS POR MUJERES( violencias y pueblos originarios)

1, 2, 3 y 4 de septiembre en MALBA

Entrada libre y gratuita

PROGRAMACION CONCURSO CORTOS 2011 MALBA


Jueves 18 horas

EN ESPERA- Gabriela Calvache (Ecuador) 14,30
GATO ENCERRADO- Peque Varela (España / Argentina) 12,30
OLYMPIA, LA CONCIENCIA DE RIEFENSTAH - Estefania Bowden Smith (Arg) 5,20
MARISA, 80 K- Cecilia Menis (Argentina) 9,20
ECKWE- Mónica María Mondragón Triana (Colombia) 17
FLOR - Gabriela Jaime (España / EEUU) 13,38
TE VAS - Cristina Molino (España) 6
TEHUELCHINA - Teresa María Saporiti (Argentina / Chile) 12,25
LA IDIOTA - Jazmín Ferreiro (Argentina) 2,28
DOMINGO VIOLETA- Ana Cristina Barragán (Ecuador) 19
UN APLAUSO PARA EL ASADOR - Marcela Palacio, M. Gabriela Vallecillo (Argentina) 6,40

Jueves 20 horas
SEÑAS MORFOLOGICAS- Claudia Marin (Chile) 18,36
TALK - Pamela Veneciano Colo (Argentina) 12,30
MODELO VIVO - Lucila Frank (Argentina) 15
BYTEN- Adriana Lewczuk (Argentina) 9
ETEREO - Dulce García y Jenny Gamundi (República Dominicana) 2,22
PERMISO PARA SOÑAR -Claudia Iguarán Manjarres (Colombia) 13, 21
REDES SOCIALES- Carina Sama (Argentina) 5
COMO UNA GUERRERA - Nadia Benedicto (Argentina) 18
ECHENLE SAL- Sonia Bertotti (Argentina) 8,15
LAS FOTOS DE VERA BOLKOVIC- Maribel Nuñez (Argentina) 10,40
HEROINAS - Cristina Trenas (España) 3
LIVIANA - Vanina Daniela Turrisi (Argentina) 5,44

LA CINTA CORTA, VIERNES 18 HORAS
14 cortos realizados por mujeres indigenas de Perú, Ecuador y Bolivia

VIERNES 20 horas
Y AHORA COMO SIGO- Barbara Echeverría (Argentina) 25
ESCUCHAME - Mabel Lozano (España) 4,55
DANZA EN LIBERTAD - Ana Pinilla (España) 31
EUREKA- Ana Inés Flores (Argentina) 5
LA CUARTA GRACIA- Andrea López (Venezuela) 6,22
EL TREN DE LAS MOSCAS - Nieves Prieto (España / México) 14
LA COCINA, UN CUENTO DE FABIAN PETRONI - Gómez Gavinoser, Ileana Andrea (Argentina) 4,30
FLORA - Lorena Stricker (Argentina) 27

 
SABADO 18 HORAS
ELISA K (71´)
proyección del film, con presentación de la directora española Judith Colell

Sábado 20 horas
O SEA VIDA - Cecili Petrini - Vanesa del Valle (Argentina) 17,27
FETICHE - Carolina Reynoso (Argentina) 15
15 AÑOS Y UN DIA - Vivian Bruckman (Puerto Rico) 19
LEJOS DEL MAR - Josefina Mata (Mexico) 18
LA NOCHE DEL FLORERO- Jimena La Torre (Argentina) 13
DETRÁS DEL MURO- Eleonora Menutti (Argentina) 11,25
VOCES DEL SILENCIO - Karina Iummato (Argentina) 13,50
FABRICA DE MUÑECAS - Ainhoa Menedez (España) 11

Domingo 18 horas
CINCO BATALLAS- Ariadna Relea (España) 27
GOLES Y METAS - Ginger Gentile (Argentina) 6
ANTONELLA - Francesca Franchini Maestri (Chile) 6,30
LIBERTAD- Morena Guadalupe Espinoza Gómez (Nicaragua) 9,45
AUN DESPIERTA- Valeria Sartori (Argentina) 10
LA MUÑECA DESGARRADA - Ofranis Liscano (Venezuela) 5
VOLVER EN MI- Silvia Pascual (Argentina) 14,40
IN MEMORIAM - Cristina Bodelón (España) 7,30
SILENCIOS ORIGINARIOS - Mónica Luna Bramucci (Arg) 4,37
ALMA - Marcela Inés Suppicich (Argentina) 20
ANTITESIS - Natalia de la Vega (Argentina) 11,30

Domingo 20 horas

Premiación y proyección de cortos ganadores, homenaje a la montajista Marcela Sáenz, reconocimiento conjunto con SICA

miércoles, 24 de agosto de 2011

Diario de una pasión





"El amante" ("Yo soy el amor"/"I am love" / "Io sono l'amore")
de Luca Guadagnino
con Tilda Swinton - Flavio Parenti - Edoardo Gabbriellini y Marisa Berenson


A pesar de que la protagonista es Tilda Swinton, típica heroína que relacionamos rápidamente con películas de origen anglosajón, "El amante" es un film del italiano Luca Guadagnino que ha recorrido una enorme cantidad de festivales y que ha obtenido numerosas nominaciones como mejor película extranjera -como por ejemplo en los Globo de Oro, en el British Independent Film Awards y en los BAFTA, entre otros-.

