domingo, 31 de enero de 2010

Nine: lo más atractivo es el afiche...

"Nine - una vida de pasión"
de Rob Marshall
con Daniel Day Lewis, Marion Cotillard, Penélope Cruz, Sophia Loren, Kate Hudson y Nicole Kidman

El director de "Chicago", Rob Marshall, vuelve a adaptar otro musical a la pantalla. "Nine", musical conocido en Broadway y basado en la película "8 y medio" de Federico Fellini, a diferencia de otros musicales, no tiene ni canciones pegadizas ni grandes cuadros donde desplegar vistosas coreografías o grandes escenografías.
Sin embargo, hay algo de "Nine" que es interesante, sobre la vida un director de cine tratando de reflotar su carrera mientras intenta estabilizarse también en su vida emocional.

Pero definitivamente Marshall desacierta que desacierta en más de un sentido. En cuanto a la puesta, plantea a Guido Contini, este director italiano viviendo en Italia, pero hablando inglés con una molesta e impostada tonada italia al mejor estilo cocoliche. Además, se desaprovecha enormemente la posibilidad que da el cine de "airear"  la historia, sometiéndola a una misma locación para los cuadros musicales, resaltando su teatralidad.
Intercalados con estos cuadros musicales se van mostrando fragmentos de la vida de Contini, atormentado ante la falta de ideas para su próxima película mientras lo visitan en cuerpo o en alma las mujeres que lo han marcado durante su vida.


Desfilan entonces, unidas por una trama sumamente deshilachada que no logra darles cohesión, su mujer (Marion Cotillard), su amante (Penélope Cruz), su madre (Sophia Loren), una entrevistadora de una revista americana (Kate Hudson), una prostituta que marcó su infancia (Ferguie, algo lejos de la matrona de Amarcord), su musa inspiradora, Claudia -quizás un homenaje a lo que fue Anita Ekberg para Fellini en un cuadro musical al borde de una fuente que hace recordar a "La Dolce Vita" (musa a cargo de Nicole Kidman) y la diseñadora de vestuario de sus films (Judi Dench).

Cada una de ellas por separado tendrán la posibilidad de cantar y "bailar" como en todo musical que se precie de tal. Sólo logran brillar Marion Cotillard y Penélope Cruz (extremadamente sensual con una cámara que parece secucida por sus embrujos en el cuadro musical más logrado del film) y acompaña Judi Dench en un cuadro homenaje al Folies Berger muy pintoresco aunque absolutamente anti-funcional a la trama y totalmentre prescindible.
Nicole Kidman sigue absolutamente tan gélida como siempre y el mayor desacierto del elenco esel protagónico de  Daniel Day-Lewis a quien no se le cree ni cuando canta ni cuando intenta bailar, pero sorprendentemente tampoco logra darle carnadura a las partes dramáticas que juega entre cuadro y cuadro musical.

La conjunción de un elenco de estrellas de este calibre y el oficio que había demostrado Marshall para el musical, hacían esperar de "Nine" una adaptación a la pantalla, cuanto menos, interesante. Sólo logra algunos destellos (las escenas de la niñez de Guido, el diseño de arte de los cuadros musicales de Loren y Dench, la sensualidad irrefrenable de Penélope Cruz y el talento de Cotillard en una canción emocionante) y nos deja el sabor amargo que a la entrada del cine, el afiche, fue lo más atractivo de todo.  

martes, 19 de enero de 2010

El silencio de Nora

"Cinco dias sin Nora"
guión y dirección: Mariana Chenillo
con Fernando Luján, Ari Brickman, Angélica Pelaez y Verónica Langer

Hay películas que logran enamorarlo a uno desde los primeros minutos. Y "Cinco días sin Nora" es evidentemente una de ella.

Una vez vista, me explico perfectamente porque en el Festival de Mar del Plata no solamente se llevó el Premio más importante, sino también porqué fue la única película que agotaba las entradas muchas horas antes de que comenzara la función. Y por suerte esta joyita llega a los cines, renovando los aires de una cartelera con tanto tanque hollywoodense, con mucha producción pero no con tanta calidad.

