lunes, 21 de junio de 2010

Ozon: otra película de un cineasta particular

"El Refugio" ("Le Refuge")
de Francois Ozon
con Isabelle Carré, Melvin Poupard, Marie Rivière y Claire Vernet

Hace pocas semanas se estrenó "Ricky" de este particular director francés que indudablemente encuentra un  placer especial  en la búsqueda de expresión mediante distintos géneros y diferentes propuestas estéticas y de estilo cuando aborda la dirección de cada una de sus películas. Su último trabajo "El Refugio" abre con un primer capítulo extremadamente duro: una pareja joven, adicta a la heroína, consume hasta perder la noción del tiempo. Son unos pocos minutos en donde Ozon puede mostrar con extrema crudeza, una sensación de asfixia, de locura y de pérdida. A los pocos minutos, cuando la madre del muchacho entre al departamento con unos potenciales compradores, encontrará a su hijo muerto y a su novia, Mousse, en estado de coma.

Mousse va a despertar, pero para enterarse en el hospital que está embarazada de 8 semanas. Ella no quiere abortar -como pretende la familia de su novio, típicamente burgueses de la clase alta francesa-.
Elige entonces recluirse en una casa de las afueras de París, préstamo de un hombre que ha tenido en algún momento un vinculo sentimental con ella.
La visita de Paul, el hermano de su novio fallecido da lugar al inicio de una nueva relación y a que Ozon pueda abordar algunos temas recurrentes.

En "El refugio", Ozo vuelve sobre la maternidad (que aparece fuertemente en "Ricky"), la reclusión y la desaparición (como en "Bajo la Arena") y principalmente con el personaje de Paul, es nuevamente la ocasión de tocar temas vinculados con una mirada activa sobre la comunidad homosexual (ya sin un tinte dramático como en "Tiempo de Vivir" sino con una mirada esperanzadora sobre la pareja y la posibilidad de ejercer la partenidad y de inserción en el ámbito social y familiar).


La principal ventaja en el relato de Ozon es su sencillez, pero por sobre todo la mirada completamente despojada de sentencias que cubre a sus personajes. Brinda una mirada amorosa que permite entregarles la posibilidad de redención, cada uno en su camino y de reformular lo vivido y el tiempo por vivir.

Con un relato mucho más convencional que en su ultima entrega ("Ricky") y con una ajustadísima actuación de Isabel Carré en el rol protagónico de Mousse casi excluyente para la construcción de esta película (con un trabajo en las antípodas de las desquiciada de "Anna M - Obsesionada" o diferente al paso de comedia de "La cliente") y con la presencia magnética de Louis Ronan – Choisy en el rol de Paul; este último trabajo de Ozon lo sigue mostrando en su madurez creativa.
Nos deja en su final, los enigmas presentes inequívocamente en el cine Ozon desde siempre, los temas que deja abiertos para la reflexión, en una nueva e interesante incursión en su mundo.

jueves, 17 de junio de 2010

Una Gran Manzana cortada en fetas....

"New York, I love you"

dirigida por Mira Nair, Brett Ratner, Natalie Portman, Yvan Attal, Fatih Akin, Shekhar Kapur y otros

con Bradley Cooper, Ahyden Christensen, Natalie Portman, Orlando Bloom, Christina Ricci, Andy Garcia, Ethan Hawke, James Caan, Cloris Leachman, Julie Christie, John Hurt, Robin Wright Penn y elenco

Primeramente circuló en DVD y luego ha sido finalmente estrenada en cine, esta novedad al estilo de "Paris, je t'aime" en donde se reúnen nuevamente un grupo de directores, para contarnos cada uno su historia de amor, en este caso, teniendo como telón de fondo a la big apple: New York.

Y es siempre una delicia ver lo imponente de esa ciudad con sus diferentes barrios y su heterogeneidad exhultante. Brooklyn Bridge, Chinatown, la calle 42, Braodway, Tribeca, el Central Park, Strawberry Fields, los rascacielos.... pero perfectamente uno podría disfrutar de lo mismo en un exquisito documental para televisión. Porque en este caso, las diferentes historias situadas, excepto por algunas excepciones, no tienen ningún interés particular en la construcción del relato ni están contadas de alguna forma novedosa por parte de los directores.

