lunes, 31 de enero de 2011

Varios personajes en busca de un guión

"Conocerás al hombre de tus sueños"
de Woody Allen
con Antonio Banderas, Naomi Watts, Anthony Hopkins, Josh Brolin y Gemma Jones.

Cada film que estrena Woody Allen es una pequeña fiesta para sus fanáticos. Y como todos saben, estamos invitados a esta fiesta, una vez por año, porque obsesivamente Woody tiene esa costumbre.
Ultimamente -aunque cueste reconocerlo- esta fiesta viene cada vez más modesta y uno, irremediablemente, terminado el festejo, se queda con ganas de más.


De sus últimos trabajos, "Match Point" nos había dado nuevamente la esperanza de que Woody, nuestro amado Woody, comenzara a tener un nuevo período de iluminación, pero "Conocerás al hombre de tus sueños" entra, lamentablemente, en el conjunto de comedias simpáticas sin demasiadas pretensiones como fueron en su momento "La maldición del escorpión de Jade" "Scoop" o "Anything else - Todo lo demás".

Es decir, esta última película se ubica entre las más desparejas de su creación. Al menos "Vicky Cristina Barcelona" tenía actuaciones más destacadas y un paisaje hermosísimo (no hablo de Penélope Cruz, hablo de las caminatas por esas callecitas con edificios de Gaudi) ni la agudeza que ostentaba el personaje principal de "Si la cosa funciona..." a cargo del brillante Larry David, como un perfecto alter-ego del Woody más obsesivo.


En el estreno de esta semana, la historia es sumamente liviana y nos va presentando a un puñado de personajes que están vinculados entre sí y que tienen como común denominador problemas diferentes problemas de pareja. Todo arranca cuando, Alfie (Anthony Hopkins), espantado por la idea de morir, abandona a Helena (Gemma Jones), que ha sido su esposa durante cuarenta años, y decide incursionar con alguna jovencita que lo haga sentir más vital.
Y para sentirse más vital, nada mejor que casarse con una prostitua-todo-corazón (Lucy Punch) que lo haga sentir un completo as en la cama, mientras le jura que será toda suya...  o casi, a juzgar por los coqueteos con los muchachos del gimnasio.

Y por su lado, Helena, con su corazón completamente destrozado,  recurre a una adivina, Cristal (Pauline Collins, la genial actriz de "Yo amo a Shirley Valentine", aquí totalmente desperdiciada) a la que sigue al pie de la letra sin darse cuenta que sus están tendenciosamente influenciados por el dinero que paga en cada sesión.

También entra en escena la hija de ambos, Naomi Watts quien se encuentra en crisis de pareja con el personaje de Josh Brolin, un escritor que no logra poder superar el éxito que tuvo en un único libro y encuentra en su vecina, la chica de rojo encarnada por Freida Pinto, su nueva musa inspiradora. Y así sigue el juego de deseo, seducción, infidelidad, represión y atracción que plantea Woody sin abandonar en ningún momento un tono demasiado liviano.

Hay algunas escenas un poco más ingeniosas que otras (la primera aparición de Cristal, la vidente; la supuesta muerte de uno de los amigos del grupo del escritor que da lugar a casi la única escena ingeniosa del film; la patética chatura con que pinta Allen a la prostitua, muy emparentada con la de "Poderosa Afrodita" a cargo de Mira Sorvino) pero a pesar de uno espera que suceda, no logra levantar vuelo.

Allen ya había diseccionado genialmente las relaciones de pareja en "Maridos y Esposas" uno de sus mejores films, con un dreamcast del que formaban parte Judy Davis, Sydney Pollack, Mia Farrow, Liam Neeson y Juliette Lewis.
Y entonces, "Conocerás al hombre de tus sueños" no logra ser más que un refrito de alguna de esas ideas con un pequeño toque posmoderno, revisitando alguno de los temas que lo han obsesionado a lo largo y a lo ancho de su filmografía, quedando como una copia desmejorada de sí mismo.

Asombra además, y negativamente, la ligereza con la que Woody abandona a ciertos personajes casi al libre albedrío sin que el guión puedas darle un curso dentro de la historia.

