sábado, 4 de diciembre de 2010

Una mente villanamente inquieta

"Megamente"

de Tom Mc. Grath
con las voces de Will Ferrel, Tina Fey, Jonah Hill y Brad Pitt
en versiones 2D y 3D, doblada al castellano y subtitulada

Como en un gran flashback, mientras nuestro protagonista -Megamente-, cae al vacio,  nos iremos enterando la historia de cómo es que llegó hasta allí.
Y si, para contar una historia, muchas veces vale la pena iniciarla en su principio. Es así como el guionista nos transporta hasta el momento en que por una explosión planetaria inminente, los padres de Megamente (aún un pequeño bebé) deciden, cápsula mediante, enviarlo a la Tierra para tratar de salvarlo de la catástrofe. Y ya desde su viaje para llegar al  planeta Tierra, empezará una disputa cuerpo a cuerpo con quien será la contrafigura que haga sostener su lucha más encarnizada: el super héroe  Metro Man.

Después de mil y un intentos, Megamente en uno de sus planes maléficos, logra matar a Metro Man cuando por enésima vez secuestra a su amada, la reportera televisiva Roxanne Ritchi, y esta vez... logra su objetivo.

A partir de allí, muerto el superhéroe, nada será igual ni en la vida de la ciudad ni en la vida de Megamente. Por más que ahora tiene la posibilidad de hacer lo que le plazca, apoderarse de toda la ciudad, bañarse en dinero y controlarlo todo, Megament ha perdido a su rival y es evidente que de esta firma, su vida ha perdido sentido: y tan así es que su próximo plan será inventarse un rival bueno para que le oponga resistencia!


Dreamworks viene logrando productos de excelencia como ya lo había demostrado con "Como entrenar a su dragón" una historia cuyo guión no se había resignado solamente a la búsqueda de una perfección técnica y una historia entretenida, sino que lograba también profundizar en diferentes temas -en ese caso revisaba los mandatos paternos, el vinculo padre e hijo y el sentido de pertenencia familiar- que hicieron que el producto superara la media y que fuese atractivo tanto para los grandes como para los chicos.

En este caso primeramente se rinde un homenaje a las películas de superhéroes haciendo particular hincapié en la historia de "Superman" como referencia más inmediata y la que le dedica los mayores y mejores guiños (la reportera, el cobre como elementos debilitador, los vuelos sobre la ciudad con la protagonista femenina abrazada en vuelo al superhéroe, el diseño de la ciudad en sí misma, la doble identidad).
Pero también hay homenajes a "King Kong" con la protagonista femenina teniendo que ser rescatada del punto más alto del edificio más alto de la ciudad con helicópteros circundantes, a "Indiana Jones" -siempre hay una buena persecusión con una bola que le pisa los talones al protagonista-  y más indirectamente a otros productos contemporáneos como "Monsters vs. Aliens" (el pez que acompaña a Megamente es simpatiquísimo y tiene algunos de los momentos más disparatados del guión) y la película de lucha entre villanos como "Mi villano favorito" otro gran producto de animación de este año.

Lo interesante del planteo del guión es el tema de la inevitable convivencia entre el Yin y el Yang, elementos indisolubles, complementarios, suficientes y necesarios para cualquier equilibrio.
Nuestro villano necesita imperiosamente a alguien bueno que oficie de contraposición para que su vida tenga sentido ya que cuando su contrafigura desaparece, se va junto con él parte de su personalidad, de su razón de ser. Una rivalidad que ya conocimos en Amadeus-Salieri, esas que se retroalimentan y crecen, se perfeccionan, mejoran, se atraen.

Sabemos que todos los superhéroes y los villanos tienen un porqué, un conflicto que los ha hecho nacer. En el caso de Megamente su principal conflicto es haber tenido que ser malo ante la imposibilidad de ocupar el lugar de bueno que pensaba que era su destino. Y es entonces su dualidad permanente, la frustración que se le presenta teniendo que ser malo cuando en realidad no era ese el objetivo que pensaba para su vida.

Llena de gags que quizás sean más disfrutados por los adultos que por los más pequeños, con un ritmo que no decae en ningún momento, "Megamente" se convierte no solamente en un film de animación con una lujosa técnica a su servicio sino también con un guión ingenioso que deja pensando y que muestra los puntos débiles y sentimentales tanto de héroes como villanos, el equilibrio de un sistema donde para que cada uno tenga su lugar de pertenencia siempre tiene que haber un otro para que ésto tenga sentido.
No estamos solos.
Hay dos caras para una misma moneda.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Yo quiero ser una hermana Almodovar

"Las Hermanas L."
de Eva Bär, Santiago Giralt, Alejandro Montiel y Diego Schipani.
con Silvina Acosta, Florencia Braier, Esteban Meloni, Daniel Fanego, Soledad Silveyra y Elías Viñoles.


 
Las hermanas del título del film son Eva y Sofía, personificadas por Silvina Acosta y Florencia Baier respectivamente.
Dos hermanas que son el claro reflejo de dos polos opuestos provenientes de una familia completamente disfuncional, estas hermanas L. (apócope de Legrand, obviamente recortado para no herir a ninguna diva vernácula) rompen con todos los registros de lo "políticamente correcto": su padre es ahora un salido del closet que da clases plagadas de espiritualidad new-age, su madre una diva, estrella indiscutible... pero de eso, hace ya muchos años -aunque ella no acepte fácilmente el paso del tiempo-.
La historia arranca cuando Sofía vuelve de Barcelona y sin pedir demasiado permiso se instala en la casa de Eva, en donde vive con su marido Lucho (Esteban Meloni). Ella trabaja como profesora de inglés mientras que Lucho repara computadoras.
Sofía vendrá entonces a romper con el equilibrio endeble de esta pareja desde todo punto de vista.
 
Luego de otro film dirigido entre varias manos como UPA! (2007) y de su debut como solista con "Toda la gente sola", Santiago Giralt ahora nuevamente en grupo presenta un panorama desenfrenado, aparentemente muy risquée y lanzado, pero que pasados los primeros minutos se aventura como un universo ya conocido al haber visto todos films de Almodóvar, a los que de una manera u otra les rinde una especie de homenaje y le dedica la gran mayoría de los guiños.
 
Pero a veces, arriegar mucho tiene sus beneficios y otras veces, como en "Las Hermanas L." poner tanta bizarrez junta, termina generando un producto demasiado desparejo, desprolijo y ocnfuso, con solamente algunos destellos de humor que no logran sostenerse a lo largo de toda la película, habiendo inclusive algunas escenas de las que ni siquiera se entiende su sentido y su inclusión dentro del guión.
 
La pelicula respira un aire de década ochentosa (donde el cine tomaba estos elementos como para parecer transgresor y nuevo) pero por supuesto que ahora, pasados más de veinte años, que salga un consolador de una valija, que el cuñado se acueste con la cuñada mientras su propia esposa duerme, que una de las hermanas trate de masturbarse en la bañadera -emulando a la Victoria Abril de "Atame"- ya no asusta a nadie, no parece divertido, ni parece transgresor: parece copiado.
Y si no aparece nada más que eso, promediando la película ya nos invade la certeza de que todo el destello inicial de un producto desopilante, se va desbarrancando sin remedio porque tiene muy pocos puntos de dónde sostenerse.
 
Estos puntos más fuertes son algunos aciertos en el casting, sobre todo, en los personajes secundarios sumamente pintorescos, con una mención totalmente aparte para el personaje de Soledad Silveyra como la madre de uno de los alumnos particulares de Eva con un registro francamente desacostumbrado para la actriz, que logra tener momentos completamente delirantes con su escritora fotofóbica, madre completamente preocupada por la sexualidad de su hijo que vive encerrado con un "primo" con quien intenta estudiar en su habitación.
 