De todos modos, por la velocidad y la brevedad de cada historia, no hay tiempo de aburrirse, el film en sí es divertido.

Su antecesora "Paris, je t'aime" tenía como cualidad, hurgar un poco más en la idiosincrasia parisina y cada una de las historias abría y cerraba presentando al quartier al que aludía. De esta forma, se presentaba en sí misma como una idea de relatos discontinuados, mientras que en este caso, en "New York, I love you" se trata pretenciosamente de busca un vehículo entre las deshilachadas historias, lo que no hace más que subrayar la inexistencia de hilo conductor y hacer de esa historia-nexo, la más inconsistente de todas.

El elenco es extenso y todos hacen trabajos al menos correctamente (aunque el trío Julie Christie - Shia Le Bouf - John Hurt en el delicado segmento de Shekhar Kapur son notables) pero no pasa lo mismo con la dirección de los cortos. Sobre todo, el que está dirigido por Natalie Portman sobre la historia de un padre negro que lleva a su hija al parque y es confundido por el resto de las madres como su cuidador es completamente desacertado en todo sentido con una mirada completamente perimida y discriminatoria.

Y es una lástima que las actuaciones en el segmento de Robin Wright Penn y Chris Cooper queden naufragando en el medio de diálogos sumamente faltos de interés, donde el palabrerío no permite acceder al verdadero centro de la historia.

Por otro lado, sobresalen muy por sobre la media el de Fatih Akin (espléndido director de "Contra la Pared" y "Al otro lado" sobre un pintor que le propone a una bella mujer oriental que pose para él con el Barrio Chino como centro del cuento), el de Yvan Attal con Ethan Hawke y Maggie Q con un pequeño giro sorprendente en el final de una conversación a la salida de un bar y por la picardía cómplice del guión se destaca  el de Bret Rattner con la promesa que hace un jóven de llevar a la hija del farmacéutico al baile de promoción, dando lugar al segmento más divertido de las 11 historias.

No hay mucho más para comentar de esta gran manzana cortada en lonjas, muchas de ellas acarameladas y otras que sólo quedan para hacer compota.

miércoles, 16 de junio de 2010

Libertad, Igualdad, Fraternidad

"FRANCIA"
de Israel Adrian Caetano
con Natalia Oreiro, Milagros Caetano, Lautaro Delgado, Moica Ayos, Violeta Urtizberea y la participacion de Lola Berthet

Asi como semanas atrás con "Carancho" (ver critica), Pablo Trapero subrayaba sus intenciones como cineasta con un film totalmente alineado dentro de lo que es su filmografía, otro de los grandes directores del cine nacional actual, Israel Adrián Caetano (el director de las geniales "Un Oso Rojo" y "Bolivia" en cine o sus incursiones en la televisión con "Tumberos") se aleja diametralmente del estilo impreso en su propia obra, para aventurarse en la construcción de un film totalmente intimista.

"Francia" nos brinda una historia centrada en la problemática que atraviesa una pareja recientemente separada, que por motivos económicos decide volver a compartir la vivienda (él no tiene mucho dinero como para alquilar otra cosa, ella le propone alquilar una pieza que le queda libre en la casa).
Los vínculos devastados tras la separación, las tensiones del nuevo esquema de convivencia, un planteo de nueva dinámica familiar y la violencia implícita o explícita de los protagonistas, está atravesada por la mirada de una niña de 12 años, Milagros Caetano -hija del director-, testigo de todo lo que está sucediendo y lógico emergente del derrumbe familiar.

En las antípodas del nervio del thriller o el policial que Caetano filma magníficamente, en esta nueva película, elige deliberadamente filmar un microcosmos: una pareja quebrada y su hija, sin dejar de lado el rasgo social que acompaña a la historia y que se encuentra presente en toda su filmografía.

Cuando Mariana comience a presentar problemas para relacionarse con sus compañeros, problemas pedagógicosen general será la excusa para bucear en las relaciones parejas/ex-parejas, de padres-hijos, de  maestros-alumnos y sobre todo profundizar en la dificultad de la pequeña protagonista para lograr un equilibrio para  poder rearmarse en tiempos de tormenta.