Esta película mejicana, enamora al público, a la crítica y al Jurado de los Festivales por igual, porque trata sencillamente de temas universales, sin grandilocuencias ni recursos impostados. Va directo al corazón.

La historia, es simple: Nora, después de 14 intentos de suicidio, logra su cometido dejando además un minucioso plan para que José, su ex-esposo, siga con rigor tode el proceso de su velatorio. No es un detalle menor el hecho de que Nora es judía y decide suicidarse en plena festividad de Pesaj, razón por la cual no solamente habrá que esperar que venga su hijo para enterrarla sino que habrá que dejar pasar las festividades. Y se complicará aún más si quieren hacerlo como marca el rito judío, cuando los rabinos se enteren de que no ha sido muerte natural...

Como adicional, una foto olvidada debajo de la cama -intencionalmente?- le hará descubrir a su ex-marido un secreto que mueve sentimientos muy profundos, aún después de tantos años de separación.

Lo que cautiva inmediatamente es la sencillez con la que está contada la historia. La facilidad con la que logra incorporar temas como la religión, el amor, la familia, los vínculos entre padres e hijos, la muerte y tantos otros, es el valor agregado de este guión delicioso que construye la directora Mariana Chenillo, el que está permanentemente atravesado por una alta dosis de humor negro, que alcanza momentos de comedia muy inteligentes y notables.

Todo se potencia por un brillante tour-de-force actoral de Fernando Luján -José, el protagonista excluyente de esta historia-. Un personaje totalmente cínico, cascarrabias, lo que hoy se diría "un políticamente incorrecto" a todo nivel (come pizza en pleno Pesaj y se la convida al rabino o para sacarse al cadáver de su mujer de encima no escatimará ningún tipo de esfuerzos y sostiene desde su más fina ironía: "Pero por favor, Dios no existe!" en su charla con el ayudante del rabino).
Y  Fernando Luján le saca el mayor de los provechos: logra momentos sutiles, emotivos, nos transmite una diversidad de matices tan sólo a veces con su mirada y se apodera de cada línea de diálogo con una naturalidad que se festeja, al igual que el resto del homogéneo elenco.

Sobre todo en su segunda mitad, la película logra abandonar un poco el tono de comedia y anclar más profundamente en esa historia de amor y desamor que unió con tanta fuerza a estos dos seres que aún separados no han logrado olvidarse nunca y es ahí cuando la historia gana en fuerza y en interés, demostrando que Chenillo pudo abordar esta pequeña gran historia no solamente desde un costado de comedia sino también fluir en una historia tan sencilla como entrañable.

Son de esas películas que siguen latiendo en uno, mucho, pero mucho tiempo más después de terminada la historia. De lo mejor del año, sin lugar a dudas

sábado, 16 de enero de 2010

Clooney: con millones de millas, pero esperando conexión

"Amor sin escalas" ("Up in the air")
de Jason Reitman
con George Clooney, Vera Farmiga y  Anna Kendrick

George Clooney es Ryan, un ejecutivo con  un trabajo algo particular: despide a aquellos cuyos puestos ya no son necesarios cuando hay  reestructuraciones en las empresas.

Su función lo llevará a viajar a lo largo y a lo ancho de los Estados Unidos. Su vida es fundamentalmente su trabajo, sus viajes en avión -le falta poco para acumular 10 millones de millas, objetivo que sólo 6 personas han logrado-, su casa es cada cuarto de hotel que visita... es el prototipo del solitario que no ha echado raíces.
Complementa su desagradable función con charlas de coaching empresarial donde aborda fundamentalmente el tema de los apegos y desapegos tanto a lo material como a lo vincular, logrando un éxito y un reconocimiento en lo que hace.

Opuestamente a lo que trata en sus charlas, ni sueña con formar una familia ni se preocupa del vínculo con sus hermanas. El compromiso afectivo no es una de sus prioridades...  hasta que en su vida aparecen casi en forma conjunta, dos personajes que lo harán reflexionar y que pueden impulsarlo a un cambio en su escala de valores tan rígida.