El diseño de títulos completamente ingenioso y una lanzada dirección de arte ayuda a seguir el sentido lúdico que predomina en el film. Pero el guión parece en algunos momentos erráticos, en otros demasiado improvisado y con mucha dificultad para construir una historia divertida, interesante y que no pierda el tono que había prometido en el inicio.
Nada de esto se cumple por completo, aunque de todos modos queda flotando una aureola kisch y desvergonzada que puede rescatarse a favor de este film de Giralt que sin duda pasará por las carteleras sin pena ni gloria, pero que apuesta a un cine argentino diferente, aunque no logre convencernos del todo.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

CHICAGO: una puesta donde la sangre es ketchup

"CHICAGO, el musical"
libro de Fred Ebb y Bob Fosse
dirección musical de Gerardo Gardelín
directora asociada Tania Nardini
director residente Gustavo Wons
con Natalia Cociuffo, Melania Lenoir, Martin Ruiz, Alejandra Perluzky y Horacio Vay

Vuelven a encenderse las luces para uno de los musicales más famosos de Broadway, ahora, en su tercera puesta en la Argentina.
Nuevamente nos contarán la historia de Velma Kelly (Melania Lenoir) y Roxie Hart (Natalia Cociuffo), quienes esperan en prisión junto con sus otras compañeras los fallos de cada uno de sus juicios. Alli, en la cárcel, quien manda es la Matrona “Mama” Morton (Alejandra Perluzky), quien por dinero y placer es la encargada de agilizar, aceitar, los engranajes de la justicia local, en ese Chicago lleno de violencia, crimen, pecado y corrupción de finales de los años 20.
Será  Billy Flynn (Martín Ruiz) el abogado mediático amante del dinero, quien intente llevar los juicios de las "celebrities" del crimen a buen puerto, utilizando como sólo él sabe hacerlo a todos el mundo mediático para llamar la atención y hacerlos jugar a su favor.

Y en este nuevo montaje, todo remite a la comparación con la brillante puesta con el trío Sandra Guida - Alejandra Radano - Rodolfo Valss en el 2001, donde además brillaban Salo Pasik y Maria Rosa Fugazot.


En esta ocasión, algo hay en la puesta que no logra terminar de funcionar y hace que el producto total no sea más aún que la suma de las partes.

Si uno lo ve por partes, todo parece funcionar. Es excelente la orquesta y el diseño de luces y las protagonistas dan absolutamente todo de sí.
Melania Lenoir (quien ya dio cuenta de su gran talento en "Hedwig and the Angry inch" "Los últimos cinco años" y en el debut de "Avenida Q") es ahora Velma, con un rostro ideal para ese papel.
Hay momentos en que parece que Ute Lemper (otra de las que personificaron a Velma Kelly) estuviera en escena. Tiene una máscara perfecta para los mejores momentos de su personaje y si bien en la apertura con "Y siga el Jazz" o en "Sola no lo puedo hacer" no logra darle toda la fuerza esperada, brilla en "Urbanidá" y en el famoso cuadro del "Tango del Pabellón", uno de los más logrados de la puesta.

Por su parte, Natalia Cociuffo está radiante como siempre, pero sin lograr el potencial enorme que desplegó en otros trabajos como "Quiero llenarme de tí" "Ella" o "Amores Retro". Pareciera como que la dirección de la puesta la hubiese limitado, aunque hace gala  de toda su frescura y su desparpajo en una Roxie sumamente querible.
Está impecable en "Los dos fueron por el arma" como títere del Dr. Flynn y en "Tierno Bombón" aunque no logra explotar en "Roxie".

En ambos casos, pareciera que la dirección decidió hacer más hincapié en la destreza del baile y la actuación y pareciera que dejó un poco de lado el potencial vocal enorme que tanto Lenoir como Cociuffo tienen, las que en muchos casos se ven rotundamente opacadas por la orquesta.

Alejandra Perluzky en su Mama Morton -si bien difiere con el psique du rol esperado en el papel- explota con toda su potencia en el solo de "Sé buena con Mama" y su dueto con Velma, "Urbanidá", mientras que Martin Ruiz aporta su presencia magnética para un rol que le viene perfecto, a su medida, con la picardía que necesita para su irresistible Dr. Flynn.
El ensamble de bailarines es formidable, y todos tienen su momento de lucimiento, destacándose la ductilidad de Angel Hernández en el Jurado y Florencia Bordolini en el Tango del Pabellón.

Entonces: todas las piezas están en su lugar, todo es adecuado y con brillo propio -sólo podría decirse que la orquesta ocupa demasiado espacio en el escenario sin dejar que pueda haber un buen despliegue en el frente-, pero algo desajustado en la dirección de la puesta hace que esta versión de "Chicago" no logre impactar con toda la fuerza que debiera a pesar del empeño de cada uno de sus engranajes de sacarla adelante.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Cuando el reloj biológico apura las decisiones....

"Papá por accidente" ("The Switch")
de Josh Gordon & Will Speck.
con Jason Bateman, Jennifer Aniston, Patrick Wilson, Jeff Goldblum, Juliette Lewis.

Jennifer Aniston es Kassie,  una mujer soltera e independiente cuyo reloj biológico la empuja a la decisión de ser madre. Ella quiere tener un hijo... y realmente no le importa demasiado el hecho de no tener pareja, lo soluciona sencillamente, recurriendo a un dondenate de esperma.
Su amigo y confidente Wally (Jason Bateman)  es quien hubiese tenido muchísimas ganas de encarar esa vida de pareja con ella. Obviamente, para que pueda seguir jugándose una situación típica de comedia, no logran congeniar y tampoco logra poner en juego todas las herramientas que le brinda una buena amistad, para disuadirla de la decisión que está a punto de tomar.
Un accidente -como abunda en toda comedia- hace que el esperma del donante se "extravie" y es Wally quien termina dejando su muestra.

Pero tendrán que pasar siete años hasta que la verdad de lo que pasó aquella noche salga a la luz. Tanto para Kassie, como para Wally como para el hijo que tienen en común.

Sin duda Aniston después de unas cuantas comedias fallidas ("Nuevamente Amor" con Aaron Eckhart y sobre todo su última "Management" aburrida en grado supremo), vuelve al tono que mejor le sienta, uno similiar a "El objeto de mi afecto" una muy buena comedia con la misma Jennifer y Paul Rudd.
En este caso lo que salva a "Papá por Accidente" y la logra sacar adelante a pesar de estar bastante anclada en varios lugares comunes, es la solvencia con la que se manejan la pareja protagónica y por excelentes actuaciones en los papeles secundarios.
Jason Bateman (conocido por su trabajo en la serie "Arrested Developement" y que apareció este año en "Amor sin escalas" con George Clooney) da en el blanco en su interpretación de Wally, algo neurótico, obsesivo  e hipocondríaco.  Y logra una muy buena química con Aniston que vuelve a moverse en la comedia como pez en el agua.



Pero sin lugar a dudas la mejor química aparece en la segunda mitad del film cuando Bateman tenga que lidiar con Sebastián, su hijo, quien despliega simpatía y naturalidad y logran juntos las mejores escenas del film con mucha frescura y apelando a la parte más tierna de la comedia.
Completan el elenco Patrick Wilson como el donante, Jeff Goldblum como el jefe-compañero de trabajo de Bateman y Juliette Lewis como la íntima amiga de Kassie que la empuja a tomar la decisión de ser mamá.