Ha sido también nominado a los Oscar por su exquisito diseño de vestuario y le ha dado a Tilda Swinton el premio a mejor actriz en el Festival Internacional de Dublin. Con todos esos lauros llega "El amante", una no tan inteligente traducción de su original "Yo soy el amor", aunque por la homonimia, la deja adosada al relato de Marguerite Duras que fuera llevado al cine por Jean Jacques Annaud años atrás.

En este caso, Guadagnino, nos sumerge en un retrato de una tipica familia de la alta burguesía industrial de Milán, la familia Recchi, con su particular forma de clan patriarcal y los hilos que se entretejen entre sus protagonistas.  El relato, también atraviesa otras ciudades como Londres y San Remo que son las que sirven de escenario para situar los diferentes capítulos de la historia.

En esto entorno de supuesto lujo se van moviendo los personajes de una familia que respira delicadeza en la superficie (con la preparación de una gran cena al estilo "La fiesta de Babette" que el director describe con una delicada delicada minuciosidad) pero que ya con el correr de las primeras escenas se comienzan a sentir ciertas pulsiones relacionadas con el dinero, el poder y el status familiar reinante, que detonarán más aún cuando el abuelo de la familia delegue en vida, el mando de la empresa a su hijo y al elegido de entre sus tres nietos.
Durante esa cena, punto de inflexión en la dinámica familiar, el elegido será Edoardo, centrando desde ahora las miradas en su persona, dando lugar a que sus hermanos, con menos presión familiar, queden libres para vivir sus propias vidas con total autonomía.

Lo que desequilibra nuevamente el frágil orden familiar será el reencuentro de este nuevo pilar de la familia con un amigo de su juventud, Antonio, que será sin saberlo, quien desencadene la tragedia interna en la familia.


Emma (Tilda Swinton) es la madre de los Recchi quien atraviesa un momento particular y logra escapar de la abulia matrimonial, de la falta de mirada como mujer y de la falta de tensión sexual en su pareja cuando vive un apasionado romance apasionado con Antonio, quien ingresa a la casa como cocinero de los banquetes familiares -algo similar a lo que sucedía con el personaje de Kristin Scott Thomas en "Partir" aquí no solamente siendo dos personajes antagónicos en clases sociales sino también con una diferencia de edad importante-.

Evidentemente es tal la necesidad de Emma de encontrar una mirada de amor en su vida, que no hay ningún tipo de tabú dentro de ella, como ajena a los ritos y las presiones y mandatos familiares. Se siente libre al verse invadida por el amor y encuentra su lugar en la pasión y en la expresión de sus sentimientos, desatendiendo ciertas señales que va dejando en el camino que hacen que se precipite el drama familiar.

Quizás el director y el guión mismo, imponen una mirada que peca de demasiado clásica, penalizando la infidelidad de Emma con el desencadenante de la tragedia. "El amante/Yo soy el amor" guarda un estilo narrativo que no se aparta demasiado de un melodrama clásico con todos los componentes del género y es quizás ahí en su propuesta más acartonada, en donde pierde terreno.

Pero crece, sin embargo y al mismo tiempo, en otros dos ámbitos: durante las primeras imágenes Guadagnino se toma todo el tiempo necesario para que mediante gestos, miradas, marcas, planos y detalles nos vayamos sintiendo parte de ese clan familiar, entender sus entramados, sus signos ocultos, sus costuras, que serán luego importantes para ir entendiendo las pulsiones de cada uno de los personajes.

Pero sin duda lo más impactante que tiene "I am love / Io sono l'amore" es la exquisita puesta en escena, el vestuario, la escenografía, las postales que logra con su fotografía, los detalles en los que se detiene la cámara observadora de Guadagnino para ir corriendo el velo de ciertas cosas casi imperceptibles y lo hace con una cámara que tiene puntos de vista que sí se apartan de una mirada convencional.

Tilda Swinton logra otro trabajo de gran nivel con su Emma ambivalente entre la contención de sus hijos, permanecer fiel a ciertas formas y la desmesura con la que irrumpe el amor en su vida.
El resto del elenco acompaña sin grandes estridencias y siempre apoyados en el lujo visual que recorre todo el relato con una especial participacion de Marisa Berenson (recordada por "Barry Lyndon" "Muerte en Venecia" o "Cazador Blanco, Corazon Negro").

Una historia simple, clásica, pero exquisitamente filmada que es justamente lo que hace que por más que sea una historia de infidelidades que ya ha sido contada de muchas y reiteradas formas en el cine, logre impactarnos por el cuidado visual y la delicada forma en que está filmada.

martes, 23 de agosto de 2011

Las nieves del tiempo...

"Cerro Bayo"
de Victoria Galardi
con Adriana Barraza, Verónica Llinás, Guillermo Arengo, Inés Efrón, Nahuel Perez Biscayart, Eugenia Alonso  y la participación de Marcela Klosterboer y Adela Gleijer

Si hay algo complicado en el cine, sobre todo en lo que compete al armado de un guión, son las historias corales.
No es tarea fácil lograr que todas las historias que se presentan jueguen un delicado equilibrio y que alguna de ellas deje relegada a las demás en un segundo plano.
"Cerro Bayo" de la mano de su directora, Victoria Galardi, parece haber entendido ese secreto a la perfección, haciendo que cada uno de los personajes tenga su momento de lucimiento, su funcionalidad indispensable para la trama y su razón de ser en el relato.