Sin embargo, el desafío que propone una película más personal y más arriesgada, no hace salir a Caetano del todo airoso: por momentos la trama parece no tener un rumbo preciso algunas escenas demasiado "explicativas" no armonizan dentro de la trama, como si sólo estuviesen justificadas en la medida en que introducen uno de los tantos temas que la película quiere tocar.

Con una mirada crítica sobre todo a la imposibilidad de contención del sistema educativo y de generar ámbitos de asistencia social para los casos de estos niños que comienzan a fracturarse, fruto de estas separaciones conflictivas, el guión opta por presentar algunas viñetas, algunas situaciones, planteando una salida -si es que los personajes la tienen- demasiado liviana respecto del nivel con el que venia trabajando la historia.

Sin terminar de definir si prefiere dejar una mirada infantil sobre el mundo adulto y o un giro de la mirada del mundo adulto sobre el infantil, y contando un giro final complaciente, los resultados generales son parcialmente acertados.
No sin que esto signifique que "Francia" no sólo es interesante para poder ver una faceta diferente de la filmografía de un director talentoso que siempre  tiene buenas historias para contar, sino tambien por el trabajo de Natalia Oreiro y Milagros Caetano /madre-hija en el film/ y el de los actores secundarios (Lola Berthet, Daniel Valenzuela y Violeta Urtizberea, entre otros), aunque justamente el guión no logre incluirlos y poder desarrollarlos lo suficiente dentro de la trama.

Caetano asume un nuevo riesgo y si bien no logra un film que sobresalga dentro de su propia filmografía, vale la pena haberse arriesgado para mostrar una nueva faceta en la que quizás "Francia" sea el embrión de algunos proyectos futuros.

lunes, 14 de junio de 2010

Thriller con indiscutible aroma a Polanski

"El escritor oculto"
de Roman Polanski
con Ewan Mc. Gregor, Pierce Brosnan, Kim Catrall, Olvia Williams, Tom Wilkinson y Timothy Hutton.

Evidentemente con "El escritor oculto" Polanski demuestra una vez más que tiene un cierto estilo para contar historias que atrapa por sí mismo, incluso con las limitaciones que se pueda hacer en casa caso.
En una etapa completamente diferente a sus grandes clásicos como "El Bebe de Rosemary" "Repulsion" "El cuchillo bajo el agua" o "Chinatown", Polanski tiene la capacidad de adaptar una obra teatral como "La muerte y la doncella", arremeter con un clásico como "Oliver Twist" o introducirnos de lleno en el thriller como lo hizo en "Búsqueda Frenética" "La última puerta" o ahora mismocon esta, su última realización.

Un talentoso escritor profesional (Ewan McGregor) recibe como nuevo trabajo la reescritura de las memorias del Primer Ministro Inglés, Adam Lang (Pierce Brosnan), luego de que apareciese muerto en dudosas circunstancias el escritor anterior.
Para ello, se muda a la exentrica mansión de Lang y apenas comience con su tarea, un ex-secretario del gabinete inglés acusará  a Lang de haber autorizado la incautación ilegal de sospechosos de terrorismo y de haberlos entregado a la CIA para que los torture. Paralelamente a esta nueva cara de Lang, cree ver que todo lo que dice el escrito anterior es ambiguo, todo lo que se va descubriendo se contrapone sobremanera con las versiones oficiales de los hechos.
Será necesario que lo que era en principio una biografía se convierta en una especie de investigación vinculada con temas de la política, el espionaje, el poder entretejiendo una trama mucho más oscura de la que en apariencia existía cuando aceptó el trabajo.

Si bien el pulso que le imprime Polanski al relato es en algunos momentos demasiado moroso, lo interesante es como va tejiendo esa especie de tela de araña en la que se ve envuelto el protagonista, de una manera clara y precisa, mostrando cuáles son los vinculos que tiene Lang con el resto de los personajes y reservando algunas sopresas, como todo buen thriller para el final. La puesta sumamente cuidada y una dirección de actores impecable es lo que hace que "El escritor oculto" logre sobresalir de la media de cualquier otro thriller que nos pudiese haber traido Hollywood.