Si bien es una comedia que se aferra a todas las convenciones del género y que sencillamente apenas empieza sabemos sin duda alguna cómo va a terminar, el homogéneo trabajo de elenco y la correcta dirección hace que el interés de la trama no decaiga y que logre brindar un buen momento de entretenimiento.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Una Avenida politicamente incorrecta


"AVENIDA Q"

de Jeff Whitty
dirección Natalia del Castillo y Santiago “Tato” Fernández.
elenco: Mariano Chiesa, Natalia Volonnino, Federico Salles, Germán Tripel y Silvana Tomé



Como en toda comedia musical, el hilo argumental de "Avenida Q" es liviana... pero sorprende.
Cuenta la historia de Princeton, un recién graduado de la universidad que llega a la gran ciudad, teniendo que albergarse en el único barrio al que puede acceder por sus limitadas posibilidades económicas.
Es así como llega a Avenida Q y comienza a formar parte de un heterogéneo vecindario. Allí están Brian, el comediante desempleado y su prometida la terapeuta Chow FanNicky, el vago y su compañero de cuarto Rod -con la puerta del closet entreabierta-, un adicto a porno-Internet llamado Trekkie Monster y una maestra suplente de jardín de infantes llamada Kate. Y el portero del edificio es nada mas ni nada menos que Gary Coleman!!!
A poco de empezar el show quedamos completamente deslumbrados. La mayoría de estos personajes no son de carne y hueso, parecen salidos del universo de Jim Henson, el creador de los Muppets, ya que la mayoría de ellos son "monsters" de peluche.
Es un gran mérito de todo el elenco, la ductilidad que han ganado en el manejo de estas "criaturas" que uno queda prácticamente atrapado en ese universo de marionetas, sin darse cuenta que tras esos muñecos están los actores.
La velocidad de la puesta, el ritmo de las canciones y por sobre todo el brillante trabajo de adaptación en el libreto, hacen que instantáneamente uno pueda disfrutar de "Avenida Q" pensando en que los personajes perfectamente pueden ser vecinos nuestros.



Y otro de los tantos aciertos que tiene ese musical, es el de tocar todos aquellos temas que en otros musicales como "Rent" conducían irremediablemente al dramatismo y a la tragedia, ahora en un tono irreverente, plagado de comedia. Con una velocidad de sitcom, mucha ironía, mordacidad y líneas tan políticamente incorrectas como desopilantes.

En cada canción -y en las situaciones que las van conectando- los personajes hablan con total soltura de temas como: la pornografía, del abuso de internet, de la falta de ideales en la vida sin responder a ningún modelo, de la discriminación, de la droga, de la homosexualidad, la ecología: es como si todos los temas que a la sociedad norteamericana le cuesta digerir se hiciesen presentes, directa o tangencialmente en "Avenida Q" generando una complicidad extra con el espectador que sabe que detrás de una canción pegadiza hay un mensaje que es una especie de cachetazo a las posturas más rígidas.

La sincronización en todas las situaciones (hay escenas en que mientras otra persona maneja el títere, el protagonista sigue prestando la voz aún cuando él se encuentra manejando otro personaje), la ductilidad en el manejo de los títeres acompañándola con la actuación generando empatía con cada personaje y el timing perfecto que logran cada uno de los protagonistas logran dar más de una sorpresa.
En el elenco, brillan todos por igual, las actuaciones de Mariano Chiesa (absolutamente increíble en todas sus facetas!), Natalia Volonnino (en reemplazo de Melania Lenoir que había estrenado la puesta), Federico Salles (brillante después de su excelente papel en "Despertar de Primavera") y Germán Tripel son los protagonistas de la obra, mereciendo una especial distinción Silvana Tomé por la absolutamente desopilante y bizarra composición de Chow Fan, la oriental del barrio.
 
La dirección ha sabido brindar un trabajo de excelencia para una obra que si bien a priori suena bastante simple, tiene una puesta extremadamente dificil de lograr.
Como si fuese poco actuar y manejar cada uno de sus "monsters", los protagonistas deslumbran también cuando cantan. Es sorprendente el desdoblamiento vocal de Voloninno como la tierna Kate y también como la infartante Nicky, la voluptuosa reina del cabaret de la ciudad y la fuerza de Mariano Chiesa en cada canción.
Dos ositos 100% políticamente incorrectos -otro hallazgo de los intérpretes- y el mismísimo Gary Coleman (resucitado?) completan el cuadro de una comedia musical absolutamente imperdible.

domingo, 24 de octubre de 2010

Me parece haber visto una linda lechuza

"Ga'Holle, la Leyenda de los Guardianes"
Versión 2D y 3D, en castellano y subtitulada
de Zack Snyder
con las voces originales de:  Hugo Weaving, Helen Mirren, Geoffrey Rush y Sam Neill.


Soren crece escuchando las historias de su padre, fascinado por el mundo de los Guardianes de Ga´Hoole, una bandada de guerreros que libraron una batalla para salvar a los búhos de los malvados Raza Pura. Ante la mirada completamente descreída de su hermano, sueña con ser uno de esos héroes mientras su hermana menor lo acompaña en sus juegos y aventuras.
Una noche, Soren y su hermano caen en un bosque y son capturados por los villanos y allí comienza la epopeya.


Ga'Hoole presenta por un lado una riqueza visual imponente desde las primeras imágenes: es quizás uno de los films de animación que haya utilizado más equisitamente los avances técnicos y sobre todo exprime al máximo el uso del 3D, dándole a las escenas un nivel de credibilidad impactante.
El plumaje de las aves, los gestos, los distintos fenómenos meteorológicos, los diferentes escenarios en los que se mueven los personajes, son estéticamente perfectos y brindan al relato una fuerza y una contundencia admirable.

Sin embargo, cualquier película de animación que llega subtitulada, presupone una intención de captar al público infantil. Y es allí donde Ga'Hoole más allá de su belleza carece de atractivo.

Una trama intensa y complicada donde se manejan temas como la traición familiar, el poder del bien y del mal, el viaje iniciático y el despegue del hogar, la búsqueda de la identidad, la lucha de poderes la hace emparentarse demasiado peligrosamente con los elementos de la tragedia griega y de algunos clásicos shakespearinanos (que habían dado tema a otros films de animación como "El Rey León") que no se articula fácilmente para el publico menudo a menos que exista un excelente trabajo de guión.


Además de los temas en sí mismos, el director no escatima ni violencia ni crudeza en su forma de abordarlos y  es por eso que muchas de las escenas pueden asustar a los más pequeños.
Otros puntos en contra del guión es la falta de humor y de personajes que "alivianen" la dureza de la historia y la complejidad con la que plantea estos temas, los termina resolviendo demasiado precariamente. Los nombres de los personajes y algunas escenas en la oscuridad, tornan algo confusos determinados momentos de la historia.
Las guerreras de raza blanca, manchadas de rojo sangre alusivo, que creen ser una raza superior pura y discriminante, han hecho que muchos críticos hayan visto un rasgo liso y llanamente nazi, inclusive en la manera de mostrar a su ejército y en la forma en que someten a sus capturados.
Obvio que eso se escapará de los ojos de los niños, pero es una buena interpretación cuando se empieza a leer entre líneas de esta impecable puesta visual.


Queda, de todos modos, la enseñanza pura de los Guardianes: fortalecer al débil, curar al herido y derrotar al mal, para disfrutar de un vuelo libre, aún en plena tormenta. Y si para el final, los más pequeños de la familia han soportado estoicamente las violentas batallas, podrán llevarse este último legado donde una vez más el bien termina sobreponiéndose a tanta maldad.

sábado, 16 de octubre de 2010

Sáquenme de aquíííííííííííí´......