Todo se desencadena cuando Juana (Adela Gleijer), la matriarca de una tradicional familia de una pequeña ciudad turística patagónica, intenta suicidarse.
Su hija Marta (Adriana Barraza, la mexicana que ha cumplido un elogioso trabajo en "Babel") llega a su casa y la encuentra prácticamente muerta. La internan rápidamente pero los daños cerebrales ya son irreversibles y por lo tanto, deberá permanecer internada hasta tanto los médicos puedan revertir el coma en el que se encuentra.

Cada uno de los personajes de esta familia se verán indiscutiblemente alterados por la noticia y por el devenir de los hechos. El panorama se completa con la llegada de Mercedes,  la hermana que vive en Buenos Aires (brillante composición de Verónica Llinás) y que hace siete años que no visitaba a su familia.

Antigua reina de un concurso de belleza del Cerro Bayo, Mercedes se vinculará con su sobrina Inés desde ese lugar, ya que ella es aspirante a reina en el presente certámen.
Inés (Inés Efron) tiene una mirada particular, aniñada y supone que aquellas participantes que tienen una vida sexual activa y han tenido orgasmos, se ven más relajadas, más espontáneas y por lo tanto son más agraciadas a la vista del jurado. Su objetivo será entonces tener un orgasmo antes del día de la competencia.

Completan el panorama Lucas (Nahuel Perez Biscayart), el hijo mayor de Marta y hermano de Inés, quien trabaja como instructor de snowboard del Cerro y sueña con irse a Europa a trabajar en la nieve junto con un amigo que le propone esa aventura y Eduardo (Guillermo Arengo), marido de Marta quien se desempeña en el rubro inmobiliario y justamente recibirá la oferta para la compra de un lote por parte de inversores europeos que es propiedad de Juana y debe decidirse la venta, mientras ellas permanece en coma.

Como es tan cierto eso de "pueblo chico, infierno grande", la trama se hace más interesante aún cuando comienza a correr un rumor que inquieta de una manera u otra al equilibrio familiar. ¿Es sólo un rumor o Juana realmente ha ganado un dinero importante en el Casino un par de noches antes del episodio de intento de suicidio?

Con todos estos elementos Victoria Galardi construye un universo de historias finamente hilvanadas, con un manejo preciso de las situaciones que se desarrollan en torno al quiebre que se produce en los vinculos familiares ante la enfermedad de un ser querido, o empezar a lidiar con la posibilidad de la muerte. La directora combina el entramado familiar con los toques que se le pueden dar a la historia al estar ambientada en el ámbito de un pueblo pequeño con códigos completamente opuestos a los de la gran ciudad.

Celos, viejos amores que regresan, el dinero "ensuciando" y pervirtiendo o mostrando lo peor de cada uno se hace presente, la vida de pueblo con sus toques enormemente pintorescos (la anécdota del tapado para la fiesta de inauguración es un toque delicioso) y los lazos familiares, se encuentran retratados con diálogos inteligentes, sutiles, reales, que nos permiten rápidamente tomar contacto con este grupo de personajes tan queribles y formar parte de la trama involuntariamente.
Galardi cuenta con un elenco compacto, sin fisuras, cada uno dotando a su personaje del tono preciso y la cadencia perfecta. Quizás sólo pueda objetarse que el de Adriana Barraza se encuentre particularmente "forzado" en algunos tramos para cumplir con el phisique du rol y el acento argentino.
Guillermo Arengo, Nahuel Perez Biscayart y sobre todo Inés Efrrón aciertan en la composición de sus personajes cada uno de ellos en su cuerda y en su estilo. El toque de humor pueblerino recae en el personaje de  Eugenia Alonso (a quien el año pasado vimos como la mujer de Spregelburd en "El hombre de al lado") dando vida a una criatura tan sutilmente caricaturesca como querible.

Pero un capítulo aparte mercede la arrolladora Mercedes a cargo de Verónica Llinás. Un personaje plagado de ironías, dispara certeramente las líneas de diálogo con el timing exacto y oficia quizás como una delicada ligazón entre todos los personajes. Frontal, vulnerable, valiente, impiadosa, destrozada, necesitada, en cada una de esas máscaras Verónica Llinás se detiene y brilla tan cómoda en una cuerda más dramática como histriónicamente acertada en el tono de comedia.

No hay paisaje más increiblemente bello que el de Villa La Angostura para servir de marco a esta historia coral. "Cerro Bayo" es de esas pequeñas películas que se guardan por mucho tiempo en el corazón, esas pequeñas sorpresas que aparecen muy esporádicamente en la cartelera y que uno sigue ahi, en la butaca, absorto del placer de descubrirlas.

lunes, 22 de agosto de 2011

Siempre es dificil volver a casa...

"Güelcom"
de Yago Blanco
con Mariano Martinez, Eugenia Tobal, Maju Lozano, Peto Menahem, Eugenia Guerty, Gustavo Garzón, Ana Yovino y Agustina Córdoba



Ya desde el elenco que el director ha logrado reunir para "Güelcom" -figuras de alto impacto con trabajos en medios televisivos y radiales- se respira un aire de comedia liviana, sin mayores pretenciones que un buen entretenimiento. ¿Pero logra el fin que se propone aún en su objetivo de poder pasar un rato agradable con una comedia romántica clásica y grandes aspiraciones?

El protagonistas es Leo (Mariano Martinez) quien tiene a su cargo ir conduciendo el relato casi en primera persona para describir con mayor o menor detalle, su experiencia amorosa fallida con Ana (Eugenia Tobal) quien lo ha abandonado sentimentalmente, para ir a probar suerte en España para desarrollarse como chef, dado que su pasión es la cocina.