Las actuaciones de Ewan Mc. Gregor y Pierce Brosnan se ven acompañadas por un elenco secundario de primer nivel donde se distingue el trabajo de Olivia Williams (mujer de Lang, que comienza a tener un romance con este escritor por encargo) que sabe encontrar los matices necesarios para mantener su enigmática figura a lo largo de todo el relato y en papeles de menor importancia pero con actuaciones ajustadas a la trama están Kim Catrall (lejisimo de su papel frívolo en Sex and the City) y Tom Wilkinson

Si bien el desenlace puede parecer abrupto y asonante con la calidad restante de la trama, Polanski nos regala una última escena como "epílogo" del film -una vez desentrañado el misterio-, que es de una exquisitez que justifica cualquier tropiezo que haya tenido la trama para llegar al desenlace y nos seduce una vez más con la calidad con la que filma y nos cuenta una historia.

domingo, 6 de junio de 2010

Abandono de persona?

"Por tu culpa"
de Anahi Berneri
con Erica Rivas, Osmar Nuñez, Rubén Viani y Martha Bianchi

Anahi Berneri debutó en cine con "Un año sin amor", una historia de amor en el marco del HIV y prácticas masoquistas. Cambió totalmente de género cuando en "Encarnación" decidió contar la historia de una vedette de los años ´80 que decide volver a su pueblo natal y reencontrarse con su familia y sus  raíces.
En su tercer filme, "Por tu culpa" vuelve a explorar un terreno y un registro diferente, y quizás sea éste el mayor valor que tenga la filmografía de Berneri: de jugarse en cada una de sus películas, apostar al riesgo y ganarle.

"Por tu culpa" es el relato de lo que sucede durante una noche en la vida de una mamá con dos hijos pequeños (2 y 9 años) que tiene que lidiar con el cuidado de ellos, su trabajo profesional, la falta de ayuda del entorno y con su ex-marido del que está recientemente separada.
Entonces mientras Julieta (Erica Rivas en un impresionante tour de force actoral) intenta terminar un trabajo que tiene que presentar al día siguiente, la cámara nos va mostrando el desorden generalizado en que se mueve esta familia. Los chicos mirando la tele hasta altas horas de la noche negándose a ir a dormir, se pegan, discuten entre ellos, se lastiman ... y Julieta está completamente desbordada, no sabe / no puede / no le importa (?)  poner límites a esa situación. Cuando dentro de ese juego incesante y cada vez más riesgoso, el menor de los hermanos se cae de la cama lástimandose un brazo, comenzará un nuevo calvario para Julieta: una noche en la clínica donde nada será como ella espera.

Mientras que ella sólo fue a buscar ayuda, un diagnóstico, una seguridad de que su hijo está fuera de peligro, los médicos, en cambio, tratarán de retenerla a la espera de que a la mañana siguiente reciba ayuda psicológica. Ellos evidencian una familia con graves problemas.
La parálisis de Julieta ante las sospechas de los médicos por los golpes que presentan los chicos, su desesperación ante la falta de contención familiar y su asfixiante necesidad de escapar del hospital (y volver a su casa, refugio en donde se siente segura) son narrados por Berneri con un estilo que puede remitir a la última etapa del Dogma (la cámara nerviosa, los primeros planos y los gestos y las miradas por sobre los grandes diálogos) pero más aún al cine de los hermanos Dardenne ("Rosetta", "El hijo", "El silencio de Lorna").

Esto mismo que distingue a la forma que tiene Berneri de contarnos la historia puede ser lo mismo que aleje a cierto espectadores que necesiten una historia con narración más clásica, más tradicional: en "Por tu culpa" la directora sólo expone los hechos, deja fluir las situaciones y las reacciones de que sus personajes tienen durante esas horas. No toma partido por ninguno de ellos, ni los condena ni los apoya.
No hay juicios de valor: ni para la madre que no puede poner límites, ni para su ex-marido que reclama un rol maternal que ella supuestamente no cumple -como tampoco su madre cumple el rol tradicional de la abuela-, ni para la violencia doméstica que se ha instalado casi sin quererlo, por las presiones de la vida cotidiana.

Todo queda allí expuesto abiertamente, para que cada uno de nosotros, pueda sacar sus propias conclusiones.  

jueves, 3 de junio de 2010

Es posible ser fiel a uno mismo?