La primera, otra pasajera frecuente que se cruzará en alguno de sus vuelos y entablará una relación amorosa con él (Vera Farmiga). Por otro lado,  una joven graduada que entra a la empresa (Anna Kendrick, una revelación) y tratará de imponer nuevos métodos de despido del personal, más virtuales, para bajar costos y evitar los viajes aéreos de ciudad en ciudad. Este nuevo método -en caso de prosperar- impondría un cambio total en la metodología de trabajo y en la vida de Ryan.

Con referencias explícitas a "Amélie" -por un gag que toma de esa película- y otras implícitas a otro gran film francés, "Recursos Humanos" de L. Cantet, "Amor sin escalas" logra combinar un buen ritmo de comedia, agregando toques leves de comedia romántica y desde ese mismo lugar abordar un abanico de temas vinculados con las relaciones laborales, sobre lo dificil o lo sencillo de dar giros en nuestra vida y de la complejidad en las relaciones humanas y de pareja.

Jason Reitman, el director de "Juno" logra en esta nueva película un film menos independiente, más mainstream, pero con un guión sólido y convincente, con un interesante trabajo de los tres personajes principales. Y sorprende el excelente manejo en el guión de los temas relacionados con la frustración, el enojo, la angustia, las diversas reacciones de aquellos que son despedidos y que a cierta altura de su vida tienen que abordar una propuesta de  cambio radical en sus vidas.


George Clooney nuevamente aporta carisma, simpatía y todo su atractivo, a un personaje que por momentos es duro, intolerante, un tipo al que parece no importarle absolutamente nada del otro, enfrascado en su propio mundo, carente de compromisos. Con 6 nominaciones al Globo de Oro "Amor sin escalas" se presenta entonces como una interesante propuesta para tocar temas profundos con un agradable tono de comedia, sin perder inteligencia y con un guión que nos deja varias situaciones para la reflexión.

martes, 12 de enero de 2010

Victoria se escapó de Hallmark Channel

"La joven Victoria" ("The Young Victoria")
de Jean-Marc Vallée
con Emily Blunt, Miranda Richardson, Jim Broadbent y Rupert Friend

Cuando vi "Elizabeth" con Cate Blanchett, tanto la interpretación como las intrigas palaciegas presentadas en una puesta diferente y original, me dejaron sin aliento. El modo en que la historia estaba contada y la fuerza impresionante de Blanchett en su composición la hicieron tan inolvidable como otras reinas catacterizadas magistralmente por Judi Dench ("Shakespeare Apasionado" y "Mrs. Brown") o Helen Mirren ("La reina").

Cualquier productor/director que encare un nuevo proyecto de este estilo, tiene que contar una anécdota de palacio tan interesante que derribe lo ya fuera contado en tantas oportunidades para entregarnos un producto interesante u original.



Lamentablemente no es el caso de "La Joven Victoria", una película sencilla, muy correctamente filmada, con un estupendo trabajo de vestuario y escenografía pero que carece totalmente de fuerza al relatar este episodio donde con sólo 17 años, Victoria, le sucede en la línea del trono a su tío William que está a punto de fallecer y su madre intentará por todos los medios de disuadirla para que no acceda al trono.

El director canadiense Jean-Marc Vallée no profundiza en ninguna anécdota que logre mayor interés que el de pintar un retazo de la historia británica de manera sumamente tradicional (incluye narración en off y sobre el principio y el fin de la película nos informa mediante "carteles" lo que fue sucediendo -¡odio eso! el cine debiera intentar narrar, no poner carteles para explicar lo que pasa!).

Emily Blunt, nonimada al Globo de Oro por su rol de Victoria, afirma que se maneja mucho mejor en el terreno de la comedia como en "El diablo viste a la moda" "Sunshine Cleaning" o "The Jane Austin book club"  y entrega una actuación algo monocorde, falta de gracia, sólo iluminada en algunos momentos románticos pero muy poco creíble en aquellos donde debe imponer su rebeldía y reflejar las contradicciones propias del momento y del lugar que estaba ocupando.
Hacen buena pareja con Rupert Friend (de "El niño con piyama a rayas" y "Orgullo y Prejuicio") y en el elenco, han quedado relegados a dos papeles secundarios sin demasiado lucimiento particular dos grandes actores como Miranda Richardson y Jim Broadbent.