Podría, en algún momento, parecer que los libera a un final abierto para que cada uno de nosotros le inventemos una historia que cierre el circulo de engaños, infidelidades, pasiones y amores contrariados de la manera que a uno más le guste.
Podrán tildarme de estructurado o algo así, pero para mí final abierto es otra cosa. Acá faltó pulir mucho un guión que no termina para nada de convencer y que nos hace seguir deseando que el próximo opus del gran Woody vuelva a su mejor nivel.

viernes, 28 de enero de 2011

Mamita querida

"Amor de Madres" ("Mother & Child")
de Rodrigo Garcia
con Annette Bening, Naomi Watts, Kerry Washington, Samuel L. Jackson, Jimmy Smiths y Ammy Brenneman



Rodrigo García -si, hijo de Gabriel Garcia Márquez- tiene un talento particular, no solamente para dirigir historias corales, sino principalmente para abordar con una mirada diferente y sensible, al universo femenino.

En su debut cinematográfico en "Con sólo mirarte" no solamente se dio el lujo de dirigir un elenco soñado por cualquier director (en el que estaban incluidas Glenn Close, Cameron Diaz, Calista Flockhart y Holly Hunter, entre otras) sino que entrelazó un puñado de historias centradas en diversas problemáticas femeninas con muchísimo talento.
En su película no estrenada aquí en Argentina -que se consigue en DVD- "Nine Lives" vuelve a ejercitar este don con otro elenco multitudinario (Robin Wright, Molly Parker, nuevamente Hunter, Close y Brenneman, Sissy Spacek y Elpidia Carrillo) donde el fin de una historia se conectaba con el principio de la siguiente, contando 9 vidas de mujeres atravesando un momento de crisis transformadora.

Ahora es el turno de "Amor de Madres" un film también coral, pero más acotado, contando en un tríptico (se ve la mano del productor Iñárritu que le encantan los tripticos como en "Amores Perros" "21 gramos" o "Babel") donde las tres madres protagónicas son Annette Bening, Naomi Watts y Kerry Washington, un sobresaliente terceto actoral.

Bening encarna a Karen, quien fue madre a los 14 años y tuvo que dar a su hija en adopción. Muchos años más tarde, sorpresivamente logra darle otro curso a su vida con un nuevo amor que aparece y de allí, la búsqueda de esa hija que ha dejado abandonada y de la que ha perdido todo rastro.

Por su parte, Watts da vida a Elizabeth una abogada super independiente de temperamento fuerte que vive un apasionado romance con el jefe del buffette para el que trabaja (Samuel L. Jackson). Inesperadamente, queda embarazada y su amante decide no dejar a su familia por lo que emprende solitariamente el camino de la maternidad, asumiendo todas sus consecuencias y moviendo algunas piezas de su pasado.


Finalmente, Kerry Washington es Lucy, quien está atravesando serios problemas en su pareja por no poder ser madre. Juntos deciden adentrarse en los complicados mecanismos de la adopción, con su idas y sus vueltas. Un camino con muchas frustraciones y promesas fallidas donde Lucy se juega básicamente su posibilidad de ser madre, que es lo único que le importa.

El guión de Rodrigo García conduce estas historias dándole más importancia a la de Benning y su lazo con la de Watts, aunque sobre el final, las tres historias logran tener un fuerte punto de contacto y cada historia se repliegue sobre las otras, cerrando el círculo de la historia.

Las tres actrices protagónicas están perfectas, cada una con su estilo y lo que demanda su papel. Hay además muy buenos roles secundarios a cargo de Jimmy Smiths (otro frecuenta colaborador en las películas de García) y Samuel L. Jackson, siendo entonces el plato fuerte de la película, las logradísimas actuaciones y la facilidad con la que García sabe enhebrar las historias, entrecruzándolas  sin forzarlas demasiado.

Lo que se le puede, de todos modos, sobre el guión de "Amor de Madres" es que tiene una duración un poco extensa y aún cuando ya logró cerrar las tres historias, se extiende unos minutos más, perdiendo la fuerza que hubiese logrado con un cierre más contundente unos 10 minutos antes.

Bening vuelve a demostrar que es una excelente actriz -ahora nominada al Oscar por "Mi familia"- y Naomi Watts (a quien veremos la semana próxima en la última realización de Woody Allen "Conocerás al hombre de tus sueños") prueba que tiene la posibilidad de mezclar estos films de una actuación más comprometida con grandes éxitos comerciales como "King Kong" "La llamada" o su ultima realización junto a Sean Penn "Fair Games". 

La sutileza de García para manejar nuevamente historias vinculadas con el universo femenino transforma una historia que tiene sus caidas en los lugares comunes, en una puerta interesante por donde meterse al complejo mundo de la maternidad, la adopción, el abandono y el amor fraternal. 

lunes, 24 de enero de 2011

Un clasico de Jonathan Swift... hecho paté

"Los viajes de Gulliver"
versión 2D y 3D, hablada en castellano y versión subtitulada
de Rob Letterman
con Jack Black, Amanda Peet, Emily Blunt, Jason Segel y Billy Connolly

Lemuel Gulliver (Jack Black) es el encargado de repartir la correspondencia en una empresa, puesto que ocupa hace ya diez años y  no se anima a hacer ningún cambio -ni en el terreno laboral ni en el terreno sentimental-. Es un eterno adolescente que no quiere ni asumir obligaciones ni crecer demasiado y a pesar de que está perdidamente enamorado de la escritora de la seción Viajes de la empresa no se anima a hablarle. 
Como para poder conquistarla y continuar con una mentira piadosa que había armado como para acercarse a ella, Lemuel Gulliver queda a cargo de un extraño viaje al Triángulo de las Bermudas.
Remolino acuático mediante, su barco naufraga en la costa de un lugar muy particular: la isla de Lilliput, un reino con habitantes de 15 centìmetros de altura, en donde obviamente, Gulliver parecerá una bestia  gigantesca y que luego de diversas desventuras, aprovechará el tamaño a su favor y  terminá salvando al reino.

Rob Letterman ha sido el director de dos films animados: "El espantatiburones" -en donde ya había trabajado con Black- y la muy buena "Monstruos vs. Aliens". Éste es su debut en el cine con actores de carne y hueso y sinceramente, creo que su carrera gana más crédito con sus films animados.

"Los viajes de Gulliver" versión Jack Black - Rob Letterman, está sólo livianamente basada en la genial historia de Jonathan Swift de la que toma básicamente-y casi solamente eso- la idea del gigante en un mundo de seres dimunitos, con todas las connotaciones que ello le trae aparejado.
Sin embargo, este punto solamente sirve exclusivamente para lucir un buen despliegue de efectos especiales y de situaciones propicias para aplicar la tecnología 3D, pero en cuanto el guión se aleja del liviano tono de comedia de aventuras, cae en terreno farragoso: hay algunos parlamentos muy artificiales, completamente contrastantes con la trama en general.



Jack Black (también productor ejecutivo) al mejor estilo Jim Carrey, hace todas sus monerías, se extralimita en la mayor parte de las escenas y sólo en algunos momentos consigue transmitir una idea con certeza.
Ante tamaña catarata de sobreactuación luce muy sobrio Jason Segel (a quien vimos en "I love you, man" "Forgetting Sarah Marshall" y "Ligeramente embarazada" un trio de comedias con muchisimo mas vuelo que ésta) y es una verdadera lástima  ver en papeles secundarios de un trazo tan grueso, completamente desdibujados y casi de fiesta de egresados de algun drama project de colegio secundario a Amanda Peet y sobre todo a Emily Blunt (casi como una caricatura de la Reina Victoria que supo ser) y a Billy Connolly (quien acompañó en alguna otra producción a Dame Judy Dench dentro del mismo tono caballeresco, pero con mucha más gloria).

Hay algunas situaciones divertidas, sobre todo para el público infantil que no conoce para nada el original de Jonathan Swift donde no habia construcciones en Lilliput emulando a las marquesinas neoyorkinas, ni transformers robóticos para intentar destruir a Guilliver -esta última situación, sobre todo, completamente traida de los pelos con la época histórica en que se pretende situar la acción-.

Sobre el final, un clip en el que Jack Black le canta a todo el pueblo de Lilliput, a la realeza y al ejército  una canción con bajada de línea políticamente correcta sobre la guerra, logra dar verguenza ajena (no se si empeorará más aún por culpa del doblaje, dejo el beneficio de la duda, aunque me pareció completamente insoportable...).

Esta versión de "Los Viajes de Gulliver" tiene un trabajo de guión con una  propuesta con ribetes más televisivos que cinematográficos (Hallmark, sin ir más lejos, ha hecho adaptaciones de Gulliver muchos más fieles y mñas creativas) que seguramente ha llegado a la pantalla grande, sólo alentada  por la tecnología 3 D.

Tal como reza el título del post: un clasico de Jonathan Swift al que Hollywood hizo paté.

miércoles, 19 de enero de 2011

Hay una vieja en mi piso

"La vieja de atrás"
de Pablo José Meza
con Adriana Aizemberg y Martin Piroyansky


El segundo film del director argentino Pablo José Meza, presentado a fines del año pasado en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, nos cuenta la historia de Rosa, una anciana que vive sola en un departamento de un típico barrio de la Capital Federal -con sus 80 años a cuestas y con un carácter cascarrabias y particular- quien termina ofreciendo a un jóven vecino, estudiante de medicina que está a punto de regresar a su provincia por falta de dinero para costearse sus estudios y subsistir en Buenos Aires, una temporada de alojamiento en su modesto departamento.

Con la posibilidad de seguir sus proyectos en la gran ciudad, Marcelo, su joven vecino, aceptará el alojamiento "gratuito" teniendo que "pagar" en contraprestación con momentos diarios de conversación con la anciana solitaria: a cambio de casa y comida, ella sólo necesita alguien para charlar.

La historia narra el lento acercamiento que surge del cruce de las vidas de los dos personajes, obviamente con vivencias y universos completamente diferentes y no solamente por un tema generacional. El guíón privilegia el detenerse con rigurosa observación dentro del microcosmos de cada uno de ellos, lo que dificulta encontrar momentos de acción en la trama y resiente el interés a través de sus extensos 110 minutos, con dificultad en ir encontrando un crecimiento dramático a medida que se desarrolla.

Evidentemente, Meza hizo una apuesta fuerte en las actuaciones y evidentemente  "La vieja de atrás" gana interés básicamente por la composición exhaustiva y detallista que hace Adriana Aizemberg de Rosa, revalidando de esta forma nuevamente su enorme talento para encarar cualquier papel.

A su lado, Marcelo está compuesto en cuerpo y alma por Martín Piroyansky quien da en el tono preciso del joven dubitativo que soporta estoicamente los torrentes verbales de Rosa, quien al haber encontrado un compañero de charlas, lo abarrota de diálogos que quizás no conducen a ninguna parte, pero que para ella, son la fuente de su vida cotidiana, de su vitalidad.

Más allá de estas dos composiciones sobresalientes, la historia no tiene mucho más para contarnos, incluso no termina de delinear exactamente lo que quiere lograr de sus personajes secundarios, depositando en  algunos de ellos una cuota de incógnita que finalmente no se termina de resolver. Todo el peso del éxito de la propuesta recae en las actuaciones brillantes de Aizemberg y Piroyansky y en la firmeza del director para transmitir climas y sentimientos profundos de dos vidas tan opuestas.


Faltó encontrar un poco de síntesis en lo que quería expresar y jugar un poco con las nuevas formas que tienen los guionistas de hoy de presentar y contar una historia, sin aferrarse tanto a un esquema de cine más tradicional que tampoco aporta demasiada vitalidad a la trama desde lo estético. Sin embargo, "La vieja de atrás" cuenta a su favor con excelentes actuaciones y nos permite asomar a un universo no muchas veces transitado por el cine nacional.

Pero no hay mucho más que eso....

martes, 18 de enero de 2011

Cuéntame tu TOC

"TOC TOC"
de Laurent Baffie
adaptación de Jorge Schussheim
direccion Lia Jelin
con Daniel Casablanca, Maria Fiorentino, Mauricio Dayub, Diego Gentile, Gimena Riestra y Melina Petriella
Teatro Multiteatro

"TOC TOC"* (*trastorno obsesivo compulsivo) es básicamente una comedia coral en donde seis personajes, cada uno con su trastorno particular, llega a la sala de espera de un reconocido psiquiatra que dicen podrá desbloquear sus problemas en una sola sesión.