Pero pronto Leo -a pesar de que su grupo de amigos tiende a esconderle la verdad porque sabe el dolor que Ana le provocó con su partida- se enterará que ella está de visita en Buenos Aires después de cuatro años de no verse. La excusa de esta visita es el casamiento de otra pareja amiga de este grupo, que ahora vive en Ibiza, pero quiere hacer un casamiento informal en Buenos Aires ya que sus amigos no han podido compartir la ceremonia en España. 

Todo parece que podrá sostenerse durante la organización en grupo de este casamiento, pero cuando no solamente aparezca Ana sino también su nuevo novio español,  las cosas serán mucho más dificiles de lo que Leo pensaba. 

Yago Blanco construye la historia valiéndose de diversos recursos para que el producto sea dinámico y variado: desde monólogos a la cámara por parte del protagonista, flashbacks para poder completar algunos aspectos de lo sucedido o volviendo atrás para ampliar algunas anécdotas del grupo de amigos e historias contadas en paralelo que luego se entrecruzan.

Eso hace que "Güelcom" tenga un aire llevadero, aunque se resienta por algunos problemas, sobre todo en el tono que le imprime el guíón al personaje de Leo.
Mientras que el grupo de amigos forma un compacto y homogéneo elenco secundario, Mariano Martinez parece demasiado forzado por su profesión -psicólogo- a impostar subrayadamente sus frases hasta con un tono sumamente escolar y completamente desacompasado con el resto de las situaciones. Habla de sus pacientes en rueda de amigos o bien le habla a sus pacientes con frases que no suenan naturales y menos aún con el tono que lleva el resto del guión.

Leo es el personaje que presenta mayores dificultades y sobre todo se hace evidente porque sobre él recae el peso de la cadencia de la narración, generándose un desnivel con el resto del elenco.
Por su parte, la protagonista femenina, Eugenia Tobal, tiene momentos en los cuales tampoco parece encontrar demasiado cómodamente la veta de su personaje, pero lo suplanta con un enorme encanto (es indiscutible que ella y Mariano Martinez hacen una pareja que se ve hermosa frente a la cámara) y belleza que remiten todo el tiempo a una especie de Meg Ryan vernácula que la pantalla podría aprovechar.

Lo más fuerte y más interesante, sin lugar a dudas, son las líneas que el guión les deja servidas al trio de amigos que componen Peto Menahem -con un amigo intimo de Leo explotado sobre todo en la segunda mitad de la película-,  Eugenia Guerty -con momentos al borde del delirio y con mucho histrionismo que ponen una alta cuota de humor junto con Menahem- y Maju Lozano quienes cada uno en su papel, logran escenas frescas y divertidas y con un tono reconociblemente nuestro.



"Güelcom" acierta en la pintura del decálogo de los argentinos que se fueron al exterior, en el fresco del grupo de amigos con un aroma indiscutiblemente nacional, que se reencuentra con aquellos que intentaron probar suerte por otras latitudes; y también es creíble la pareja romántica protagónica con sus devaneos amorosos.
Sin embargo, alguna falta de fuerza en la composición de los protagonistas y sobre todo, como ya se apuntó, en la artificialidad de algunas lineas que el guión le depara al personaje de Mariano Martinez (y de lo poco creíble que suenan las confesiones a la cámara) hacen que la comedia no puede levantar un mayor vuelo.

De todas maneras, se construye como un pasatiempo sumamente agradable y cumple con el cometido propuesto, sin abordar el tema del exilio y las oportunidades que tuvieron que buscarse durante la crisis, en el exterior, desde un punto de vista virado a la comedia.

jueves, 18 de agosto de 2011

Gris de Ausencia

"Ausente"
de Marco Berger
con Javier De Pietro, Carlos Echevarria, Antonella Costa y Rocío Pavón

Martín (Javier De Pietro, en su debut cinematográfico, un verdadero hallazgo) siente una molestia en un ojo y suspende su clase de natación. Su profesor (Carlos Echevarria a quien hace poco vimos en "Desbordar") trata de ayudarlo. Pero al seguir refiriendo una molestia, decide acompañarlo a una revisión de rutina.
No hay de qué preocuparse, la médica no encuentra problema alguno, sólo que una vez finalizada esta revisación, las cosas parecen complicarse: un arreglo de ir a dormir a la casa de un amigo parece haber quedado trunco por irse antes de la clase y aparentemente Martín no tiene dónde ir a dormir. Su profesor quizás presionado por darle una solución al tema y después de algunos mínimos "rodeos" lo invita a ir a dormir a su casa. Martín acepta gustosamente.

Todo parece casual pero nada lo es. Y ahí comienza a desplegarse la verdadera historia de "Ausente".

Al día siguiente, cuando la madre se presente en el Colegio para preguntar si alguien tiene algún dato del paradero de su hijo, porque no ha ido a dormir a su casa ni tampoco estaba en la casa del compañero donde le había dicho que iba a ir a dormir, el profesor comenzará a darse cuenta de la mentira intencional de Martín y sus efectos.
A partir de ese momento, la trama establece una permanente tensión entre los dos protagonistas, un juego de acercamientos y rechazos, de seguridades y de dudas, terreno en el que Marco Berger, aún con una cierta morosidad que le imprime al relato, logra hacer entrar en el juego al espectador, y en ese espacio de lo no dicho, es en donde el guión se mueve más acertadamente. 