"Enterrado" ("Burried")
de Rodrigo Cortés
Guión de Chris Sparling
con Ryan Reynolds

Paul Conroy es un simple conductor de transportes y padre de familia. De pronto despierta en un viejo ataúd sin saber quién puede haberlo puesto ahí ni por qué. Sólo hay un celular para comunicarse entre otros con los secuestradores (terorristas?) y por supuesto, una cobertura precaria y la escasez de oxígeno son sus peores obstáculos en una carrera contra el tiempo: Paul sólo dispone de 90 minutos para lograr su rescate.



Ya desde el diseño de títulos el homenaje a Hitchcock es evidente.
"Enterrado" mezcla exactamente las dosis necesarias como para incomodarnos desde la primer escena. La pantalla totalmente oscura (efectivo recurso utilizado por Iñárritu en el corto a su cargo en el film coral sobre los atentados del 11-09) y una respiración jadeante nos introducen en el microcosmos de este hombre enterrado por sus captores con un encendedor y un teléfono celular y más tarde aparecerán otros elementos como una linterna y un tubo fluorescente, una pequeña nota y no mucho más que eso.

Básicamente el enorme mérito que tiene el film es tenermos pendientes durante 90 minutos sin movernos de ese encierro más que mínimo. Hemos visto películas con gente encerrada en ascensores y hasta en una cabina telefónica, esto va aún más allá y además no salimos del "ataúd" en ningún momento.

Así como Hitchcok hizo, entre otros, el experimiento de filmar La Soga (1948) como largos planos secuencias en los que la cámara fundía contra algún objeto para poder cambiar el rollo, acá se experimenta con el ambiente resumido a la mínima expresión. Comparten con el gran Hitch la horrible sensación de un hombre común envuelto en un contexto de sucesos que lo superan. Y el resultado es completamente exasperante.

Los pocos diálogos que tiene el guión soprenden, en cuanto dejan bastante mal parados a los distintos organismos, que debieran estar ofreciendo toda la ayuda posible a un ciudadano americano en peligro, pero...  todos ellos se muestran más preocupados de ocultar lo que está pasando y que quede como algo intrascendente, que de verdaderamente resolver el tema y salvarle la vida a Paul.

Se subraya la inoperancia reinante, la burocracia y el cinismo de las corporaciones mientras que la desesperación del protagonista sigue in crescendo. Es evidente que alguna de las cosas que pasan no son completamente verosímiles ni mucho menos y no resisten análisis alguno, pero sencillamente "Enterrado" cumple con las reglas del thriller y no tenemos que buscar muchas más vueltas.
Desde el primer momento logra el objetivo de inquietarnos, de querer salir en ayuda  de este pobre hombre envuelto en una situación torturante.

Si bien se trata de uno de estos experimentos cinematográficos que tratan de generar interés con tan pocos elementos y con un protagonista excluyente durante toda la duración de la película, la excelencia en la técnica y la excelente entrega del protagónico de Ryan Reynolds, hace que en este caso, la experiencia brinde resultados interesantes, más que satisfactorios.
La excelente resolución de los rubros técnicos y las pequeñas licencias para "liberar" el espacio acotado (en un par de escenas el "cajón" se muestra sin tapa generando un efecto estético interesante) hacen que el ritmo sea sostenido y la película se sufra en cada tramo, generando la complicidad con el espectador que es el punto fuerte desde donde se paran director y protagonista.

Y aún cuando toda la técnica se despliega por sobre el guión y se privilegian ciertos aspectos del ejercicio cinematográfico por sobre su consistencia, aún con alguns lugares comunes (sobre todo el las llamadas a su madre y a su esposa que bordean un poco la sensiblería), aún con todo lo visto en esta materia, "Enterrado" interesa y sorprende.

Y una vez que se le hayan brindado varios guiños al gran Hitch, Cortés elige cerrar la película con un final ya más cercano al cine de Brian de Palma, sin ningún tipo de complacencias.  Pura contundencia.

jueves, 14 de octubre de 2010

El gigante de ojos azules

"GIGANTE"
un film de Adrián Biniez
con Horacio Camandule y Leonor Svarcas

Jara, un guardia de seguridad del turno noche en un hipermercado, se enamora de una de las chicas que realizan la limpieza del lugar.

Todo comienza como un juego voyeur. Mientras él cumple con su trabajo mirando atentamente lo que muestran las cámaras de seguridad y controla que ninguna de la empleadas de limpieza robe nada, que nada salga de lo predeterminado, que no haya ningun problema y casi sin quererlo....  se cruza en su cámara de vigilancia Julia.
Y ya no habrá forma de que Jara la olvide, pero tampoco va ser fácil que él se anime y encuentre la forma de poder abordarla...

No le alcanza con seguirla con la cámara de seguridad y controlar sus movimientos: necesita más datos, saber más detalles de su vida, de sus lugares, de sus espacios. Y entonces comienza a inmiscuirse imperceptiblemente en su rutina diaria, en su cotidiano.
Jara inicia un proceso de rituales alrededor de ella, de pequeñas "persecusiones", alentado por el deseo de conocerla, de cruzarse con ella. En definitiva: de que ella lo vea.
Se agradece enormemente el estreno comercial de esta película Uruguaya, que tiene el antecedente de ser ganadora en Berlín. "Gigante" logra transmitir una historia pequeña, silenciosa, con pocos diálogos, pero enorme en su potencia.

Y el espectador no puede más que caer rendido ante la seducción de acompañar a Jara en este recorrido romántico inundado por su inmensa timidez. Porque ese Jara es grandulón, vigilante, patovica y totalmente contrapuesto, también habitan en su otro costado la candidez y la fragilidad de su mundo.

Los pocos diálogos que tiene la película son sumamente tiernos, queribles, nos acercan a la manera rioplatense de expresanos. No son seguramente el punto más importante, "Gigante" gana ampliamente en la fuerza de las imágenes, mientras participamos de los movimientos de los protagonistas, cuando el director nos abra de lleno la puerta para introducirnos en sus mundos, en sus vidas, en sus detalles.


Horacio Camandule es el Jara ideal, protagonista indiscutible y excluyente, una pieza excelente para el éxito de esta historia. Un "gigante" todo corazón que cae rendido ante Julia y todo su "derrotero" hasta llegar a ella cerrará en un último plano en la playa lleno de sencillez, de poesía y de magia cinematográfica.

Una historia sencilla, pequeña. Una película GIGANTE.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Madre hay una sola... (bueno, depende)

"Mi familia" ("The kids are all right")
de Lisa Cholodenko
con Annette Bening, Julianne Moore, Mark Ruffalo, Mia Wasikowska y Josh Hutcherson


Jules (Julianne Moore) y Nic (Annette Bening) son pareja desde hace muchos años. Han decidido recurrir a la inseminación artificial y cada una de ellas ha sido madre.
Hoy esos hijos son adolescentes y apenas Joni cumpla los 18, eso le dará derecho a acceder a los datos del donante. Ella, con su cabeza más orientada en su nuevo desafío -el inicio de su carrera universitaria- no le da importancia a este tema. Pero su medio-hermano Laser (son hermanos de distinta madre pero del mismo donante), que aún no tiene edad suficiente para las averiguaciones del caso, le pide que se contacte con él como un favor muy especial.

Finalmente, el donante de esperma aparece y no se hace esperar. Es  Paul (Mark Ruffalo) y su simple aparición será lo que desequilibre y desamonice a esta familia particular... y en varios aspectos. 