Con esta "excusa", el autor francés Laurent Baffie reúne en este consultorio a un taxista que no puede parar de contar y contar cuya obsesión numérica ya hace peligrar su matrimonio (Daniel Casablanca), una mujer obsesiva por la limpieza, microbios y  enfermedades (Gimena Riestra), un muchacho que no puede pisar ninguna línea (Diego Gentile), una jovencita que a partir de la muerte de su padre repite como un eco lo que ella misma dice -o alguna palabra que dicen los demás- (Melina Petriella), un hombre con síndrome de Tourette con una catarata de movimientos -obscenos en este caso- que vienen acompañados de insultos y groserias varias (Mauricio Dayub) y cierra el cuadro una mujer obsesionada por revisar su cartera, por cerrar las llaves de luz, agua y gas de su casa más un toque de mística y religión a ultranza (María Fiorentino).

El tan afamado psiquiatra se demora por un problema en su vuelo y nunca llega, cuestión que una vez presentados cada uno de los personajes, ellos tendrán que matar el tiempo hasta tanto llegue el doctor y hasta intentar, por sus propios medios, encontrar un camino para la cura de cada uno de sus problemas.

La comedia de Baffie no se ufana de ser profunda ni tiene una estructura dramática renovadora o sorprendente, pero sin embargo, tiene tan aceitado el mecanismo de la comedia que puede sustituir cualquier observación que se le pueda hacer a la trama.
La adaptación de Schusseim (marido de la directora de la obra, Lia Jelin) es uno de los tantos aciertos, trasladando ese consultorio francés a un lenguaje familiar con el que uno se siente identificado y de este modo todo sueña "argentinamente" real.

Pero el punto fuerte está en un elenco que a primera vista parece heterogéneo, pero que es un equipo compacto con un nivel de actuación inmejorable. Todos tienen a su cargo la composición de personajes que le permiten en un momento u otro desplegar lo mejor de cada uno de ellos, pero son sin dudas los personajes de Daniel Casablanca (el taxista obsesionado por los números) y el de María Fiorentino (la obsesiva y santurrona) que les permiten un mayor lucimiento.

Daniel Casablanca (en este caso sin su banda "Los Macocos") aprovecha cada linea, impactando con el ritmo justo y haciendo brotar las caracajadas. Maria Fiorentino acierta en su criatura y sobre todo en los momentos de contrapunto con Casablanca, despliega todo su arte para la comedia y arrancan las risas de la platea.

Mauricio Dayub y Diego Gentile aprovechan más lo gestual y lo corporal para darle también a sus personajes un toque particular y logran excelentes trabajos. En cuanto al resto del equipo femenino, la obra en si misma le da una participación un poco más acotada: pero de todos modos, no es impedimento para que tanto Gimena Riesta con Blanca, su obsesiva por la limpieza, como Melina Petriella con Lili, su joven aniñada que repite como con un eco todo lo que dice, logren momentos de mucho humor y dos trabajos también sobresalientes.

El elenco conducido por mano firme por Lia Jelin (quien ya tiene en su haber gran cantidad de puestas corales como las conocidísimas "Confesiones de Mujeres de 30"  o "Monologos de la Vagina") acierta una vez más en la velocidad que le imprime a la comedia, con un libro que tiene momentos completamente desopilantes tanto en cada una de las presentaciones como en el segundo acto, cuando estos seis personajes juegan al "Monopoly" - versión moderna de "El Estanciero"- para matar el tiempo.

Sobre el final, hay algunos puntos de contacto con otra muy buena obra que tuvo su puesta en Buenos Aires "El método Gronholm" que apelan a una sopresa final para darle cierre a esta comedia llena de adrenalina escénica por parte del elenco y momentos francamente delirantes y muy divertidos.
Tanto el elenco como la dirección aportan una solvencia impecable para que un texto entretenido se enriquezca más aún y logre un vertiginoso ritmo que trasciende del escenario y el público, explota en carcajadas.

Y además de todo.... quien no tiene algún TOC que haga que estas criaturas en la sala de espera cuenten con nuestra modesta comprensión? Quien esté libre, que tire la primera piedra...

viernes, 14 de enero de 2011

La fama es puro cuento

"Somewhere" ("En un lugar del corazón")
de Sofia Coppola
con Stephen Dorff y Elle Fanning


Hace algunos años, la muy jóven Sofia Coppola asombraba con su irrupción como directora con "Las Virgenes Suicidas" un film con una mirada inquietante y muy honesta sobre la problemática de un universo adolescente.
Luego, ya consolidada su carrera con un Oscar al mejor guión original con "Perdidos en Tokio" ("Lost in translation") tuvo un traspié comercial con la controvertida "Maria Antonieta" y esta semana se estrena su cuarto film: "Somewhere - En algún lugar del corazón" que ha sido la película de apertura en el último Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

Lejos de la fuerza y del compromiso que ostentaba su primera película y con algunos puntos en común del binomio que comandaba "Perdidos...." este nuevo film de Sofia Coppola cuenta la historia de un astro del cine, Johnny Marco -interpretado por Stephen Dorff-  que ha protagonizado algunas películas de acción y es ahora una celebridad, mal que le pese.

Vive, transita, habita una vida completamente artificial. Se encuentra alojado en el famosísimo hotel Hollywoodense "Chateau Marmont" y lo tiene todo pero a su vez, no tiene ni un hogar ni una familia. Ni un eje.
Durante toda la primer parte del film, Coppola nos invita a espiar ese mundo tan glamoroso como vacío y aburrido con un estilo similar al del legendario movimiento cinematográfico de la nouvelle vague, filmando largas tomas de momentos cotidianos del protagonista, con pocos diálogos y con un rumbo incierto.
La cámara -delicada como siempre- se pasea y fisgonea la vida de esta celebrity popular: pero al rato, este muestrario se torna tan poco interesante como Johnny Marco percibe a su propia vida.

Pero llegará finalmente el cambio a la vida de este actor del star system cuando discusión con su ex mujer mediante, llega a compartir su vida su hija de 11 años, que es casi una desconocida para él.


Con el peligro de rozar algunos lugares comunes al describir el vínculo padre-hija (donde todos nos hemos preguntado cuánto de biográfico hay en la inclusión de algunas escenas referidas al mundo del espectáculo) y cayendo en algún mensaje moralista sobre el aprendizaje de vida de la mano de los propios hijos, lo que uno más se pregunta es el motivo por el cual Sofía Coppola se habrá decidido a filmar esta historia con poco pulso dramático y que no aporta demasiado ni a su carrera ni a la manera en que el cine ha abordado esta temática.

La brillante actuación de Elle Fanning como la hija y un lucimiento particular para Stephen Dorff en el rol principal, salvan que la película no se vaya a pique desde la primer escena.

Obviamente que si "Somewhere" fuese el debut de una nueva promesa del cine independiente americano, podría ser el inicio de una carrera promisoria, pero teniendo en cuenta que Coppola ha sido ganadora de un Oscar en el rubro Guión y tiene en sus manos la posibilidad de filmar lo que se le ocurra -porque es evidente que tiene a las productoras a su favor- no ha elegido un tema interesante ni ha sabido profundizar en una relación que daba para mucho más.

Para colmo de males, un vuelco existencialista sobre el final desentona completamente con el tono que Coppola venía trabajando en el resto del filme. Un ejercicio de estilo que no llega a mucho más que eso.

domingo, 9 de enero de 2011

Otra joya de Sylvain Chomet: "L'illusionniste"

"L'illusionniste" ("El ilusionista")
un film de Sylvain Chomet
basado en el guión original de


Hace unos cuantos años, en uno de los tantos films imperdibles que se anunciaban en el BAFICI estaba en todos los listados de la crítica un film de animación: "Las trillizas de Belleville - Les tripplettes de Belleville" y recuerdo un domingo por la tarde con un cine América completamente repleto, tantos chicos, adolescentes como adultos, disfrutaron por igual de esa rara joya de la animación plagada de humor, ironía y una pizca de delirio creativo.
Seguramente quienes la vieron en aquel momento, o un poco más tarde cuando fue estrenada comercialmente, todavía recuerden vividamente a todos sus personajaes: el ciclista corriendo el Tour de France con un entrenamiento delirantemente rígido, su perro, su infancia tan marcada y ese trío de cantantes tan particular como inolvidable.