Después de su ópera prima "Plan B", el director continúa en el mismo sentido que en su opus anterior, con su exploración de géneros y terrenos poco visitados en el reciente cine argentino. Es evidente que "Ausente" no es una película que precisamente siga las reglas del cine mainstream o más comercial sino que Berger logra establecer un ritmo particular, que si bien no es apto para todos los públicos, tiene un estilo claramente definido que será seguramente la marca registrada del realizador y sus seguidores.

Pero justamente en esa delicada estructura, en el misterio que se va develando muy lentamente, en la indefensión que le provoca el juego de inseguridades a ese profesor cuyo alumno lo pone en jaque,   reside la particularidad y la riqueza de esta pequeña gran película de casi dos personajes en búsqueda de su identidad.
Es interesante la mutación que se produce en los roles de poder como es el de docente-alumno, donde aquí se ve subvertido justamente por un alumno que pretende avanzar sobre su profesor. Dos figuras masculinas fuertes y débiles a la vez, solamente interceptadas por los roles femeninos del film (a cargo de Antonella Costa y Rocío Pavón) quienes operan desde un rol más formal que afectivo para hablar de los sentimientos de los protagonistas.

Una historia que va desde momentos con tintes de thriller psicológico, otros donde cuenta una historia de amor con un deseo "prohibido" hasta tomar algunos ribetes de drama pasional -aunque sin la exhacerbación sexual- al estilo Almodovariano.
También comparte con este director el detenimiento en la desnudez de los cuerpos, que van  enhebrando diversos detalles de la historia, van trazando por si solos ciertos diálogos y relaciones, miradas y gestos, que comunican y expresan quizás mucho más que lo que los protagonistas pretenden poner en palabras.
Hay un lenguaje corporal que Berger maneja perfectamente y la marcación de los actores apunta a ese juego de miradas, escarceos, insinuaciones e incógnitas que incluso hacen dudar por algunos momentos de lo que siente ese profesor profundamente confundido ante el descubrimiento de las verdaderas intenciones de su alumno.

Sobre la recta final, un hecho puntual que no conviene revelar, redefine el drama de los personajes y quizás cada uno vaya encontrando su propio camino.
Berger ya ha encontrado holgadamente el suyo dentro de una nueva corriente del cine nacional, que trata de subrayar menos y de ahorrar palabras para que la imagen pueda hablar por si misma. Que en definitiva la ausencia se haga, paradójicamente, una fuerte presencia, que ayude a cerrar el rompecabezas de identidades y sentimientos.

Ganadora del Premio Teddy 2011 a la 'Mejor Película LGTB' de la Berlinale, "Ausente" se convierte en un estreno nacional diferente tanto por su temática como por la cadencia narrativa con la que el director elige contar la historia.

viernes, 12 de agosto de 2011

La violencia está entre nosotros

"En un mundo mejor"
de Susanne Bier
con Mikael Persbrandt, Trine Dyrholm, Ulrich Thomsen, William Jøhnk Nielsen Markus Rygaard


La directora danesa Susanne Bier no puede negar que tiene el influjo de la mejor cinematografía de su territorio, con elementos del Dogma de Von Trier, del cine de Vinterberg y con puntos de contacto con otro director que si bien no es danés, recientemente nos ha dado un estreno muy logrado: Erik Poppe y sus "Aguas Turbulentas" (Critica aquí) con una manera de narrar prácticamente en la misma sintonía y con el mismo registro.

Bier, que fue conocida mundialmente por "Corazones Abiertos" y que luego ha filmado también interesantes propuestas como "Hermanos" y "Después del Casamiento - After the Weeding", con un trabajo en hollywood conocido aquí en DVD como "Lo que perdimos en el camino - Thing we lost in the fire" drama con Benicio del Toro y Halle Berry ya nos ha demostrado ampliamente el encanto y la sutileza con que puede apostar a contar historias fuertes, con personajes con el conflicto en carne viva y salir completamente airosa de no tener que echar mano a ningún golpe bajo ni ningún facilismo en el guión.
En este caso, su nueva obra "En un mundo mejor" cuenta con un esquema similar al de su mejor película "Corazones Abiertos", dos historias se entrecruzan en un hecho puntual que modifica sustancialmente la vida de sus personajes y que expone la problemática por la que están atravesando de una forma cruda y sanguíneamente emocional.

 
La primera historia da cuenta del conflicto de una familia que acaba de perder a su madre. El reciente viudo se hará cargo, como pueda, de la vida su hijo que mudándose a un nuevo pueblo se inserta en su ámbito escolar de una manera muy particular, actuando de protector de un compañero que es merecedor de todos los dardos de una violenta pandilla del grado.
Ese compañero, por otra parte es hijo de una pareja recientemente divorciada, cuyo padre es médico en Africa. Allí es el encargado, entre otras cosas, de dar ayudar a las "víctimas" de un dictador que humilla y lacera a las mujeres embarazadas.


La violencia que describe Bier primeramente en las poblaciones más carenciadas de Africa, muta y se intromete también en la burguesía europea, terreno donde la directora ya ha anclado en varias oportunidades.
El mundo violento lo padecen todos los personajes, directa o indirectamente y se plantea además la paradoja de que al mismo tiempo contribuyen a su formación, de una u otra manera. Lo padecen, son parte integrante, lo ocultan, lo niegan, discriminan: cada uno a su estilo forma parte de esta trama violenta sobre la que la directora quiere poner el acento, buscando una esperanza para el mundo mejor que propone el título. 