Embanderada en el marco de la homoparentalidad, la directora Lisa Cholodenko (quien ha dirigido además capítulos de la serie "The L Word", "Six feet under"  y "Hung") se encuentra por momentos demasiado ocupada en demostrar que los hijos criados en ese seno de estas nuevas familias, pueden ser tan felices y exitosos, teniendo una como la de cualquier otro hijo criado en familias heterosexuales.
También se esmera por subrayar la naturalidad con que la pareja de lesbianas compuestas por Benning & Moore, tiene las mismas felicidades y los mismos riesgos y sinsabores que cualquier otra pareja. Y es este subrayado quizás, lo que haga que en algunos momentos el film se torne apenas un poco "panfletario", pero gana mucho más vuelo cuando hace base en el encuentro de la identidad, de la verdad familiar y de los sentimientos, ya que está contada con las dosis exactas de drama y de comedia.


Algo que puede reprochársele al guión es que cambie el giro del conflicto (que en la primer mitad de la película es la búsqueda de los adolescentes por reconstruir el mapa de su identidad) cuando una de las protagonistas se involucra emocionalmente con el mismísimo Paul (ay, Dios, qué ganas de complicarse la vida habiendo tanto hombre suelto y bien dispuesto!).
Ahí es donde reina un poco la confusión en el personaje de Moore, aunque rápidamente la historia logra retomar el carril de la situación familiar -ahora completamente desequilibrada por esta nueva "relación"- y sobre todo volver a las reacciones de los adolescentes dentro de este marco.

Tanto Joni (la sorprendente Mia Wasikowska en un papel completamente diferente al de "Alicia..." de Burton) y Josh Hutcherson como Laser, hacen intensamente creibles a sus criaturas, en todas sus dudas, sus certezas y sus inquietudes.
Mark Ruffalo aporta la dosis exacta para desatar el revuelo necesario para que la familia intente ratificar o rectificar el curso de cada uno de sus integrantes y son sin dudas las dos protagonistas las que se llevan los laureles.


Julianne Moore una vez más se demuestra como una actriz completamente todo terreno y la química que logra en todas las escenas con Annette Bening es perfecta.
Pero es justamente Benning en ese papel de "el hombre de la casa", de madre calculadora y manipuladora, con el peso de sobrellevar también económicamente a la familia en sus hombros, quien se luce componiendo uno de esos papeles que seguramente será la delicia de los votantes para los premios del próximo año.
Miradas, gestos y la exactitud con la que cada una de ellas exprime sus líneas de diálogo hacen que el punto fuerte de "Mi Familia" esté en todas las actuaciones.

Como adicional, una mirada inquieta y certera sobre las parejas gay y la homoparentalidad, temas tan de moda en el abierto debate de los medios durante todo este año, hacen que "The kids are all right" -título original que remite mucho más al estado de ánimo que la película quiere contagiar- sea una sólida comedia dramática transitando por un argumento aún poco visitado, hasta ahora, por el cine en general y por el americano, en particular.

sábado, 2 de octubre de 2010

Un tropiezo llamado amor

"Une affaire d' amour" ("Mademoiselle Chambon")
de Stéphane Brizé
con Vicent Lindon, Sandrine Kiberlain y Aure Atika


Con el marco de la Bretaña francesa, el director Stéphane Brizé narra un cuento simple, sin demasiadas aspiraciones ni suntuosidades, la historia de un amor tan intenso como vedado, auto-vedado en realidad, por los mismos protagonistas.

Jean es albañil, por vocación y por herencia de su padre a quien hoy también él debe encargarse de cuidar. Es un padre de familia dedicado, un buen hombre al que la vida parece sonreirle simplemente.
Por un problema de salud de su esposa, Jean comienza a ir a buscar a su hijo a la salida del colegio y es ahí donde se cruzan los caminos con la maestra de grado, Mademoiselle Chambon, la misma del título original.

Y dicen que en cualquier buena fórmula de una película romántica se puede aplicar con buen criterio esto de que "los opuestos se atraen". Por un lado Jean es un hombre completamente sencillo, de pocas palabras y sin demasiada cultura general. Ella, por el contrario, es sumamente delicada, amante de la buena literatura y de la música clásica, más precisamente es (fue) violinista.

El está aferrado a su familia, a su casa, está en su lugar en el mundo. Ella es itinerante, cada año en una escuela diferente y es algo que a través de los años ha podido manejar sin problemas, ya está acostumbrada y espera que en algún momento llegue la oportunidad de ser titular de un curso.
Hay algo de pasional en Jean y de racional en Mme. Chambon, pero a la hora de la conexión entre ellos, no habrá ningún tipo de fronteras, podrán entenderse con muy pocas palabras, apenas con un diálogo de miradas.


Y es por eso que no son precisamente los diálogos el fuerte de este exquisito film francés. "Une affaire d' amour" se basa en la complicidad que pueda establecer el espectador al dejarse llevar por un universo donde los silencios, las miradas y lo que quizás quede como "no dicho" son el sustento del vínculo que irá creciendo entre estos dos personajes de una manera dulcemente tranquila.

Un final demasiado inmerso dentro de los cánones del cine clásico que abandona ese juego sutil de sobreentendidos y de caricias con la cámara, sea quizás demasiado contundente, cuando abandonando la historia unos minutos antes ya hubiese dejado claro adónde nos quería llevar el director.


Sin dudas Brizé cuenta con dos actores que no dudaron en prestarse al  juego que propone el director. Tanto Vincent Lindon en su Jean, un poco tosco, un poco salvaje, un poco niño y Sandrine Kiberlain como esa maestra etérea y aparentemente frágil que lo enamora con la mirada, hacen que esta fábula de amor y desamor sea intensamente creíble y que muchos de los fotogramas parezcan cuadros donde el espectador quiere quedarse detenido por un rato y acompañarlos en esta aventura.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Igualita a Suar

"Igualita a mi"
de Diego Kaplan
con Adrian Suar, Florencia Bertotti, Claudia Fontán, Juan Carlos Galván y elenco

Fredy (Adrián Suar) es un cuarentón que no abandonó todavía su eterna adolescencia y tiene todos los tics del típico mujeriego que está más abocado a ir a la peluquería para ocultar sus canas, no faltar a ninguna de las citas en las discotecas de moda con mucho champán que de sentar cabeza de una vez por todas.

Una de sus conquistas en una nocturna "rotation" por su disco habitual, será Aylin (la siempre extrovertida y sonriente Florencia Bertotti, quien parece tener arraigados aún algunos de los mohines de Floricienta de los que no logra despegarse) quien después de algunas copitas de más en el departamento del Don Juan  le confiesa que está en la búsqueda de su padre y que él no es más que una de sus tres alternativas. Exámen de  ADN mediante, tratarán de encontrar la verdad, sin pensar ambos que este análisis les dará otra sorpresa más a ambos: Aylin está embarazada, por lo que en un mismo trámite Fredy se convierte en padre y futuro abuelo al mismo tiempo.

El guión de Juan Vera (quien había participado como productor en "Un novio para mi mujer") le brinda a Suar la posiblidad de un Fredy escrito a su medida, en donde puede hacer carne cada una de las líneas de diálogo (cosa que no sucedía en una forzada composición teatral de "El año que viene a la misma hora" o bien cuando intentó tocar algunos otros matices en "El día que me amen" con Leticia Brédice).
La velocidad de los diálogos en un estilo sitcom y la frescura con la que se desenvuelven tanto Suar como Bertotti, hacen que la comedia vaya por los mejores cauces y que el ritmo no decaiga en ningún momento.