"El descenso del Monte Morgan" ("The ride down Mt. Morgan")
de Arthur Miller - Versión de Masllorens y G. del Pino
dirección: Daniel Veronese
con Oscar Martinez, Carola Reyna, Eleonora Wexler, Ernesto Claudio, Malena Figó y Gaby Ferrero
Teatro Metropolitan 2

El Sr. Felt (Oscar Martinez) ha tenido un accidente automovilístico al intentar bajar el Monte Morgan en una noche de tormenta. Y allí se encuentra, postrado en una cama de un hospital que él desconoce. La enfermera que lo cuida le avisa que en la sala de espera están su señora y su hija.
Felt se pone muy nervioso, se altera notablemente, sabiendo que en cualquier momento llegará Leah, su otra mujer con la que lleva una doble vida desde hace nueve años.
Allí, en la sala de espera, de una manera completamente tragicómica, ambas se enterarán de la existencia de la otra. La mentira que Felt ha logrado sostener durante todo ese tiempo quedará al descubierto, con dos familias armadas, en dos ciudades distintas.

El texto de Miller es potente: desde el inicio dispara violentamente apuntes críticos sobre el  matrimonio -y dentro de él la convivencia, el sexo, el aburrimiento, la pasión-, la mentira, la doble moral, el dolor que la metira provoca en nuestros afectos, el deseo, la honestidad con uno mismo, la traición, la fidelidad, el engaño.
El triángulo amoroso crudamente expuesto a partir del accidente es quizás la forma inconsciente que haya encontrado Felt de poder expresar de otra forma, lo que no pudo poner en palabras: resolver de alguna otra manera la pequeña dosis de culpa, de sufrimiento que lo acompaña a partir de esta decisión de compartir su vida con dos mujeres, su imposibilidad de optar por una de ellas, de amar a ambas -en diferentes situaciones, pero de una manera completamente genuina-.

¿Porqué elegir por una de esas dos vidas excluyendo a la otra? ¿Es que acaso sus mujeres no han sido felices todo este tiempo? ¿Es que acaso Felt no le ha dado sus hijos que son lo más importante que cada una de ellas tiene? ¿Es posible vivir siendo fiel a lo que uno siente, apartándose del deseo por tratar de cumplir con reglas sociales impuestas? ¿Realmente nadie sabía lo que estaba pasando?

Todas estas preguntas flotan en la interesante puesta de Daniel Veronese (quien ya había demostrado su enorme capacidad en las producciones de "El periférico de Objetos" y también en el teatro comercial con las geniales puestas de "La forma de las cosas", "Gorda" y "El método Gronholm") acompañado por la escenografía de Alberto Negrín que llama la atención por su exquisitez y su liviana simpleza.

Como en todas las obras dirigidas por Veronese, las actuaciones son un festín interpretativo. Desde los roles secundarios (impecable Gaby Ferrero como la enfermera, Malena Figó y un exacto Ernesto Claudio) hasta el trío protagónico, Veronese logra un equipo completamente homogéneo en excelencia.

Las dos vidas de Felt se debaten entre la fría e inteligente Theo (Carola Reyna) y la joven y sensual Leah (Eleonora Wexler), polos opuestos que convergen en los deseos de este hombre que no quiere optar por ninguna de ellas, pudiendo tener la completud que le brindan ambas.

Carola Reyna brilla cuando explota en su bronca, en sus reproches, en lo incomprensible de su descubrimiento, en el dolor de la traición. Logran un exquisito trabajo, con notables matices, que trasmite toda la dualidad de sus sentimientos. Por su parte, Wexler derrocha sensualidad en las escenas de los primeros encuentros con Felt y arrasa con convicción en los tramos más duros de su personaje.
Oscar Martinez se luce en un papel que parece haber sido escrito para que él lo disfrute, acariciando el texto con el ritmo personal que le imprime,  haciendo creíbles todas y cada una de sus afirmaciones, de sus vacilaciones, de sus conflictos.

Interesantes flashbacks que nos cuentan situaciones que rearman el rompecabezas de la historia sobre los hechos pasado, retroalimentan el sentido de lo que viven hoy todos estos personajes, allí donde un accidente los ha unido en una encrucijada de decisiones y de enfrentamiento con la dura verdad, que a veces cuesta asumir.
Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio.