lunes, 25 de abril de 2011

Espejos para verse mejor

"Espejos Circulares"
de Annie Baker en versión de Fernando Masllorens y Federico González del Pino
dirección de Javier Daulte
con Soledad Silveyra, Jorge Suárez, Andrea Pietra, Boy Olmi y Victoria Almeida


"Espejos circulares" o "Circle Mirror Transformation" según su título original es una obra tan pequeña como potente que habla de las posibilidades de transformarse, de reciclarse para vivir "nuevas vidas" en una misma vida y poder disfrutar de estas nuevas experiencias, aún desde los lugares más pequeños e inesperados. Siempre hay una oportunidad de cambio. Siempre.

Susi (Soledad Silveyra) arranca en un pueblo con sus clases de teatro. Para ella aparenta ser también un nuevo comienzo y para ir armando el grupo ya cuenta con Jorge (Boy Olmi), su marido y se suman además tres alumnos, dispuestos a experimentar sus clases de actuación durante seis semanas.

Schultz (Jorge Suarez) es un cuarentón que descubre en cada una de estas semanas un renacer, una nueva experiencia y se entrega al juego, al placer de jugar, en síntesis, se dispone al cambio, quizás sin proponérselo.
Andrea Pietra es Teresa, otro ser tan lastimado por el amor como Schultz, que pone la cuota de libertad, en apariencia, del grupo.
Laura (Victoria Almeida) sueña con ser una gran actriz, presentarse a las audiciones para un papel en "Amor sin Barreras" y las clases de Susi serán un buen entrenamiento para lograr su objetivo.

Y durante esas seis semanas ellos se dispondrán a seguir los ejercicios que Susi proponga y que son el vehículo para que Baker dispare pequeñas "diapositivas", chispazos de luz sobre cada una de las cosas que van pasando semana a semana, de las pequeñas mutaciones que van sufriendo los personajes, lo que le da a la obra una estructura ágilmente particular.
Cada semana será presentada con "separadores" al ritmo del mejor soul o de un dulce blues -la música elegida es tambíén excelente- y mediante un monólogo en donde cada uno de los protagonistas juega a ser otro y se presenta como tal, nos va brindando una serie de datos que nos permiten ir armando el pequeño rompecabezas de cada una de sus historias. La autora los retrata con tanto amor y tanta compasión en esos distintos aspectos de sus vidas que se van develando, en los pequeños recortes de su pasado, que cada fragmento nos invita a acompañarlos en este juego.

Nuevamente Javier Daulte logra una puesta ágil, sólida y a la vez precisa y contundente, con un excelente manejo actoral, con un timing perfecto y una sensibilidad singular, tal como ya lo había mostrado en "Baraka", la inolvidable "Nunca estuviste tan adorable" o sus clásicos "Criminal" "Marta Stutz" o "Estas ahí?". Logra explotar al máximo el oficio y las posibilidades de cada uno de sus actores y los conduce con una exquisita sutileza formando un elenco compacto y homogéneo, realmente de excelencia.

Soledad Silveyra la impregna a Susi de su increíble vitalidad y se disfruta en todos sus matices (pero está particularmente deliciosa en la escena que le cuenta a Teresa que vió unas tinturas "diferentes") y da, literalmente, clases de teatro.
Boy Olmi tiene en suerte el personaje al que, quizás, la obra le da un lugar un poco más pequeño, con menos posibilidades de lucimiento, pero logra sacar provecho sobre todo, en las escenas en donde interactúa con Silveyra.
Andrea Pietra dota a Teresa de una libertad y sencillez completamente diferente a su último trabajo en "Agosto" y gana más fuerza en los momentos en que se ve quebrada por sus temas amorosos.
Jorge Suarez una vez más logra un trabajo magistral con su Schultz, que arrasa en cada escena. Suarez sabe jugar con sus silencios, darle una gestualidad particular a su criatura y ganarse al público desde su primer aparición. Despliega un timing especial en los momentos de comedia y brilla con un personaje con una personalidad completamente opuesta al cínico de "Gorda". Schultz es, quizás, el que más gana en el entrenamiento con Susi, en este juego de auto-descubrimiento al que realmente saca provecho.
Y una enorme y grata sorpresa es Victoria Almeida en el papel de Laura. Dentro de un elenco con nombres de amplia trayectoria, Almeida no sólo no desentona, sino que se destaca en la ingenuidad y la  frescura que le regala a Laura y logra un excelente trabajo.

Para el momento en que lleguemos a la sexta semana, a la clase en que Susi plantee la despedida, ya hemos atravesado juntos pequeñas y entrañables situaciones con cada uno de estos personajes y los hemos acompañado en su recorrido.
Para el momento en que llegue entonces el último ejercicio propuesto y nos proyectemos junto con ellos en qué pasará con cada una de sus vidas, la magia del teatro nos hará ver a Shultz y a Laura encontrándose un día cualquiera, en una esquina cualquiera, de un barrio cualquiera -como tantas veces nos puede haber pasado-,  atravesándonos como un flechazo varios años de sus vidas y de sus historias.

Para ese momento, la magia del teatro nos habrá regalado un final perfecto para esta pequeña delicia que es "Espejos Circulares" y saldremos conmovidos preguntándonos nostros también cuántas vidas posibles tenemos dentro de una misma vida. A disfrutar!

3 comentarios:

Virginia Prieto dijo...

de ésta es la que me comentaste el otro día! me gustó la crítica y me dieron ganas de verla.
soy fan de andrea pietra

beso

Marcelo Cafferata dijo...

Vir: No te la pierdas. Es hermosa y si Andrea Pietra te gusta, en este papel te va a encantar!

Laura Brangeri dijo...

Marcelo: Soy la asistente de dirección de Espejos circulares y quiero agradecerte mucho la crítica. Creo que no sólo está bien escrita sino que es detallada y minuciosa sobre nuestro trabajo. Llegué a ella a través de tu comentario en la crítica de La Nación y se la voy a llevar al elenco y director para que la lean.
Gracias de nuevo
Laura Brangeri