Es también un rasgo distintivo respecto de otras producciones, que la dirección sea de Diego Kaplan (cuya opera prima fue "¿Sabés nadar?" en el '97 con un registro completamente opuesto al que tiene esta comedia) y aún con sus diferencias, "Igualita a mi" respira en todo momento un estilo similar al de las comedias de Juan Taratutto o bien las anteriores producciones de Suar como "Apariencias" donde se remite a la comedia clásica bien estructurada.

Sin bien puede haber algunos puntos del guión sobre los que puede tenerse algún reparo (sobre todo en la excesiva reiteración de las escenas de Suar en la disco donde ya quedó claro el perfil del personaje desde un primer momento sin necesidad de tanta repetición casi calcada -Suar bailando a los saltos mientras la señorita en cuestión se entrega a su "verso amoroso" entre la música ensordecedora-), el excelente trabajo de casting compensa cualquier observación y es una de las piezas claves del éxito en el ritmo de la comedia.



Dentro del elenco secundario, si bien se destaca Claudia Fontán con un talento especial para este tipo de pasos de comedia (y con un guión que le podría haber dado más lugar a su personaje), todos los roles están cubiertos con una enorme eficacia: la madre de Aylin que llega desde el sur, con planteos completamente desopilantes al que fue su amor fugaz de juventud, la pareja de Juan Carlos Galván y Ana María Castel como los padres de Fredy y también Gabriel Chame Buendía como el hermano que sigue más los lineamientos de la familia que tiene que soportar al "tiro al aire" de su hermano.
Un producto cuidado tambien en todos los rubros técnicos hace suponer que no solamente se pensó en dos figuras de amplia convocatoria televisiva para generar una concurrencia de público, sino de una decisión de entregar una buena comedia con todo lo mejor que brinda este género.

Y Suar, agradecido, sigue nadando como pez en el agua.... 

viernes, 24 de septiembre de 2010

Romance gay con el sello de Jim Carrey

"Una pareja despareja" ("I love you Phillip Morris")
de Glenn Ficarra & John Requa
con Jim Carrey, Ewan McGregor, Rodrigo Santoro, Leslie Mann y Nicholas Alexander


Steven Russell (Jim Carrey) es un estafador que se hace pasar por abogado. En apariencia, un buen padre de familia, termina finalmente en prisión cuando es descubierto en una de sus múltiples estafas, donde se enamora de su compañero de celda, Phillip Morris (Ewan McGregor) mientras cumple su condena. Cuando Morris sea liberado, Russell se convertirá en un especialista de las fugas con tal de reencontrase con él y lo volverá a involucrar en sus asuntos.

Con una presentación interesante con el personaje principal contándonos la historia desde la cama de un hospital, como si fuese un largo flashback, dan ganas de irse enterando cómo es que llego hasta allí gracias a la dinámica forma del relato y los soprendentes virajes que va dando la trama.
Pero la propuesta inicial no termina de definirse entre la comedia, la película basada en hechos reales o una irónica mirada al mundo de las apariencias, mientras que avanza en una trama que se repite en una constante de encuentros, fugas y desencuentros.

"Una pareja despareja" (evidentemente la distribución optó por tratar de generar desde el título una empatía con el tono de comedia, aunque evitar por cierto el tono más abiertamente jugado de "I love you Phillip Morris") tuvo problemas de distribución en Estados Unidos donde aún no se ha podido estrenar- planean su estreno para diciembre de este año- a pesar de que se presentó hace ya dos años en Sundance.

Justamente el planteo de un amor homosexual con escenas que no dan lugar a medias tintas, evidentemente sigue molestando al público americano que sigue teniendo una pacatería a toda prueba. Los verdaderos problemas de la película no están ahí por cierto: el talón de Aquiles es el guión que no llega a definirse ni permitirnos profundizar en la historia y los vínculos de los personajes.
Jim Carrey, quien -como otro punto en contra- da rienda suelta nuevamente a su show de morisquetas molestas de las que no puede despegarse como había logrado hacer en "Truman Show" y "Man in the moon" nos confunde más aún con un registro completamente de comedia delirante cuando en realidad lo que se quiere contar, o lo que se pretende contar, pasa por otro carril.
El que gana con un papel diferente al que lo vemos frecuentemente, es Ewan Mc. Gregor quien logra sostener una actuación interesante en medio de la catarata de gestualidad de su compañero y sale completamente airoso y creíble en su composición.

Es entendible que la pseudo-polémica que fue despertando la película en su recorrido comercial, haya rendido sus frutos como campaña publicitaria para que algún que otro curioso, se asome a esta comedia sin demasiado vuelo, ya que de otra forma, sin polémicas de por medio, hubiese interesado aún menos al común denominador del público.

De todos modos, una interesante actuación de Mc. Gregor (a quien pronto veremos en la brillante "Begginers" acompañando a Christopher Plummer) y los  flashbacks donde el protagonista cuenta algunos fragmentos de su historia personal (sobre todo, en los momentos en que cuenta su niñez) son los puntos fuertes de esta comedia. 
El resto del film transcurre sin grandes sobresaltos y como toda pelicula basada en hechos reales que se precie de tal, en el final nos irán contando en qué terminó la historia de cada uno de ellos mediante algunas lineas sobreimpresas a las imágenes finales del film.

A esta altura, la explicación de lo ocurrido, es más una manera de cierre de una película que de satisfacer un interés concreto para el espectador de qué fue de la vida de cada uno de ellos.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Hay gato encerrado

"GATURRO, la película"
Dirección: Gustavo Cova
Guión: Nik, Laura Losoviz, Adriana Lorenzón, Esteban Garrido, Mariano Podestá y Belén Wedeltoft, basado en el personaje creado por Nik
con las voces de Mariano Chiesa, Leto Dugatkin y Agustina Gonzalez Cyrulnik



Seguramente no cualquier tira cómica nacida en la gráfica, pueda correr la misma suerte cuando el personaje logre movimiento y voz en la pantalla grande. Sin duda Gaturro, era una de las figuras más esperadas por el público infantil y finalmente ha llegado su momento cinematográfico.

Pero aunque uno quiera evitarlo por todos los medios, a los pocos minutos de comenzada la película, caemos en la odiosa comparación con otros recientes estrenos de animación, y sobre todo cuando comparamos con los de la factoría Pixar como "Up!" o "Toy Story 3" o la más cercana "Mi villano favorito". Lamentablemente, "Gaturro" presenta una historia demasiado precaria frente a sus compañeras de rubro e incluso en comparación con si misma.

Si bien los efectos y la animación digital pueden estar a la altura de las expectativas, la falta de un guión atractivo y que mantenga un buen ritmo, hace que haya algunos momentos donde los pequeños en la platea (y mucho más los padres) comiencen a perder el interés en la historia.

El equipo que armó el guión prefirió ir a lo seguro, apoyarse en algunos lugares comunes que animarse más a jugar con un humor más descabellado e irónico que Gaturro podría haber manejado perfectamente.

El triángulo amoroso: Gaturro, su amada Agatha y el rival de apellido de la "high society" Max logran arrancar bien al inicio del film, pero juegan con situaciones que se reiteran como "loops" que terminan resolviéndose de la misma manera, para volver a empezar a los pocos minutos. Y como la trama se va enfriando, algunas situaciones algo forzosas (por ejemplo la escena del baño de Gaturro en la veterinaria es una de ellas) intentan dar velocidad a la película confundiendo al espectador en una especie de caos de algunos minutos para luego seguir navegando por el mismo hilo argumental.


 La falta de desarrollo de algunos personajes secundarios que pudiesen haber sido interesantes (el único destacable es Rat Pitt, al que continuamente se lo obliga a jugar la parte musical de la historia, rellenando con grandes lagunas de canciones que diluyen el hilo narrativo), el centrar la trama demasiado en una historia casi calcada de una novela de la tarde sumado a la falta una inteligente inclusión de los personajes "humanos" de la película, hace que "Gaturro, la película" sea un producto solamente disfrutable para los más chicos de la platea.

Para justificar el 3D, la camara abusa del movimiento en 180 grados en muchas de las escenas, cosas que vuelan sin demasiado sentido y cualquier otra revolución tecnológica sería mejor saludada si un guión mucho más sólido la estuviese conteniendo.
De todos modos, una pelicula de animación requiere de un exhaustivo trabajo en equipo y "Gaturro" logra imponer un producto digno aunque solamente interese por momentos y a la platea más menuda.

Evidentemente el guión le puso los guantes y todos sabemos que gato con guantes....

viernes, 10 de septiembre de 2010

Señorita Maestra

"Yo amo a mi maestra normal"
escrita y protagonizada por Juan Pablo Geretto
con puesta de Geretto y Ana Sans
en el Multiteatro

Ya cuando vamos entrando al teatro y el acomodador nos corta las entradas, en una pequeña recepción nos encontramos con dos pizarrones llenos de comentarios. El tipico pizarrón verde, el borrador y las tizas que nos introducen lentamente al espíritu del más puro ámbito escolar.
Ya cuando entremos a la sala, dos escarapelas enormes custodian a un Sarmiento que nos va mirando entrar y nos vigila antentamente.

Ya está el clima logrado, en esta sutil y exquisita puesta de Ana Sans -que incluye una cantidad interacciones visuales con historias de próceres, explicaciones, fotos de archivo y  evocaciones de la infancia- para que Juan Pablo Geretto, tal como lo hizo en sus dos unipersonales anteriores "Solo como una perra" y "Como quien oye llover" ya pueda desplegar todo su talento y su histrionismo.

"Yo amo a mi maestra normal" nos incluye como protagonistas de un acto escolar donde se inaugurará una de las obras del colegio: el gran patio techado.
Y la maestra a cargo de llevar esta ceremonia adelante, es la arquetípica maestra que ha pasado años dedicados a la docencia -la nuestra, la propia, la que tuvimos todos-. Y ese entrañable personaje, tan adorablemente kitsch es el vehículo ideal para que Geretto haga que su criatura dispare dardos sobre los temas más diversos relacionados con la educación y la entidad que tiene la escuela y los maestros en la sociedad de hoy.

Y en su monólogo vertiginoso, mezcla la historia personal de esta maestra que ha dejado su vida en el aula -sin por eso darle una mirada complaciente, sino todo lo contrario- con los diversos típicos personajes escolares que supuestamente están presente en este acto y conviven en la platea con nostros.
El alma de la escuela primaria ya está presente y por lo tanto lo estarán la maestra de música, el profesor de gimnasia, el auxiliar de limpieza, las antiguas maestras de la escuela que asisten al evento, padres, ex-alumnos, alumnos, los preferidos, los detestados, las típicas frases esgrimidas en clase "Diganos de qué se rie asi nos reimos todos" "No se van a mover hasta que no digan quién fue... yo no tengo ningún apuro, total? tengo toda la tarrrrrrrrrrrrrrrrde".

Y Geretto nuevamente se mueve como pez en el agua dentro de un humor pleno de ironía, de inteligencia, sin bordear en ningún momento en la grosería,  logra sin embargo decir cosas mucho más fuertes  y contundentes.
El manejo escénico, de los tiempos, de las inflexiones de su voz, son exactos, precisos de una calidad impecable y eso hace que el unipersonal sea enteramente disfrutable.

Como sucede en todos sus espectáculos, luego que nos hace doler el estómago de tanto reir -cuánto hace que no nos reimos a carcajadas?-, da lugar al juego con el espectador y finalmente nos adentra en un terreno sumamente emotivo.
La dureza de la ley que una maestra impone, los años más duros del país y la inflexibilidad del sistema se muestra con una puesta de luces impactante, para cerrar el espectáculo con un sólo canto en la platea, con las estrofas del Himno Nacional Argentino.

En este punto, Juan Pablo Geretto ya nos ha hecho vivir todas las emociones posibles en menos de una hora y media, y nos encontramos conmovidos, entre manojos de recuerdos de compañeros y maestros de nuestra escuela primaria, habiendo habitado nuevamente por un rato el patio donde jugábamos hace tantos años y con el corazón en la mano jurando con gloria morir.

Como bonus track, mientra abandonamos la sala, un hermoso video con niños jugando y riendo nos despide sutilmente hasta la próxima vez que podamos volver a encontrarnos con este estallido de talento.


jueves, 2 de septiembre de 2010

Vecinos invasores

"El hombre de al lado"
de Mariano Cohn y Gastón Duprat
con Daniel Araoz, Rafael Spregelburd

Quienes hayan visto "El Artista", la ópera prima de ficción del dueto Cohn-Duprat con Pángaro y Laiseca como protagonistas, seguramente habrán pensado que sería dificil abordar este segundo film, tratando de mantener el excelente nivel creativo de su antecesora. Sin embargo, esta dupla creativa que ya se había presentado con un revolucionario formato televisivo, novedoso e irreverente como lo fue  "Televisión Abierta" fueron por más.

Porque no sólo mantuvieron este nivel sino que lo han superado ampliamente con "El hombre de al lado" su segundo opus de ficción (también habían filmado anteriormente a ambas el documental "Yo, presidente") que ya se había mostrado en el Festival Internacional de Mar del Plata a fines del año pasado, donde había conseguido varios premios, aunque lo más importante, la total adhesión de un público cómplice que la había disfrutado plenamente.

La punta de ovillo de la que los autores "tiran" para desenrollar toda la madeja, es una simple pelea entre vecinos. Y  Cohn-Duprat aprovechan la anécdota para contar muchísimo más de lo que simplemente aparece en un primer momento, cuando uno de los dos quiera construir una ventana que obviamente "molestará" al vecino invadido.


La privacidad invadida, la intormisión injustificada, la violencia que estos hechos ocultan, hacen que estos dos vecinos desplieguen en su enfrentamiento, dos personalidades opuestas y complejas.
Mientras que el nuevo vecino (brillante Daniel Araoz) hace gala de su simpleza y del exhacerbamiento de toda su extroversión como herramienta de comunicación, el otro es perfectamente, su opuesto complementario. Rafael Spregelburd tiene a cargo el rol del vecino invadido, que piensa más de lo que actúa, que está pendiente de la mirada del otro y del quedar bien aún cuando sabe que su vecino lo avasalla.

Araoz compone una criatura a su medida, arrolladora en cada escena, con un toque kisch que lo convierte en una caricatura exacta del vecino que cualquiera odiaría tener, un berreta perverso y exhibicionista que se contrapone con toda la intelectualización progre que destila la pareja burguesa que vive en la casa de al lado: que es, por supuesto, una completamente especial, con un estilo arquitectónico sutil y delicioso.

Justamente la locación donde Cohn y Duprat lograron desarrollar la historia es una casa única en América Latina que construyó el arquitecto Le Corbusier hacia fines de los ’40 en la ciudad de La Plata que es hoy un ícono dentro de la construcción moderna.

Ya de por si contradictorio en su decir y en su actuar, este nuevo vecino, Victor, tratará de simpatizar con la pareja pero despertará - sin quererlo? - un enfrentamiento que sacará lo peor de cada uno de ellos.