Conservando un estilo más típico de película de Hallmark Channel, "La Joven Victoria" apunta más a presentarse como un producto con impronta televisiva que cinematográfica.

domingo, 10 de enero de 2010

Besar al sapo...


"La princesa y el sapo" ("The princess and the frog")
un film animado de Ron Clements y John Musker
con las voces originales de Anika Noni Rose, John Goodman, Oprah Winfrey, Jenifer Lewis y Keith Davis


Con "La princesa y el sapo", el imperio Disney vuelve a mostrarse como pez en el agua en el terreno de la clásica animación "2 D" que tantos éxitos de público y de crítica le ha dado.

Animación clásica, argumento clásico: Tiana trabaja duro para cumplir el sueño de su padre: poner un restaurante. La ciudad es visitada por el Príncipe Naveen, un heredero en bancarrota que quiere buscar una chica de familia económicamente acomodada con quien casarse. Y recuerre a la ayuda del Dr. Facilier y su magia negra, quien engañadamente lo convierte en sapo. Ahora necesitará del beso de una princesa para salir del hechiz... y en un baile de disfraces, confunde a Tiana con una princesa y cuando ella lo bese, terminarán los dos convertidos en batracios, comenzando allí la gran aventura de recuperar su forma humana.


Lo más llamativo de esta nueva producción de la factoría Disney, es la elección de New Orleans con el marco de la celebración de Mardi Grass (Carnaval) -con reminiscencias de "El jorobado de Notre Dame"- para desarrollar la historia. Regada por elementos como el vudú, la magia negra del Dr. Facilier, las persecusiones en los pantanos de Louisiana y  la vieja bruja sabia Mama Oddie -sin duda el personaje más logrado del film con una canción a su medida, impactante y pegadiza- se completa con divertidos personajes secundarios como la insoportable Charlotte o el cocodrilo saxofonista.
Como bonus-track, y acorde con el tono afro-americano de la historia, las canciones se mueven al son del rythm & blues, el mejor jazz y hasta toques de gosspel en la impecable banda de sonido del genial  Randy Newman.

Los cuadros musicales y las animaciones relacionadas con el vudú y los "espíritus del otro lado", -que alejan al público infantil con un perfil sumamente negro, bien oscuro-, ganan por el toque irónico y delirante que tenía "Las locuras del emperador". Otras canciones cuentan con el despliegue zoológico y de animales danzantes que tenía "El rey león" o "Fantasía" y la velocidad con la que se mueven en la historia la mayoría de los personajes, se emparenta con la aceleración del genio de "Alladdin".
Para los fanáticos de Disney, encontramos referencias clásicas a "El libro de la selva" en algunas locaciones elegidas, a  "La espada en la piedra" en los duelos de hechizos y conjuros y "Pinocho" con la estrella que nos guía desde el cielo más un perfecto mix de todos los cuentos clásicos de las princesas más famosas de Disney, con mucho de la rebeldía de Belle ("La Bella y la Bestia") y otro tanto del toque autóctono de "Pocahontas", para esta Tiana, tan a tono con la era Obama.

Disney vuelve a demostrar que sabe hornear las mejores recetas de la abuela en materia de animación y que después de algunos fallidos como "El planeta del tesoro", "Atlantis" o mismo para algunos "Chicken Little", puede volver a los clásicos con toda la fuerza de una buena historia. Y en eso, aún no tiene competencia...

sábado, 9 de enero de 2010

Donde hubo fuego...

"Enamorándome de mi ex" ("It's complicated")
de Nancy Myers
con Meryl Streep, Alec Baldwin, Steve Martin, Rita Wilson y Mary Beth Hurt

Nancy Myers tiene en su haber comedias como "Lo que ellas quieren" con Mel Gibson y Helen Hunt, "Alguien tiene que ceder" con Jack Nicholson y Diane Keaton o "El Descanso" con Cameron Diaz, Kate Winslet y Jude Law.  Es decir, tiene bien en claro lo que le gusta al público y sabe mezclar una historia liviana y entretenida más el "gancho" de contar con estrellas hollywoodenses.

En este caso, la historia es tan simple como en las anteriores. Jane (Meryl Streep) se reencuentra con su ex-marido (Jake, Alec Baldwin) -quien la había abandonado diez años atrás por una mujer mucho más jóven- con motivo de la graduación del hijo de la pareja.
Coinciden en un hotel de New York y después de una cena regada por mucho alcohol... tratan de reeditar el amor que hubo entre ellos.

