lunes, 1 de noviembre de 2010

Una Avenida politicamente incorrecta


"AVENIDA Q"

de Jeff Whitty
dirección Natalia del Castillo y Santiago “Tato” Fernández.
elenco: Mariano Chiesa, Natalia Volonnino, Federico Salles, Germán Tripel y Silvana Tomé



Como en toda comedia musical, el hilo argumental de "Avenida Q" es liviana... pero sorprende.
Cuenta la historia de Princeton, un recién graduado de la universidad que llega a la gran ciudad, teniendo que albergarse en el único barrio al que puede acceder por sus limitadas posibilidades económicas.
Es así como llega a Avenida Q y comienza a formar parte de un heterogéneo vecindario. Allí están Brian, el comediante desempleado y su prometida la terapeuta Chow FanNicky, el vago y su compañero de cuarto Rod -con la puerta del closet entreabierta-, un adicto a porno-Internet llamado Trekkie Monster y una maestra suplente de jardín de infantes llamada Kate. Y el portero del edificio es nada mas ni nada menos que Gary Coleman!!!
A poco de empezar el show quedamos completamente deslumbrados. La mayoría de estos personajes no son de carne y hueso, parecen salidos del universo de Jim Henson, el creador de los Muppets, ya que la mayoría de ellos son "monsters" de peluche.
Es un gran mérito de todo el elenco, la ductilidad que han ganado en el manejo de estas "criaturas" que uno queda prácticamente atrapado en ese universo de marionetas, sin darse cuenta que tras esos muñecos están los actores.
La velocidad de la puesta, el ritmo de las canciones y por sobre todo el brillante trabajo de adaptación en el libreto, hacen que instantáneamente uno pueda disfrutar de "Avenida Q" pensando en que los personajes perfectamente pueden ser vecinos nuestros.



Y otro de los tantos aciertos que tiene ese musical, es el de tocar todos aquellos temas que en otros musicales como "Rent" conducían irremediablemente al dramatismo y a la tragedia, ahora en un tono irreverente, plagado de comedia. Con una velocidad de sitcom, mucha ironía, mordacidad y líneas tan políticamente incorrectas como desopilantes.

En cada canción -y en las situaciones que las van conectando- los personajes hablan con total soltura de temas como: la pornografía, del abuso de internet, de la falta de ideales en la vida sin responder a ningún modelo, de la discriminación, de la droga, de la homosexualidad, la ecología: es como si todos los temas que a la sociedad norteamericana le cuesta digerir se hiciesen presentes, directa o tangencialmente en "Avenida Q" generando una complicidad extra con el espectador que sabe que detrás de una canción pegadiza hay un mensaje que es una especie de cachetazo a las posturas más rígidas.

La sincronización en todas las situaciones (hay escenas en que mientras otra persona maneja el títere, el protagonista sigue prestando la voz aún cuando él se encuentra manejando otro personaje), la ductilidad en el manejo de los títeres acompañándola con la actuación generando empatía con cada personaje y el timing perfecto que logran cada uno de los protagonistas logran dar más de una sorpresa.
En el elenco, brillan todos por igual, las actuaciones de Mariano Chiesa (absolutamente increíble en todas sus facetas!), Natalia Volonnino (en reemplazo de Melania Lenoir que había estrenado la puesta), Federico Salles (brillante después de su excelente papel en "Despertar de Primavera") y Germán Tripel son los protagonistas de la obra, mereciendo una especial distinción Silvana Tomé por la absolutamente desopilante y bizarra composición de Chow Fan, la oriental del barrio.
 
La dirección ha sabido brindar un trabajo de excelencia para una obra que si bien a priori suena bastante simple, tiene una puesta extremadamente dificil de lograr.
Como si fuese poco actuar y manejar cada uno de sus "monsters", los protagonistas deslumbran también cuando cantan. Es sorprendente el desdoblamiento vocal de Voloninno como la tierna Kate y también como la infartante Nicky, la voluptuosa reina del cabaret de la ciudad y la fuerza de Mariano Chiesa en cada canción.
Dos ositos 100% políticamente incorrectos -otro hallazgo de los intérpretes- y el mismísimo Gary Coleman (resucitado?) completan el cuadro de una comedia musical absolutamente imperdible.

1 comentario:

bb dijo...

Marcelo, muy buena la crítica.- Quería avisarles a todos los fans que quieren volver a verla y a aquellos que aún no la vieron que pueden conseguir entradas con 50% de descuento sin ningún requisito especial de miércoles a domingos y para todas las funciones en TICKETS Bs As en Diagonal Norte y Cerrito. Pueden ver más en www.ticketsbuenosaires.com.ar