Algunos años después, encontrarse nuevamente con el estilo de animación de Sylvain Chomet vuelve a ser un enorme placer de 80 minutos sutilmente creativos. En este caso, ya no hay tanto humor como en su filme anterior, todo es mucho más medido y en función de rendirle un entrañable homenaje a la figura y a la obra de otro gran maestro: Jacques Tati.

Este director francés, creador de las aventuras del Sr. Hulot en "Mi tio" o en "Las vacaciones del Sr. Hulot" y de sus otras obras como "Playtime" y " Dia de fiesta" es quien ha dejado escrito -y sin filmar- el guión de "L'illusionniste".  La hija del director, Sophie Tatischeff, a quien está claramente dedicado, ha decidido llevar a cabo ese sueño de su padre, de la mano de otro gran artista como es Sylvain Chomet.

Con todos los tópicos que recorren la obra de Tati pero fundamentalmente centrado en el demoledor paso del tiempo sobre el/los artista/s, en "L'illusioniste" se rinde homenaje a esos artistas que han sido juglares, bohemios, itinerantes, llevando su arte a cada rincón, a cada pueblo, a cada teatro.
Un estilo de arte que fue erosionado por el paso del tiempo, por la tecnología, por los nuevos astros que aparecieron en cada rubro sin un mínimo camino recorrido, estrellas que se forman por el sistema mismo y que ya desaparecerán de la noche a la mañana.

Contra todo eso resiste el protagonista del film, alter ego indiscutido del propio Tati y su Monsieur Hulot, que va de aquí para allá con sus artefactos para hacer sus trucos, su malhumorado conejo y su afiche para desplegar en cada uno de los lugar en donde se presente.
Y aunque ya casi nadie esté  interersado en su performance tan carente de histroinismo y efectos especiales seguiremos los pasos de este ilusionista que resiste y se niega a cambiar, que sigue a a contrapelo del avance aplastante del cambio capitalista, obsesión y crítica que aparece en casi todos los filmes de Tati.

Chomet no duda ni un segundo en el estilo que le imprime al relato, un tono inmensamente cargado de nostalgia, de una sensación de melancólica que aparece desde las primeras escenas, en donde uno como espectador queda solidarizado con la pena que atraviesa a este mago errante de una tristeza a flor de piel.


El ambiente de los artistas de variedades, reunidos genialmente en un hotel donde los lleva el manager general hará que nos encontremos con un ventrílocuo que trata de subsistir, un trío de gimnastas acróbatas y un depresivo payaso que también marca el fin de toda una época.
Con guiños y autoreferencias a sí mismo (en una escena el personaje entra a un cine donde están dando "Mi Tio") el tono nostálgico que irradia la historia es a la vez un gran homenaje a todos los artistas de una época que han tratado de subsistir mostrando su arte contra tanta nueva estrella recién llegada, como una despedida y un manojo de recuerdos de un tiempo pasado.
Casi como un homenaje a sí mismo que plantea Chomet, sosteniendo un estilo de dibujo clásico, sin ningún tipo de efectos especiales, contra tanto 3D y computadora que abunda en cualquier producción del género.

Sin más diálogos que algunas líneas balbuceadas en diferentes idiomas, tan universales como el idioma gestual, la historia transcurre con más gestos que palabras, donde Chomet alcanza a contrarnos la historia de este artista en un mundo de artistas, la magia de un show por más pobre que sea y el encuentro de este hombre simple con una niña/señorita que lo sigue en su camino, Alice, con la que entrabalará un lazo entrañable, nueva autoreferencia que hace Tatí al vínculo con su propia hija que apenas conoció.