Él, por su parte,  parece extrañar la idea de hogar, de familia, de estar junto a sus tres hijos nuevamente -situación que parece que sus hijos también ansían-.
Y ella,  cae rendida ante su seducción, sabiendo que no está del todo bien lo que hace, pero con un dejo inicial de victoria.
Ambos quieren volver a divertirse, ser uno para el otro la grata compañía que han sido durante tantos años, de los que tienen tantos recuerdos para compartir.... y parece que no será cosa fácil.

Meryl Streep demuestra una vez más que resiste cualquier papel y  ella saca de su galera los cuatro o cinco "trucos" con los que sabe que va a ganarse a la platea.
Baldwin, por su parte, crece y brilla como comediante, se ríe de si mismo (de su panza y del paso de los años) y se entrega a un guión que le permite soltarse en un terreno donde ha brillado en televisión pero no tanto en el cine.
Los acompaña Steve Martin -como el arquitecto que mientras le diseña a Jane su cocina soñada tratará de conquistar su corazón-, quien post-cirugía estética (debe haberse tratado con el  mismo cirujano que Meg Ryan) tiene como una careta plástica que complica demasiado su gestualidad.

Aunque sobrevalorada (tiene una nominación al Globo de Oro como mejor película y otra como mejor Guión -donde por ejemplo dejaron de lado a "Up!" de Pixar que tiene un guión perfecto y genial) y con algunos puntos flojos como una excesiva duración y el haber desaprovechado a las cuatro amigas de Meryl que quedan perdidas en el guión a la mitad de la película -y en sus apariciones aparecen diálogos y miradas interesantes del universo femenino-, la carta de triunfo de "Enamorándome de mi ex" es una pareja central con mucha química, situaciones entretenidas y lo oportuno del guión de alimentar por un rato la fantasía de reeditar algún romance que siempre ha quedado en el camino. O porqué no, animarse a alguno nuevo...
Pero donde hubo fuego....

viernes, 1 de enero de 2010

2009: Poco ruido y pocas nueces

Un pequeño puñado de buenas películas y algunas propuestas interesantes, son el magro saldo de un 2009 donde realmente no pasaron grandes cosas en materia cinematográfica y las más interesantes hubo que ubicarlas en DVD porque nadie se animó a estrenarlas...

2009 -El podio

"UP! una aventura de altura" (Disney-Pixar) Un guión genial, personajes entrañables y una película que sin lugar a dudas es de lo mejor del 2009.



"El Secreto de sus ojos" (Juan José Campanella con Darín-Villamil-Franchella): una historia donde Campanella mezcla magistralmente tintes políticos, una historia de amor y el más interesante cine de género.Critica completa
"Bastardos sin Gloria": impresionante estreno de Quentin Tarantino con una lección de cómo se filma el buen cine. Impecable!.Crítica completa
"El Artista" (de Gastón Duprat y Mariano Cohn quienes en el 2010 estrenarán "El hombre de al lado", ganadora en el Festival de Mar del Plata): una lástima que no se le haya dado una mayor difusión a una película argentina tan original como inclasificable.
"Hace mucho que te quiero": impecable film francés de Phillipe Claudel, protagonizado por Kristin Scott Thomas en una lección sutil de miradas y gestualidad. Un drama potente.Crítica completa