Nuevamente el cine danés traspasa las fronteras de su propio país para transformarse en una voz de la región y del continente y se mete con temas como la venganza, el perdón, la redención -justamente aquí se subrayan aún más los puntos de contacto con el reciente estreno de "Aguas Turbulentas"- la violencia cotidiana, la nueva composición ante las rupturas familiares, la vida escolar y la exclusión.

No conviene adelantar mucho más de la trama, justamente  porque al ir descubriendo las distintas capas que el mismo guión oculta y muestra, está quizás su mayor acierto, inteligente en su construcción aunque quizás algo esquemático en su planteo y sobre todo, sobre la parte final, se opaque tendiendo un manto inclinado hacia lo más políticamente correcto que el planteo inicial.

Bier se nutre de un increible trio protagónico, un "dream team" nórdico con Trine Dyrholm a la cabeza (hermosísima y enérgica protagonista de tantos otros títulos como "La Celebración" "El deseo en mi piel" y "Pequeño Soldado") junto a Mikael Persbrandt y Ulrich Thomsen (también visto en "La Celebración" "Agente internacional" y "Duplicity"). Cada uno da imprime su estilo para que también las actuaciones sean un punto fuerte de "En un mundo mejor".


Sobre el final, con estos guiños más cercanos a los de una historia convencional, el último trazo de Bier decepciona un poco, sobre todo teniendo en cuenta que es la ganadora del Oscar a la Mejor Película Extranjera de este año y luego de un fuerte arranque, la historia quizás merecía un final con una postura más militante por parte de la directora.
Pero a pesar de las pequeñas observaciones, "En un mundo mejor" vuelve a mostrar cómo el cine de algunas latitudes a las que no accedemos a menos que sean ganadoras de grandes premios, aún tiene excelentes historias para contarnos.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Jugando con las diferencias

"Diferente de quien?" de Umberto Carteni
con Luca Argentero, Claudia Gerini y Filippo Nigro

¿Qué pasa cuando un hombre abiertamente gay se decide postular como Intendente en una ciudad ultraconservadora del norte de Italia, y utiliza su homosexualidad como elemento dentro de la campaña electoral?

Piero (Luca Argentero) siendo gay, milita activamente en el Consejo Municipal y luego de una situación completamente imprevisible, termina siendo el candidato a Intendente por un partido de centro-izquierda.

La opera prima de Umberto Carteni se mete en el mundo de las comunas, de la política y de las minorías sexuales justamente describiendo a un pueblo completamente tradicional y cerrado que se contrapone con el pensamiento de Piero.
Sin ir más lejos, su compañera de fórmula es Adele (Claudia Gerini), uno de los exponentes de mentalidad más rígida que tiene el partido: tradicionalista a ultranza, opuesta a todo lo que tenga que ver con valores diferentes que la sociedad trata de incorporar.

Aquí es donde comienza a plantearse uno de los ejes principales de esta comedia: polos opuestos que se atraen, personalidades completamente contrapuestas que por una situación particular tienen que compartir un mismo espacio común.
Todo se complica mucho más aún cuando Piero y Adele comiencen a sentirse mutuamente atraidos y evidentemente escape a cualquier encasillamiento en el terreno de lo sexual que ellos quieran darle.

Y durante toda la comedia comenzará a flotar y tratar de develarse la pregunta "Es necesario ponerle alguna etiqueta a esto que (les) está pasando?".

Piero ama a Remo (Filippo Nigro) su compañero desde hace muchísimos años, pero tambien se siente sexualmente atraido por Adele, con una pasión desconocida para él, que le resulta imposible de contener. Adele, que parecía estar tan firme y tan segura dentro de todas sus estructuras, empieza a ver cómo su universo de seguridades se desmorona cuando no pueda evitar responder a la atracción que Piero siente por ella.

El juego de confusiones sexuales se completa con el condimento de tener que guardar una cierta "fachada", una cierta forma que responda a los intereses políticos del partido, a la imágen que hay que seguir dando para el electorado, lo cual hace el juego más interesante y divertido.
El tono que plantea Carteni es, de por si, liviano y tradicional. Aprovecha a tomar con humor y con un tono de comedia típicamente tradicional, algunas aristas de un tema como el matrimonio igualitario, el derecho a la igualdad y la libertad de las minorías sexuales, que tiene tanto peso y vigencia en la actualidad.
Si "Diferente de quien?" funciona y cumple con sus objetivos a través de su amable tono de comedia sin intenciones profundas, es ,en gran medida, gracias a la química que aparece desde las primeras escenas entre Luca Argentero y Claudia Gerini, una pareja que es tan creíble en sus dudas, en su incertidumbre y en la desorientación de una atracción física imposible de contener.
Filippo Nigro también logra una muy buena actuación parándose como el tercero en discordia en esta nueva conformación de la pareja y juntos, los tres protagonistas funcionan acompasadamente con el ritmo que le imprime el director.

El trio de protagonistas del film italiano


El derecho a la adopción gay, la paternidad - la maternidad, el divorcio, las elecciones sexuales, los mandatos familiares y los valores tradicionales, son puestos en juego agregándose además una mirada dentro del mundo de  la política, sin que en ningún momento la comedia tome un tono solemne ni discursivo para encarar ninguno de estos temas, sino que se van mezclando enriqueciéndola con una mirada actual y abierta.