Absolutamente creativa tanto en la idea original como en el desarollo de los diálogos, nuevamente esa dupla de directores brilla por su singularidad en la construcción de una historia desde un punto de vista completamente nuevo, jamás abordado de esta forma por el cine nacional (ya en "El artista" mostraban una manera totalmente irreverente y divertida de autoreferenciarse en la burla por lo que todo el mundo entiende como arte).
Logran como gran adicional, que los dos protagonistas sean completamente excluyentes y logren dar vida a estos dos personajes, sin posibilidad de que pensemos que pueda haber otros actores tan exactos para jugar a este juego.

Disfrutable de principio a fin, con un humor inteligente y directo, tan representativo de nuestra idiosincracia, las dos personalidades contrapuestas nos hacen ver, en un momento o en otro, la dualidad con la que nos movemos, un poco como el Dr. Jeckyll y Mr. Hyde que todos llevamos dentro, donde en un momento somos uno de ellos y en cualquier otro momento podemos ser parte del otro.

La secuencia final, nos ofrece un plus, donde los guionistas nos demuestran que son capaces también de darnos una vuelta de tuerca sorprendente y sacar un as en la manga para que sigamos admirando su capacidad de contarnos historias y de atraparnos en distintos registros, en diferentes laberintos.

Y la creatividad puesta al servicio de una buena historia, de un relato ingenioso y plagado de humor, es un talento que el espectador agradece mucho tiempo después de terminada la proyección.

lunes, 23 de agosto de 2010

No es bueno que un viudo esté solo ...

"De vuelta a la vida" ("The boys are back")
de Scott Hicks
con Clive Owen, Laura Fraser, Emma Booth y George MacKay

"The boys are back - De vuelta a la vida" está basada en la novela autobiográfica de Simon Carr, periodista deportivo radicado en Australia, que tiene que continuar con su día a día profesional, mantener su hogar y criar a su hijo de 6 años, tras la pérdida de su segunda esposa por una enfermedad terminal. Para sumarse a un cuadro algo caótico, al poco tiempo, vuelve de Inglaterra su hijo mayor -hijo de su primer matrimonio- con quien tiene varios asuntos pendientes que resolver.

Scott Hicks ya había dado pruebas de poder manejar estos dramas basados en hechos reales con "Crepúsculo" una pelicula muy interesante que contaba con la extraordinaria actuación protagónica de Geoffrey Rush para que sobresaliese del promedio.


En este caso, el peso del protagónico recae sobre Clive Owen quien brinda una actuación completamente alejada de los papeles que suele interpretar y en este caso, está muy bien secundado por sus hijos en la ficción que ayudan a que este melodrama gane en credibilidad.

Los vínculos con la familia de su segunda mujer -fundamentalmente la dificil relación con su ex suegra-, los asuntos pendientes que afloran sobre su primer matrimonio, la adaptación a su prematura viudez y el desarrollo de un nuevo lazo con sus dos hijos-, son algunos de los temas que el guión aborda sin poder anclar en ninguno de ellos con la profundidad necesaria.
Esto se convierte en la principal dificultad con la que se encuentra la película sin llegar a encontrar un tono confesional e intimista adecuado, sobrevolando el drama familiar con un formato mayoritariamente de película de televisión, de una forma superficial aunque no decaiga en interés en ningún momento.

La buena dirección de Hicks, acompañada de una hermosa fotografía de paisajes de Australia y una correcta banda sonora, hacen que "The boys are back" sea un producto sólido aún cuando al finalizar, deje  un resultado demasiado liviano y sobre todo, algunas debilidades del guión que hacen que algunos planteos presentados, no se terminen de definir.

Quizás trabajando con un guión más sólido en el desarrollo de los personajes, Hicks hubiese podido ganar en profundidad. Sin embargo, el guión queda en muchas situaciones a mitad de camino, y cabe preguntarse finalmente cuál es el aspecto saliente de la historia por el cual decidieron llevarla a la pantalla.

Owen brinda una faceta actoral diferente y logra sostener el protagónico absoluto en un film que peca por visitar demasiados lugares comunes sin que logre levantar demasiado vuelo, permitiendo de todos modos que brillen los actores -George Mac. Kay como el hijo adolescente también brinda una muy buena actuación-.

jueves, 19 de agosto de 2010

"London river": la potencia de una pequeña gran historia

"London River"
de Rachid Bouchareb
con Brenda Blethyn y  Sotigui Kouyaté

Dos personajes completamente opuestos, enfrentados por la cultura, la idiosincracia y la discriminación tienen su punto de encuentro en la pequeña historia que nos cuenta "London River", una historia con reminiscencias políticas y sociales sobre los acontecimientos vinculados con los antentados en Londres del 2005.

Por un lado: Elisabeth Sommers (Brenda Blethyn), una mujer cristiana de clase media, viuda de un oficial de la marina que vive en Guernesey, en el Canal de la Mancha. Tiene como único sostén a su hija y su hermano. Cuando aparece la noticia de los atentados en Londes -donde está viviendo su hija- y no consigue contactarla telefónicamente, decide salir en su búsqueda.
Por otro lado: Ousmane (Sotigui Kouyaté) un guardia forestal negro y musulmán, que ha abandonado a su hijo Alí hace muchos años. A pedido de su esposa, quien se entera de los actos terroristas, Ousmane intentará dar con el paradero de su hijo, intentando recorrer un doble camino de identidad y de encuentro.

La trama los encuentra rápidamente en una misma búsqueda, con caminos permanentemente cruzados. El encuentro de dos seres tan diferentes, con un gran rechazo inicial por parte de Elizabeth y la difícil aceptación de algunos secretos que su hija no había compartido con ella, se va desenvolviendo a medida que avanza la trama y está siempre presenta la diferencia de razas, de culturas, de creencias, que abre una grieta abismal entre ellos.

Sin embargo, esa necesidad de encontrar cada uno a sus hijos,  es una fuerza de encuentro y de comprensión, de ayuda mutua que van logrando construir con las idas y vueltas propias de dos desconocidos, que a su vez necesitan refugiarse uno en el otro.

Bouchareb elige contar la historia sin recargar las tintas en el dramatismo, pero dejando presente todas y cada una de las preocupaciones europeas actuales como la alfuencia inmigratoria, las confluencia de razas y culturas y la discriminación a flor de piel, la violencia, el terrorimo, la xenofobia.

Y para contar su historia, Bouchareb (con un trabajo anterior, "Indigénes", nominado al Oscar como mejor película extranjera) cuenta con dos actuaciones soberbias que justifican la película en si misma. Brenda Blethyn es la Sra. Sommers (a quien vimos en "Secretos y mentiras", "Little Voice" "Expiación" y brillando en comedias como "El jardín de la alegría") y tiene una entrega atractivamente contenida cuando es necesario y rotundamente explosiva en los momentos más fuertes de la trama.
Como contrapunto ideal, el actor Sotigui Kouyaté, recientemente fallecido y ganador por este trabajo del Oso de Plata del Festival de Berlín, transmite el dolor, la desconexión y la sopresa en cada uno de sus gestos y sus miradas.

El vínculo entre ellos está construido por una cantidad de pequeños momentos que sólo dos grandes actores conducidos firmemente por un director que sabe lo que quiere, pueden lograr. La imposiblidad de ella de darle la mano cuando se conocen , los diálogos tímidos de Ousmane, la angustiante necesidad de tener noticias de su hija  y el abrazo final y el regreso de cada uno de los protagonistas a su destino,  transmiten una intensa emocionalidad en esta pequeña gran película.
Para no perder de vista.