Perlitas de buen cine

"Nunca es tarde para amar" ("Wolke Neun", Alemania, de Andreas Dressen) una historia de amor de gente de más de 60 filmada con una honestidad que asombra.
"Las flores del Cerezo" Doris Dörrie, la realizadora de "Sabiduría Garantizada", "Soy linda" y "Hombres" llega a un estado de madurez envidiable en este filme que rinde homenaje a "Historia de Tokio" de Ozu. Sobre padres e hijos, ciudades y antípodas, sobre la pérdida de un amor y los encuentros inesperados.
"Del tiempo y la ciudad" por unas pocas semanas el CineArte nos permitió ver esta joyita de Terence Davies con el retrato documental y personal de una mirada nostalgiosa al Liverpool de los `50 y `60.
"El primer dia del resto de nuestra vida" Deneuve, Almaric, Emmanuelle Devos y Chiara Mastroianni en el relato de una familia disfuncional, narrado durante más de dos horas y de forma raramente creativa por Arnaud Desplechin. Una familia en donde no se ahorran ni escatiman comentarios violentos mientras se dicen lo que sienten, a la cara, por más duro que sea.
Cierran el pelotón: "Rumba" una propuesta sumamente original con un humor que remite a Chaplin, Buster Keaton y tantos otros, "Háblame de la lluvia" de Agnés Jaoui, la directora de "Como una Imagen" y "El gusto de los otros" (Crítica completa), el cine americano independiente con "Una visita Inesperada" y la brillante actuación de Richard Jenkins que le valió la nominación al Oscar (Crítica completa), los hermanos Dardenne con "El silencio de Lorna" y la sensibilidad de "El Arbol de Lima".


Buenas Comedias

Para pasar un rato agradable, Hollywood nos trajo "Simplemente no te quiere", "Julie & Julia" para que Meryl Streep siga demostrando sus dotes de actriz todo terreno y Woody nos regaló "Vicky Cristina Barcelona" con Bardem, Penelope Cruz y Scarlett Johansson. Ya con tintes más independientes "500 días con ella", "Adventureland, un verano memorable" y la vuelta de Kevin Smith al cine con "Zack y Miri hacen una porno"(Critica completa).  Francia trajo "Por fin Viuda" e Italia aportó "Sonrisas y Lágrimas".
Dos comedias dramáticas que tuvieron poca repercusión pero que son interesantes de ver: "Cuando Todo Cambia -When she found me-" con Bette Midler, Helen Hunt y Matthew Broderick y "Sabor a miel -The secret life of bees-" con Dakota Fanning, Queen Latifah, Jennifer Hudson y Alicia Keys
Zack y Miri hacen una porno: fresca, divertida y la vuelta de Kevin Smith al cine

Lo que el Oscar nos dejó



"Milk"de Gus Van Sant con Sean Penn y su camaleónica plasticidad para desarrollar cualquier papel, la vuelta de Mickey Rourke y una actuación interesante en la aburridísima "El Luchador", Pitt y Blanchett se enamoraron en "El extraño caso de Benjamin Button" y Meryl Streep - Phillip Seymour Hoffman y Amy Adams brillaron en "La duda".
Eastwood y su nuevo opus "Gran Torino", Kate Winslet se alzó con un Oscar por "El Lector" basada en la brillante novela de Bernhard Schlink y los mayores aplusos del año fueron para "Slumdog Millionaire" con un Danny Boyle demasiado rendido a los pies de Hollywood.


Argentinisima(s)!: Puro Talento Argentino



Fue un año de interesantísimas propuestas con un espectro muy heterogéneo, que hizo crecer creativamente al ofrecer tanta diversidad temática. Pero también, el  de la vergüenza más grande que vi en muchos años en el cine como fue el caso de la inexplicable "Esperando la carroza 2" que no logró ni siquiera el nivel de un mínimo formato televisivo.

Superado este mal trago, hubo buenas comedias como "Música en Espera" y "Amorosa Soledad", sopresas gratas como "Horizontal/Vertical" (Crítica completa), el documental "Martha Argerich: conversación Nocturna" y "El último Verano de la Boyita".

Leonor Manso brilló en una película de cámara como "Luisa", cinematográficamente Lucía Puenzo no logró volcar la potencialidad de su libro en la fallida "El niño Pez", Celina Murga vuelve a sumirnos en el más profundo aburrimiento con "Una semana solos" por más premios y menciones que haya cosechado en tierras lejanas,  y esperaba un poco más de "Anita" el estreno de Marcos Carnevale que si bien es interesante sobre todo en su primer mitad, arrastra algunos problemas en el guión que la empequeñecen.

Y finalmente, una propuesta de animación nacional -que pudo verse también en 3D-, traspasando a la pantalla el mundo del cómic según la mirada de Fontanarrosa en un clásico del género, "Boogie, el aceitoso" (Crítica completa), otra de las gratísimas sorpresas argentinas del año.