Si bien no hay ningun aporte extramadamente novedoso ni en los temas que aborda, ni en la forma en que son planteados -ya que responden al esquema más conocido de la comedia tradicional-, "Diferente de quien?" es un entretenimiento bien construido, siguiendo las reglas básicas en las que se apoya cualquier buena comedia (parejas desparejas, confusiones, ritmo de vodeville y juegos de apariencias) logrando interesar aún en sus momentos más previsibles.

lunes, 8 de agosto de 2011

Con olor a infancia y a cine de barrio

"Super 8"
de J.J. Abrams
con Joel Courtney, Elle Fanning, Kyle Chandler, Riley GriffithsNoah Emmerich

La primer escena en donde un empleado de una fábrica metalúrgica, modifica el cartel borrando de un plumazo más de 700 días sin que sucediera un accidente y lo cambia por "1", nos da cuenta de la posibilidad que tiene J.J. Abrams de ponernos con una sólo imágen, en todo un universo de información.
Luego, inspirado por un homenaje a quien ahora es su productor, Steven Spielberg, y a las películas que habrá admirado en su infancia y en su adolescencia, todo esa posibilidad de síntesis se transforma en un desborde narrativo de proporciones múltiples cuando los distintos engranajes de "Super 8" se pongan en funcionamiento.

Un grupo de amigos está intentando filmar un corto sobre zombies para un concurso. Y uno ve la pasión con la que cada uno de los miembros del grupo encara su tarea, un homenaje inicial a los sueños de niños que cada uno de estos grandes directores ha tenido.
Mientras están filmado una escena en la estación de tren, serán testigos de un hecho completamente insólito: la fuerza aérea de los Estados Unidos en 1979 clausura una sección del Area 51 y todos los materiales allí contenidos, debían ser enviados a un lugar seguro, justamente por tren.

Estando allí, no sólo ellos sino su cámara registrará como un tren de carga (que justamente transportaba ese material) es interceptado por un auto que corre por el medio de las vías, produciendo un espectacular descarrilamiento (ya de por si, solamente esta escena absolutamente impactante, justifica ver la película -acá va el "teaser"-). 



El ojo de la cámara ya sido un testigo involuntario del cargamento que llevaba ese tren. Una vez revelado ese film, el grupo de amigos podrá ver que algo extraño parece surgir de un vagón del tren, algo completamente inexplicable, hasta ese momento.

Ya desde la banda de sonido y el estilo de la narración, la película exhuda un sentido homenaje a los años '80. La pandilla protagonista del film (de actuaciones homogéneas y excelentes del grupo de adolescentes en donde descolla, como es habitual, la fuerza interpretativa y el rostro exquisito de Elle Fanning) nos remite indefectiblemente a "Cuenta Conmigo" el film de Rob Reiner basado en un cuento de Stephen King, otro ícono ochentoso.

La pandilla bien puede ser la de "Los Goonies" o la de "Los exploradores" y la incógnita de esa criatura que comienza a sembrar el misterio y el terror en el pequeño pueblo cercano a Ohio tiene reminiscencias de "Alien" y "Depredador" y expresamente la cámara nos retacea información, haciendo que sea más misterioso y temible algo que no se ve y sólo se presiente (con inesperadas irrupciones en pantalla sin saber definidamente de qué se trata) tal como pasaba en "Tiburón" o en otro film anterior de J.J. Abrams, "Cloverfield".

La historia entonces se nutre de experimentos fallidos, de seres extraterrestres que deben ser enviados nuevamente a su mundo y  sobre el final, abandona el tono de suspenso y misterio para declararse abiertamente en homenaje a "E.T., el extraterrestre" o mismo a "Encuentros cercanos del tercer tipo".
Y en ese registro de homenaje, justamente, es donde "Super 8" funciona a la perfección.

Pero sigue sumando y en esa acumulación en donde elige presentar todo en un mismo "combo", mezclando no solamente varias lineas argumentales sino varios estilos y autoreferenciándose, la película pierda fuerza y el monstruo fílmico crece desmedidamente hasta llegar a preguntarnos qué fue de la pandilla que nos presentaron en los primeros minutos donde cada uno de los integrantes delineaba un personaje con una historia que contar y donde se mezclaba con un hermoso clima de nostalgia.

Quizás demasiado forzado en incluir absolutamente todas las referencias cinéfilas, tranformándose en una especie de "gratest hits" de Steven Spielberg, Joe Dante, Robert Zemeckis y compañia, la parafernalia de efectos especiales y rubros técnicos involucrados, hacen que la historia pierda la sensibilidad con la que se construye durante la primera mitad de la película y que llegando a las escenas finales, la prolijidad en el guión comience a perderse de vista, algunos detalles importantes parezcan apresuradamente resueltos y explicados con demasiadas palabras y queden rodeados de situaciones inconsistentes.
En ese momento, J.J. Abrams termina cayendo en algunos cuantos lugares comunes de los que el relato venía tratando de escapar.

De todos modos y aún con esas observaciones, "Super 8" se erige como un verdadero festival del cine de super acción, respira olor a cine de barrio en donde hemos visto todas esas películas con las piernas colgando de la butaca, donde todos los cinéfilos hemos pasado tardes enteras de fines de semana completos, dejándonos llevar por esas historias que no hemos olvidado.
"Super 8" refuerza la vitalidad de esas glorias pasadas, pero dejando en el camino algo novedoso para contar y oportar una vez que deje de lado todos los sentidos y merecidos homenajes.

martes, 2 de agosto de 2011

Ni loco ni estupido: simplemente CLICHÉ

"Loco y estupido amor"
de Glenn Ficarra y John Requa
con Steve Carell, Julianne Moore, Ryan Gosling, Marisa Tomei, Kevin Bacon y Emma Stone



Siendo guionistas, la dupla Ficarra y Requa, que además debutaron en la dirección con el film "Una pareja Despareja (I love you, Phillip Morris)" conduciendo a Jim Carrey, lograron incursionar en un terreno de comedia con un toque risquée sin caer en la grosería ni el mal gusto que tienen por ejemplo, los hermanos Farrelly. Guardando siempre un alto componente de transgresión e ironía en sus libretos, con estos precedentes y con el gran elenco que lograron reunir para su segundo film como directores, las expectativas para "Loco y estúpido amor" son, obviamente, altas.