Con este estilo  sumamente particular, con la simpleza del dibujo más clásico que ya casi ha desaparecido en el cine de animación de hoy en día, logra otra rara joya, hipnóticamente bella, profundamente melancólica y absolutamente única, diferente a todo lo que hemos visto. Imperdible.

viernes, 7 de enero de 2011

La vida te despeina

"Enredados"
de Nathan Greno & Byron Howard
con las voces en la version original de Mandy Moore, Zachary Levy y Donna Murphy
en version 2D y 3D - Copia Subtitulada solamente en Cinemark Palermo

Blancanieves era la más bella del bosque, mucho más que la Reina, y por lo tanto, tuvo que pagar con un exilio forzado en pleno bosque lidiando con siete enanitos que necesitaban una figura maternal que les pusiera limites y orden en sus vidas. La Bella Durmiente pinchada con la aguja de una rueca duerme que te duerme el sueño eterno hasta que venga el príncipe (azul?) y la saque del letargo.

Rapunzel, la princesa heroína de "Encantados" -la nueva comedia animada de Disney-, ha nacido como toda buena princesa en cuna de oro pero el poder que tiene su larga cabellera hizo que la bruja Gothel la secuestrara desde bebé y la mantuviese alejada en una torre en el medio del bosque, sin contacto social alguno, para que su mágica, larga y rubia cabellera le diese la juventud eterna con sólo cantar la canción que activa poderosamente ese mágico secreto.



Basado en el cuento "Rapunzel" de  los hermanos Grimm -aunque demasiado libremente-, "Encantados" nos trae a una princesa más ligada con el espíritu aventurero de Ariel ("La Sirenita") que de las más clásicas princesas de Disney. Tiene de Ariel toda la vitalidad, las ganas de conocer otro mundo, de salir al exterior y de vivir su vida, desatándose -aunque le cueste- de los mandatos familiares.
Comparta también con Jazmin (de "Alladin") el sabor de la aventura prohibida y de estar enamorada del bandido seductor. Sin embargo está envuelta en historias palaciegas y presiente la verdad: en el castillo sus padres,  la esperan ansiosamente hace más de 18 años.

El estilo posmo de esta nueva heroína de Disney viene mezclado con un vertiginoso ritmo de aventuras y persecusiones, sin dejar de lado el mundo clásico que envuelve a la historia. Si a esto le sumamos las canciones de Alan Menken (ganador del Oscar por "La Sirenita" y "La Bella y la Bestia") -aunque en algún momento alguna parezca que está un poco de más como pasaba en "Hércules"- que logran momentos geniales de comedia musical como el despliegue en la taberna al ritmo de "I have a dream" (les dejo abajo una pequeña muestra...) y la historia de amor con ritmo de comedia romántica de polos opuestos que se atraen, ya está sin lugar a dudas nuevamente servida,  la receta del éxito.


El guión, convengamos, no tiene la sutileza y la genialidad de los guiones de Pixar, pero John Lasseter, al mando actual de la compañía Disney,  le imprime certeza en la forma de contar el relato, logrando llegar a todos los públicos. Porque al mundo de las princesas, la comedia musical y la historia romántica completa, de la mano del papel de Flynn Ryder -quien ha robado una joya de la corona y está buscado por toda la comarca-, el más fuerte ritmo de aventuras.


El avance continuo de la tecnología a favor de la animación permite que algunas escenas queden más impactantes en 3D pero por sobre todo ayudan a crear escenarios y situaciones que se hacen cada vez más vívidas. Ya sea para lograr un clima de ensueño en la escena donde desde el bote Flynn y Rapunzel miran la suelta de faros de color -delicadamente deliciosa-, para darle vida a la larguísima cabellera de la heroína que será un perfecto multi-uso (liana, escalera, hamaca, arma letal, todo es posible!) hasta una impresionante escena de acción en un dique que está a punto de estallar, lejos, lo más impactante en técnica que logra "Enredados".

Agil, divertida y sin apartarse de la historia clásica que forma una típica receta con happy ending incluido este nuevo producto Disney tiene el timing perfecto de toda buena película de animación con el adicional de toques de mucho humor de la mano del inseparable compañero de Rapunzel, en este caso, un simpatiquísimo camaleón llamado Pascal , quien sin hablar una sóla palabra tiene en sus expresiones los pasajes más divertidos y delirantes de la película.
Es evidente que Sebastián, el cangrejo de "La Sirenita" o Meeko, el mapache compinche de "Pocahontas" deben estar terriblemente celosos. Pascal, sin dudas, se roba la película.