En este caso optaron por una historia de tipo más coral que en sus guiones anteriores, varios caminos que en algún punto terminarán entrelazados para tejer una comedia en donde básicamente hablarán del amor, con la particularidad de poder abordar cómo impacta esta temática en las diferentes generaciones.

El protagonista y eje de la comedia es el personaje de Cal Weaver (interpretado por Steve Carell quien tiene sobrado oficio en este terreno con trabajos como "Virgen a los 40", la serie "The Office", prestó su voz en "Mi villano favorito", "Dani, un tipo de Suerte" junto a Juliette Binoche o la remake olvidable -aunque no por su trabajo- del original francés de "La cena de los tontos").
En la primer escena es más que evidente que sostienen un matrimonio desgastado junto a Emiliy, falto de pasión y lleno de rutina. Pero él jamás se esperaría que en esa cena que abre la película, ella (Julianne Moore, espléndidamente radiante también en este film) le pidiese el divorcio. Y que con una honestidad brutal inusitada, ella además le confiese sus motivos: le ha sido infiel con David Lindhagen, un contador compañero de trabajo (Kevin Bacon) y se ve sobrepasada por los rutinarios 25 años de casados que llevaban hasta el momento.

Y por esos motivos que sólo condimentan una buena comedia, en su derrotero con el corazón quebrado, Carl conocerá en un bar a Jacob (Ryan Gosling, nuevamente mostrando excelencia para encarar un nuevo papel, diferente a los que ha jugado por ejemplo en "Diario de una pasión" "Lars y la chica real", "Half Nelson" por el que fue nominado al Oscar o el de la reciente "Blue Valentine" todos bastantes discímiles entre si). 
Jacob es una especie de experto en conquistar mujeres, que hará lo imposible para que Carl recupere su masculinidad. Pero en contraposición a ésto, por más que es un eximio galán capaz de seducir a cualquier tipo de mujer que se le cruce por el camino, Jacob, encuentra a Hannah (Emma Stone), una joven interesante que en un primer acercamiento lo descarta, pero que después de algunas vueltas del destino, inevitablemente se volverán a encontrar.

Es en este terreno de las separaciones y la dificultad de volver "al mercado" que tiene Carl, en ese momento de recuperar su masculinidad dormida, es en donde la comedia realmente tiene sus mejores momentos, no sólo por la ductilidad y por los aciertos del guión en la descripcion de situaciones y personajes, sino también porque le permite a Carell mostrar sus dotes camaleónicas, sin entrar en las exageraciones con las que a veces tenemos que lidiar en el caso de otros comediantes como por ejemplo, Jim Carrey.
Carell le imprime ternura y credibilidad a su personaje, explotando su costado más vulnerable. Y es realmente un gran acierto.

Pero lamentablemente agregarle más elementos a la comedia, termina riendiendo menos, mucho menos. Cuando el guión comienza a sumar personajes, anexando la historia de su hijo adolescente de 13 años Robbie (Jonah Bobo), perdidamente enamorado de su niñera cuatro años mayor, la potencia con la que venía creciendo la comedia, comienza a desvanecerse.

Si bien el guionista Dan Fogelman (con títulos como "Enredados" "Cars" y "Bolt" entre otros para la factoría Disney que habla de una facilidad para el armado de guiones con mucho ritmo) construye personajes sólidos, falla abiertamente en la resolución de los conflictos que fue planteando, desdubujando algunas líneas del relato que tenían una gran potencia.
Se deja llevar por la estructura tradicional y facilista con que Hollywood suele resolver la mayoría de sus historias, cae irremediablemente en lo peor del cliché y queda completamente fuera del registro con el que trabajó durante toda la primera mitad del film.
Cuando en la primera parte la estructura del relato se fortalece con diálogos sumamente reales y pintorescos, sobre el final se sirve de párrafos explícitamente subrayados y edulcorados (hasta el típico discurso que luego será interrumpido por otro más meloso y cursi todavía) y de resoluciones simples, sin dobleces, que no se muestran tan inteligentes como el planteo original.

Sobre la segunda mitad es donde el mecanismo de comedia empieza a fallar y la resolución general no está a tono con el resto del film. Tampoco queda claro cuál fue el target al que responde la historia porque si toda la construcción del personaje de Carell y su historia de amor con su ex mujer se construye para un público adulto, la solución de las líneas argumentales responde más a una comedia familiar o adolescente que desentona completamente.

De todos modos como puntos a favor, "Loco y estúpido amor" cuenta con un excelente elenco incluso con roles secundarios también muy sólidos (Marisa Tomei como siempre brillando en un papel de reparto) que hacen que la comedia no decaiga y se deje ver, aunque es cierto que con una mirada menos condescendiente y pueril del guión, hubiese rendido un resultado mucho más compacto y acorde con lo que se esperaba de un film. Finalmente quiere abarcar varias etapas y termina no profundizando seriamente en ninguna.